Doppler fetal Sonoline B: mi compañero en este tercer embarazo

Una de las mejores compras que hice en mi primer embarazo, en 2009, fue un doppler fetal, aparatito que nuevamente utilicé durante el embarazo del Peque (2011-2012).

Mi primer doppler fetal

Aquel doppler, que se llamaba Baby Sounds (y aún se sigue vendiendo a pesar de haber salido muchos otros modelos al mercado), me permitió escuchar los latidos del corazón de mis bebés cuando aún no podía notar sus movimientos… o siempre que yo quisiera.

Recuerdo haberlo guardado con mucho mucho cariño.

Pero cuando en este tercer embarazo quise utilizarlo, no fui capaz de encontrarlo. No he sido capaz de recordar si lo vendí, lo regalé, lo presté o lo he perdido. El caso es que por mucho que busqué, no conseguí que apareciera.

Durante unos días estuve debatiéndome entre si pasar este embarazo sin doppler o comprarme uno nuevo. Para muchas mamás es una compra que ni siquiera se les pasa por la cabeza, tal como se puso de manifiesto en las entradas que escribí en aquel entonces (y que os he enlazado más arriba). En mi caso, el tener un doppler fetal en casa me había hecho mucho bien en mis embarazos, por lo que lo consideraba una compra útil, amortizable y que deja un recuerdo para toda la vida… ¿Podría pasar un tercer embarazo sin tener un doppler en casa?

 

Mi segundo doppler fetal: el Sonoline B

¿Por qué me compré (otra vez) un doppler fetal?

Finalmente decidí que sí, que necesitaba un doppler fetal, que me iba a comprar otro porque no me veía capaz de aguantar sin él. Que al fin y al cabo, mis compras durante el embarazo iban a ser poquísimas, y que la pequeña inversión merecía la pena.

Lo que no sabía en el momento en que tomé la decisión de comprarme otro doppler es que en este tercer embarazo iba a ser en el que más he tardado en notar a mi bebé a causa de la placenta anterior (tener la placenta delante, a modo de cojín).

Dicho de otro modo, lo que no sabía en aquel momento es que sin el doppler fetal, durante semanas y semanas no hubiera tenido ningún modo de conectar con mi bebé.

Posteriormente no he podido alegrarme más de haber tomado esa decisión de compra.

Sin duda alguna, este tercer embarazo ha sido el embarazo en el que más uso he hecho del doppler fetal, porque cuando empecé a darme cuenta de que estaba tardando más de lo que yo esperaba en notar al bebé pasé unas semanas realmente malas y a pesar de que todo iba muy bien, escuchar los latidos del bollito me resultaba música celestial

 

¿Por qué elegí el Sonoline B?

Cuando me compré mi primer doppler fetal en 2009 creo que me convertí en una de las pocas españolas en tener uno. No era algo muy común… creo que la mayoría de las embarazadas ni sabían que existían este tipo de aparatos para escuchar los latidos del bebé en casa.

Así que por aquel entonces había poco donde elegir. De hecho, ¡no existía Amazon España!

Si no recuerdo mal, lo compré en eBay a una vendedora que estaba en Canarias.

No es que el Baby Sounds estuviera mal, para nada, pero con el paso de los años el uso de estos aparatos caseros se ha ido generalizando y, lógicamente, la oferta ha ido creciendo. Ahora mismo hay modelos con mejores características y más baratos que los que me encontré yo en 2009. No hay más que darse una vuelta por Amazon para ver la variedad de doppler fetales que hay para elegir.

Doppler fetal Sonoline B

Me decidí por el Sonoline B casi sin dudarlo porque:

  • Quería un doppler que tuviera la sonda por separado. Es mucho más cómodo de usar.
  • Buscaba un doppler fetal que tuviera una salida de altavoz, para no tener que estar liada con los auriculares cada vez que quisiera usarlo.
  • Quería que el ultrasonido tuviera de frecuencia al menos 3.0MHz.

 

Características del doppler fetal Sonoline B

  • Tiene 3 modos de funcionamiento: frecuencia cardiaca fetal (FCF) en tiempo real, FCF promedio y FCF manual. Yo siempre uso la primera, me parece la más cómoda.
  • Amplio visor LCD con luz de fondo.
  • Altavoz integrado, además de salida de auriculares.
  • Apagado automático.
  • Un muy bajo consumo de pilas.
  • Buena sensibilidad del ultrasonido para ser un aparato casero: 3.0MHz.

 

Mi experiencia usando el doppler Sonoline B

Al poder comparar entre uno y otro, debo decir que el Sonoline B me parece mejor aparato que el Baby Sounds. Estoy súper contenta con la compra que he hecho.

Me parece muy práctico que la sonda no esté unida al aparato porque resulta más fácil de deslizar y no tienes que estar haciendo contorsionismo para leer el panel LCD y ver la frecuencia cardiaca.

También me gusta mucho que tenga altavoz, porque me evito el lío de cables de los auriculares.

Pero sin duda lo que más me gusta es lo bien que se escucha. Con respecto al anterior, se escucha mucho más alto, más nítido y claro.

De hecho, con el doppler Sonoline B he sido capaz de escuchar el latido de mi bebé, con total claridad, cuando estaba a mitad de la semana 10 de embarazo.

Es algo que sinceramente no me esperaba, porque por mi experiencia sabía que antes de la semana 14 podría ser complicado. Tenía esperanza que encontrar el latido un poco antes al ser este aparato de mayor sensibilidad, pero no pensaba que pudiera localizar el latido hasta la semana 12, por lo menos. Así que encontrar el latido en la semana 10 fue simplemente maravilloso.

De hecho, el Baby Sounds a veces se escuchaba algo confuso y podías confundirte, sobre todo cuando al principio tenías poca experiencia. Por eso el LCD contando los latidos podía ser útil. En este caso, el Sonoline B tiene un sonido tan claro que es imposible confundir el latido del bebé con el tuyo propio ni con otros sonidos propios de la tripa como son las aguas de la bolsa. Es más, conforme fueron pasando las semanas debo decir que me ha resultado alucinante escuchar tan tan bien el circular de la sangre, el latido del cordón, el latido del bebé, el movimiento de las aguas y los propios movimientos del bebé. Es una experiencia para vivir, no para explicar.

Normalmente utilizo el modo que cuenta la frecuencia cardiaca del bebé en tiempo real. Lleva un pelín de retraso, tengo que decirlo. Y si el bebé se mueve, tu sigues escuchando el latido pero el conteo se pierde. En cualquier caso, como se escucha tan bien, el aparato podría no tener panel, que no pasaría nada.

 

¿Cómo utilizar el Sonoline B para localizar los latidos del bebé?

Yo tengo un par de “trucos”:

  • Durante la primera mitad del embarazo, colocar la sonda muy muy abajo. En mi caso, a la altura de la cicatriz de la cesárea. Como además yo sabía que el bebé estaba atravesado, colocaba la sonda en uno de los dos lados. A la altura de los ovarios, para que os hagáis una idea. Si no lo encontraba en un lado, me iba al otro y ¡bingo!
  • Durante las primeras semanas de embarazo, es más fácil si la vejiga está llena.
  • A partir de la semana 20 de embarazo puedes subir la sonda más arriba pero sin pasarte. Si sabes cómo está colocado el bebé (por ejemplo, porque te lo han comentado en las ecos), pues mejor. En cualquier caso, no te recomiendo que subas la sonda más allá de tu ombligo.

Con respecto a mi doppler anterior, os puedo decir que con el Sonoline no tardo ni medio minuto en encontrar el latido del bebé. Algo realmente fantástico porque era poner, escuchar y apagar.

 

Tiempo de uso del doppler fetal

Como siempre aplico el criterio de prudencia durante el embarazo, procuro que el tiempo de uso del doppler fetal sea limitado. Al ser tan fácil localizar el latido con este aparato, apenas lo tengo un minuto en uso. Tiempo más que suficiente para escuchar esa música celestial y seguir el resto del día con una sonrisa.

Fetal Doppler Sonoline B

Durante todas esas semanas en las que estaba preocupada porque no notaba al bebé como yo creía que debería, he usado el doppler 4-5 veces por semana.

A partir de la semana 18-20, como ya notaba al bebé, he ido espaciando considerablemente su uso.

De hecho ya hace semanas que no lo utilizo porque ahora noto los movimientos prácticamente todo el tiempo.

Ciertamente, los doppler fetales tienen un periodo de uso corto, porque cuando empiezas a notar al bebé pierde parte de su sentido. En cualquier caso, como he explicado durante todos estos años, a mi es una compra que me ha hecho mucho bien y que creo que merece la pena.

 

Dónde comprar el doppler fetal Sonoline B

Dónde comprar doppler fetal Sonoline B

Yo lo compré en Amazon.

Son varios los vendedores que venden el doppler fetal Sonoline B y cambia bastante de precio. Echadle un ojo y comparad un poco antes de decidiros.

Por cierto, que mi Sonoline B venía con un bote enorme de gel, que me ha venido fenomenal (y del que me va a sobrar un montón).

 

En definitiva, desde mi experiencia, recomendadísimo.

Mamá (contra) corriente

Este mi blog personal. Hace ya nueve años que empecé a escribir sobre la increíble experiencia que la maternidad había supuesto en mi vida ¡y desde entonces aquí sigo! Soy autora del e-book "Cómo lograr un embarazo conociendo tu fertilidad", en el que reúno los conocimientos teóricos y prácticos que necesitas para entender tu ciclo menstrual, interpretar tus signos de fertilidad y utilizarlos para maximizar tus posibilidades de quedarte embarazada. Además de este blog que lees, soy co-editora de Comer con Gusto y autora de otros tres blogs: Pekeleke, mi web de literatura infantil, Miss Cosméticos, mi blog de belleza y Mochilas-Portabebés.es, sobre mochilas ergonómicas.

2 comentarios sobre “Doppler fetal Sonoline B: mi compañero en este tercer embarazo

  • el 30/01/2018 a las 12:49
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    Pues que barato el chisme! Pensé que algo tan tecnológico sería una inversión mayor. Yo no me he visto en la necesidad de usar uno, mis bebés se hacen notar prontito. Pero para aquellas que portan bebés arcoíris tiene que dar una paz oírles…

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  • el 31/01/2018 a las 10:07
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    Yo soy bastante tranquila para lo de notar o no a los bebés, pero este hombre hubiera pagado lo que fuera por disponer de un cacharrito de estos al menos en el primer embarazo. Yo me hubiera animado a probarlo en el segundo, porque la verdad es que el niño se movía mucho menos de lo que lo hizo su hermana. A veces me inquietaba y no sabía si realmente era por falta de actividad o porque la otra me demandaba tanto que no tenía ni tiempo de pararme a notar al nuevo.

    Respuesta

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