Google+

Mi (mala) experiencia con Mimub y Westwing

Mimub y WestWing

Cuando os preguntaba sobre si os apetecería que en el blog hablara también de otros temas más como persona-mujer que como persona-madre, tenía la ilusión de hablaros de sitios donde comprar decoración de inspiración nórdica a buenos precios.

Muchos sabéis que cuando me da por algo me da fuerte así que no me importa reconocer que estoy con el tema scandi loca perdida ¡pero la cartera no acompaña! Así que cuando descubrí Mimub y Westwing pensé que había encontrado el sitio perfecto, tipo Ikea pero online, para poder hacer compritas de cosas monas sin dejarme un riñón.

Para los que no lo sepáis, son dos clubs de venta online del estilo de los conocidos Privalia o BuyVip pero centrados en la decoración y el mobiliario. Tienen muchas campañas que duran unos días, con unidades bastante limitadas, y normalmente con buenos precios. Algunas veces son objetos de imitación de los originales, que son realmente carísimos, y otras veces son marcas originales a mejores precios. Hay de todo, de muchos estilos y para todos los bolsillos.Taburete nórdico gris

Yo andaba enamorada del taburete que veis arriba. Acabo de reformar el dormitorio, que ahora parece un oasis nórdico, y era justo lo que buscaba. Un taburete de este estilo que me sirviera para dejar la ropa por la noche o bien para el día siguiente.

Lo vi en Westwing y corrí como una loca a comprarlo. Además, si habéis comprado alguna vez en estos sitios, sabréis que te dan un plazo muy muy corto para hacer la compra (si no recuerdo mal son 20 minutos) así que yo al menos compré con ansiedad pensando que me lo iban a quitar.

Y luego, una vez pagado, me tocó esperar, pues el envío ponía que era en torno a 15 días después de haber finalizado la campaña.

Esperé, esperé… cuando ya estaba finalizando el plazo empecé a inquietarme. Sí, estábamos dentro de plazo pero me mosqueé un poco por no tener noticias. Algo me olía mal. Y, efectivamente, cuando había pasado casi un mes me escriben diciéndome que no tienen el producto y que me devuelven el dinero. Me quedé de piedra. Sí, me ofrecían no sé si 10 euros de descuento para el próximo pedido pero yo me había quedado sin el taburete, me habían hecho esperar en torno a un mes para decirme que no la tenían. El descuento no me servía de nada, ¡me habían hecho perder el tiempo de mala manera!

Con el disgusto que tenía me puse a buscar alternativas y casualmente tenían el mismo taburete en Mimub y encima 3 euros más barato. Lógicamente lo compré y además me llegó rapidísimo a casa, ¡estaba encantada!

Abro la caja con toda la emoción del mundo y… me encuentro un taburete feo, de un color diferente al que había pedido y con una calidad pésima. Vamos a ver, yo había pedido un taburete color gris perla. La foto que os he puesto es la que venía en ambas páginas. El taburete se ve gris clarito, ¿verdad? Pues el taburete que me mandaron era color marrón jaspeado con beige. Marrón tirando a oscuro. Y las patas de madera natural, tres eran claritas y una era color madera-podrida. Para colmo, el tejido del taburete estaba tan mal trenzado que dejaba ver completamente el relleno, que era blanco, así que se veía a la legua. Me pareció un horror.

No suelo devolver nunca las cosas pero es que esto clamaba al cielo. Apenas tuve el taburete cinco minutos fuera de la caja, lo volví a empaquetar y escribí a Mimub. No me pusieron ninguna pega para devolverlo y me lo recogieron enseguida pero ya sabía yo que iba a haber problemas y es que me dijeron que para saber quién pagaba esa recogida ellos tendrían que comprobar si yo llevaba razón y el taburete no se parecía al que tenían en la foto.

¿Os imagináis cómo han gestionado la devolución? Exacto, me han devuelto el importe pero descontándome la recogida. ¡Es de risa que no admitan su error (error queriendo pensar bien, claro)! El taburete no se parecía al de la foto más que en que tenía cuatro patas. Y en la foto se ve bonito y estiloso, el que me mandaron era feo y cutre, así de claro.

Afortunadamente, PayPal me ha devuelto los 6 euros que Mimub me ha descontado por recogerme el paquete, pero estoy igualmente enfadada porque me parece una tomadura de pelo y una resolución de la incidencia nada elegante.

Así que mi gozo en un pozo. Me he quedado sin taburete nórdico y se me han quitado las ganas de volver a comprar en ninguna de estas dos tiendas.

No sé si es que he tenido mala suerte o hay más “damnificad@s”. ¡Estoy deseando escuchar vuestras experiencias!

Museo Arqueológico Nacional con niños

Entrada Museo Arqueológico Nacional

El Museo Arqueológico Nacional ha sido la primera salida a un museo que hacemos los cuatro juntos. Aprovechando que esta tarde la entrada era gratuita y que por fin hemos tenido un día con buenas temperaturas en Madrid, una tarde que realmente invitaba a salir, hemos improvisado el plan y disfrutado por primera vez de esta experiencia.

Creíamos que a Mayor le podía interesar este museo ya que este año está muy impactado con el tema de Egipto tras haberlo “estudiado” en un proyecto que están desarrollando en su clase. Desde hace meses que no para de hablar de las pirámides de Egipto, de los Faraones, de las momias, de los jeroglíficos…

Con Bebé teníamos serias dudas. Bebé está en esa edad que sí pero no y es bastante imprevisible. En principio, dábamos por hecho que no iba a estar nada interesado e iba a insistir en salirse enseguida ya que lo suyo es correr, saltar y jugar y poco observar. Además, tampoco sabíamos si se podría portear dentro del museo, porque tetilla+mochila y todo ello post-comida hubiera sido sinónimo de siesta segura y, por tanto, de un rato de vía libre para disfrutar del museo con Mayor.

Finalmente la visita ha ido bien. Mayor ha disfrutado bastante la visita y creo que el lunes podrá contar orgulloso que ha visto una momia con vendas y Bebé, aunque no estaba muy por la labor, ha disfrutado a su manera por las rampas que tiene el museo, ya que tras la remodelación es totalmente accesible, y asustándose del Halcón-Horus que tienen al comienzo de la zona de Egipto.

El Museo Arqueológico Nacional ha sido remodelado hace poco y lo han dejado de lujo. Hacía muchos años que no iba pero más o menos lo recordaba y ¡madre mía, lo han cambiado de arriba abajo! Me ha parecido un museo impecable por dentro: amplio, con muchos ascensores y rampas, una zona de consignas estupenda para dejar los abrigos, baños limpios y bien equipados para cambiar a bebés, buenas indicaciones y muchos bancos para sentarse.

En su página web he visto que tienen muchas actividades. Algo que me ha encantado para cuando mis hijos sean mayores es que tienen a disposición de las familias que lo soliciten una carpeta didáctica para que puedan hacer una visita autónoma guiada por los propios niños. Me lo apunto para un futuro.

El Museo es gratuito los sábados por la tarde y los domingos por la mañana, un momento que me parece ideal para las familias porque puedes seleccionar las salas que te interesen y si te sale mal la visita no te has dejado un riñón en el precio de la entrada. De hecho, el ambiente de esta tarde era un ambiente muy familiar. Hemos estado muy a gusto.

En definitiva, que para ser nuestra primera experiencia en un museo, la visita al Arqueológico Nacional ha salido muy bien. Así que nos animaremos a probar otros museos. ¡Ya os iré contando!

La extraordinaria capacidad de superación de los niños

Niña jugando en la calle

Si me pidieran que seleccionara una de las cosas que más me fascinan de la infancia, sin duda alguna sería la extraordinaria capacidad de superación de los niños.

A veces echo la vista atrás y recuerdo todos aquellos años en los que estuve enferma, con constantes ingresos, faltando mucho al colegio, recibiendo las burlas de los compañeros, la incomprensión de muchísima gente. Y me maravilla recordar todo aquello desde el prisma de mi niñez. Recordar los hechos a veces con imágenes y olores, con sensaciones térmicas… ¡con todo lujo de detalles! Pero al mismo tiempo recordarlo de una forma neutra, indulgente, positiva. Ha sido después, de adulta, cuando he podido valorar todo aquello que me pasó y hacer el duelo por una infancia perdida que no hice en aquel momento.

Es algo que también aprecio en mis hijos.

Bebé hace poco ha dado muestra de ello superando la encopresis que durante unos meses le impidió hacer vida normal. Parece mentira cómo logró reponerse a tanto miedo con su propia fuerza interior.

Y Mayor, ¡qué decir que Mayor!. Por respeto a su intimidad sabéis que hace mucho que no me explayo en detalles pero toda su vida es una gran muestra de superación personal, de sobreponerse a sus propios límites y dificultades.

Para un niño todo es posible. No hay dificultad que no pueda superarse.

Aunque sea un detalle banal, me viene siempre a la cabeza cuando le llevo a la peluquería y se sienta en la silla como un señor, con sus manos sobre sus rodillas, y se deja hacer con una sonrisa en la cara y dándole conversación a quien le esté cortando el pelo. Nadie que le viera podría pensar que es el mismo que niño que durante sus primeros 3 años de vida sufría el corte de pelo como una amputación de una parte de su cuerpo y se defendía con todos los medios a su alcance. Pocos niños habrán sufrido tanto como él con un acto tan sencillo. Y, sin embargo, ahí le tengo ahora, recordándome cuando el pelo empieza a molestarle los ojos que le lleve a la peluquería, como ha hecho esta misma noche.

Me fascinan los niños, ¡me encantaría que se me pegara un poquito de ellos!. Vivir en el presente. Creer en nosotros mismos. Olvidar lo pasado. Creer que todo es posible.

Foto | Stefano Montagner en Flickr CC