Google+

Manchar durante el embarazo no siempre es el final

Mujer embarazada

Aunque son pensamientos que me vienen de vez en cuando sin saber muy bien por qué, en los días en torno al cumpleaños de Bebé siempre siempre siempre me vienen a la cabeza todos aquellos manchados que tuve durante el primer trimestre de su embarazo.

Como yo me había hecho un test de embarazo que dio positivo en el décimo día post ovulación, es decir, antes de que tener realmente una falta, cuando me levanté el día en que me tendría que haber venido la menstruación y vi que estaba manchando pensé que era el final. Fui a Urgencias y, como era de esperar, en las ecografías no se podía apreciar signo alguno de embarazo (y menos con la calidad tan escasa que tienen los ecógrafos de las Urgencias). Tuvieron que hacerme un test de embarazo para confirmar que la loca de los test que decía que conocía su embarazo días antes de la primera falta llevaba razón y preñada estaba. Me mandaron a casa tal cual vine, con la indicación de que si me venía la regla es que me tenía que venir y punto, aconsejándome que sólo volviera si era excesivamente abundante o dolorosa.

Pasé unos días súper malos muy a pesar de que mi ginecólogo no le dio más importancia. Con progesterona puesta tres veces al día manché dos veces en quince días y seguí manchando de forma intermitente durante todo el trimestre. De hecho, jamás olvidaré que el día del segundo cumpleaños de Mayor fue un día estupendo que terminó realmente mal ya que al marcharse los abuelos y haber recogido todo fui al baño y me encontré una mancha roja, la única mancha roja-fresca que tuve en todo el embarazo.

Cada una o dos semanas tenía un manchado marrón y el resto de los días eran apenas trazas, pero creo que en esas primeras 13-14 semanas no vi el papel limpio limpio al ir al baño ni una sola vez. Aparentemente en la semana 10 se localizó un hematoma que se absorbió solo pero nunca quedó claro de dónde procedían aquellos restos que me duraron tantas semanas y que se fueron tal cual vinieron. Quizá el primer manchado fue de implantación, los demás fueron producidos al romperse algún capilar al ponerme la progesterona y el de color rojo fue producido por el hematoma. Nunca lo sabremos.

Ahora lo recuerdo y pienso en todas aquellas veces en que dudé si llegaría a conocer a Bebé. Porque con cada manchado pensé que sería el final. Y aunque ahora está aquí y podría relativizarlo lo cierto es que cada vez que lo recuerdo soy capaz de sentir la misma angustia que sentí entonces. ¡Qué temor el ir al baño! Aquello me duró incluso tiempo después de haber nacido Bebé…

Por fortuna, esta experiencia mía es también la de muchas mujeres. No somos pocas las que hemos tenido manchados durante el embarazo, incluso con el embarazo bien avanzado. La gestación es un periodo delicado pero, al mismo tiempo, creo que es una etapa de gran fortaleza. Muchas complicaciones (y mucho más graves que esta, desde luego) acaban resolviéndose positivamente. Y es con lo que quisiera quedarme con el post de hoy: manchar durante el embarazo no siempre es el final.

Foto | Alagich Katya en Flickr CC

El secreto para tener una lactancia materna prolongada

Lactancia materna prolongada

Hace unos días me encontré con una persona que hacía muchísimo tiempo que no veía pero con la que en su momento tuve mucha confianza. Repasando nuestras vidas no tardó en salir en la conversación que llevo dándole el pecho a Bebé desde hace ya tres años. Obviamente, tras el gesto inicial de sorpresa (de sorpresa cariñosa debo decir) me preguntó ¿cuál es el secreto?

Reconozco que tardé un poquito en reaccionar porque no me esperaba la pregunta ¿Secreto? ¿Tiene algún secreto tener una lactancia materna prolongada?

¡No hacer nada! Ese es el secreto de la lactancia materna – Le respondí.

Incluso desde antes de que nazca recibimos muchos mensajes, a veces muy sutiles, desalentadores. Lo típico que te regalan una canastilla y trae biberones, chupetes, sobres de papillas, infusiones anticólicos y otros accesorios que indefectiblemente acabas creyendo que son necesarios en tu maternidad. Y ese es sólo el comienzo porque desde que el niño nazca habrá mil y una razones por las que la gran mayoría de la gente te sugerirá que suplementes al niño con leche artificial o directamente que le retires la teta. Y conforme tu bebé vaya cumpliendo meses, cada vez más y más.

El bombardeo es tan grande que es difícil no sucumbir. Porque además, como decía antes, a veces es muy sútil. Muchas veces no te recomendarán directamente que destetes, es más, te dirían que son pro-lactancia pero al mismo tiempo te darán recomendaciones que la pongan en peligro innecesariamente.

Por poner un ejemplo, yo misma tuve cierta duda obsesiva sobre si darle cereales a Bebé por la noche no le haría dormir mejor. Tuve momentos de desesperación antes de los seis meses en que estuve muy cerca de saltarme todo lo que creía.

En fin, que si tuviera que hacer una lista del bombardeo que he recibido durante tres años no acababa en una semana. Como muchas, imagino.

Pero lo cierto, lo único cierto, es que llegar hasta aquí para nosotros ha sido lo más natural del mundo. No hemos hecho nada, nada del otro mundo. No hay nada heróico en esto, ningún esfuerzo, ningún sacrificio. No me puedo colgar ninguna medallita porque honestamente hemos llegado hasta aquí sin apenas darnos cuenta. Lo que hubiera sido realmente dificultoso hubiera sido lo contrario. Lo único que hemos hecho es dejar la lactancia fluir, sin presiones, sin metas, sin plantearse hasta cuando, haciendo oídos sordos a comentarios absurdos.

¿Ha habido momentos durillos? Claro que sí, como en todas las facetas de la vida. Suelo poner el ejemplo de un matrimonio. En una pareja habrá momentos mejores y momentos peores pero mientras hay amor, mientras hay una solidez emocional, todo se supera. Es más, las dificultades acaban formando parte de los recuerdos de la pareja y una vez salvadas se recuerdan como obstáculos que ayudaron a crecer. Con la lactancia me pasa eso. Obviamente la etapa en la que tuve varias obstrucciones, perlas de leche y mastitis fue una etapa algo más complicada, también cuando pasados los dos años Bebé estuvo varios meses muy teta-adicto y había momentos en que no podía evitar agobiarme. Pero teniendo una lactancia materna bien establecida, satisfactoria para ambos, que no suponía ningún sacrificio, ¿qué motivo habría para dejarlo?

Así que para mi, si hay un secreto, es el de no hacer nada. Y si hay un mérito es el de atreverse a no hacer nada y dejar la lactancia fluir.

Foto | Christine Rogers en Flickr CC

¿Cuándo puedo hacerme un test de embarazo?

Test de embarazo positivo

Sin lugar a dudas, la consulta que recibo más a menudo sobre fertilidad es ¿cuándo puedo hacerme un test de embarazo? Y es que cuántas vueltas podemos llegar a dar cuando estamos esperando encontrarnos con esas dos rayitas rosas…

Normalmente no puedo contestar en una sola línea esas consultas porque depende mucho del seguimiento que haya hecho esa mujer de su ciclo. Así que a menudo escribo unos mails larguísimos en los que explico las diferentes posibilidades, a veces casi empezando desde el comienzo, es decir, explicando cómo funciona el ciclo menstrual, ya que los falsos mitos sobre el mismo nos llevan muy a menudo a ver posibilidades de embarazo donde no las hay (o al contrario). Creo que dedicaré un post sobre ese tema más adelante.

Os cuento cuándo considero que un test de embarazo puede ser fiable:

- Si estás realizando el método sintotérmico estás de suerte. Si lo estás haciendo bien y tienes una  gráfica medianamente clara, tendrás bastante claro cuándo habrás ovulado. Esto es crucial porque detectar la ovulación te permite “empezar a contar” en firme, es decir, te permite conocer tu fase lútea, aquella que va desde la ovulación hasta que te viene la regla (o, en este caso, hasta que tenemos la certeza de que la regla no va a venir porque hay embarazo).

Un test de embarazo de alta sensibilidad podría dar positivo a partir del décimo día de tu fase lútea, o lo que es lo mismo, diez días después desde la ovulación. Este fue mi caso en mi segundo embarazo y sois muchas las mamás que después me habéis escrito para confirmármelo.

Tenéis que tener en cuenta que los test de embarazo que se venden tanto en las farmacias como en Internet normalmente son de sensibilidad 25 mUI/mL, una sensibilidad “media”. En muchos centros médicos (por ejemplo, en mi centro de salud) la sensibilidad que usan es de 50 mUI/mL. Normalmente, un test de embarazo de sensibilidad 25 podría dar positivo el primer día de la falta de la menstruación, mientras que uno de sensibilidad 50 podría tardar varios días, incluso más de una semana.

Cuando hablo de test de embarazo de alta sensibilidad me estoy refiriendo a aquellos que detectan la hormona gonadotropina coriónica (hCG), la hormona del embarazo, desde 10 mUI/mL. Yo estos test los compraba a través de Internet, por ejemplo en Amazon.

Si os hacéis un examen en sangre también podría detectarse el embarazo en una fase muy muy temprana ya que estas pruebas detectan niveles de la hormona tan pequeños como 1 mIU/mL. No sé si te puedes hacer un examen en sangre “por libre”, que yo sepa te lo tiene que prescribir un médico pero no sé si en el ámbito privado habrá laboratorios que realicen esta prueba a quien lo solicite (si es así y alguien lo ha hecho, contádmelo por favor y así aprendemos todas).

- Si no estás realizando el sintotérmico pero sí estás haciéndote test de ovulación, probablemente hayas podido calcular bastante bien el momento de la ovulación.

En este post tienes una guía completa sobre cómo usar los test de ovulación. Recordemos que el positivo implica que ambas rayitas tengan la misma intensidad y que el positivo indica que vas a ovular en una ventana aproximada de 24-48 horas.

Una vez detectada la ovulación, estamos en el mismo caso de antes. Empiezas a contar tu fase lútea y cuando estés en el décimo día ya sabes que con un test de embarazo de alta sensibilidad podrías tener ya un positivo en caso de hubiera embarazo.

- Si no estás realizando el sintotérmico ni estás utilizando test de ovulación pero eres regular el tema se complica pero podemos echar cuentas más o menos fiables.

Si no estás empleando ningún método que te permita conocer el momento de la ovulación, calcular cuál sería el primer día en el que tendrías posibilidades de obtener un positivo en un test de embarazo se complica. Obviamente, si todos tus ciclos son regulares es tan sencillo como que esperes al primer día de retraso para hacerte un test. La cuestión es que no quieras esperar, claro.

Aquí entran en juego muchos mitos, como pensar que todos los ciclos deben ser de 28 días ovulando el día 14. O pensar que todos los manchados son la regla, cuando se puede manchar antes de ovular o incluso se puede manchar con la implantación del embrión. Muchas parejas, entre las que yo me encontraba, han malgastado ciclos y ciclos y sufrido mucho ateniéndose a un calendario que en absoluto se ajustaba a la realidad de sus ciclos.

Es importante romper con el mito de que la regla se atrasa o se adelanta. La fase lútea es igual en cada mujer; lo que se puede adelantar, atrasar o no llegar a suceder es la ovulación y eso es lo que hace que los ciclos varíen.

Vamos a suponer que tienes ciclos regulares, por ejemplo, de 30 días. También sabemos que la fase lútea normal está entre 10 y 16 días y que en una persona sana permanece invariable en todos sus ciclos. Unas mujeres tendrán una fase post ovulatoria de 11 días, otras de 13, otras de 15…

Si tus ciclos son de 30 días, podemos suponer que restando esa horquilla de la fase lútea normal, que desconocemos porque no te tomas la temperatura basal ni usas test de embarazo, tendremos la fecha aproximada en que has ovulado. Es decir, tu ovulación podría haber tenido lugar entre el día 14 (con una fase lútea de 16 días) y el día 20 de tu ciclo (con un fase lútea de 10 días).

A partir de ahí puedes echar cuentas. Tanto para tener una ventana más o menos fiable de días fértiles como para calcular cualquier retraso que puedas tener.

- Si no llevas un seguimiento de tus ciclos o tus ciclos son irregulares. Este es el caso más habitual, por el que más me preguntáis, porque no sabéis en qué momento del ciclo estáis y no tenéis referentes bien porque los ciclos no son regulares o porque no lleváis ningún control sobre ellos.

En este caso sobre todo lo que intento es romperos algunos de los mitos más habituales para que podáis averiguar algo más sobre vuestro ciclo menstrual. Algunas de las cosas que os comento a menudo son:

- Es posible que estés esperando la regla (o el positivo de embarazo) pero aún no hayas ovulado o que acabes de ovular. Yo he tenido muchos ciclos muy largos, de más de 30 y de más de 35 días incluso. En esos ciclos he llegado a ovular el día 22, el día 23 del ciclo, incluso más tarde.

- Hay manchados que se pueden confundir perfectamente con una regla corta y poco abundante. De hecho, de algunos de estos manchados confundidos con la regla nacen niños todos los años. Eso de “me quedé embarazada teniendo la regla” parece poco probable. O tuviste un ciclo tan corto que ovulaste muy pocos días después de que terminaras de manchar y todavía había espermatozoides vivos de esa relación que tuviste mientras sangrabas o bien ese manchado era pre-ovulatorio y acertasteis de pleno sin pensarlo.

En cualquier caso, si llevas mucho tiempo sin tener la menstruación pero te has hecho un test de embarazo que te ha dado negativo, acude a tu médico. Hacer cábalas está muy bien pero quien mejor puede ayudarte es tu médico.

 

Desde mi punto de vista, tener un buen control del ciclo aporta mucha seguridad. Considero que es algo que todas las mujeres deberían manejar porque, con independencia de que quieras o no tener hijos, tener la certeza de que esa parte de tu salud funciona te da mucha tranquilidad. Y, desde luego, si estás en época fértil y vives mes tras mes con la angustia de si estarás embarazada o no, tener algo fiable a lo que atenerte, siendo además algo tan sencillo, es estupendo. Por eso siempre que me comentáis que no lleváis ningún control, que ni siquiera recordáis cuál es la fecha de vuestra última regla, os invito a que os acerquéis al método sintotérmico y alucinéis con la magia de nuestro cuerpo.

 

Espero que este post os haya sido de utilidad ¡y mucho mucho ánimo a todas las que estáis en la búsqueda, que tan dura puede llegar a ser!

Foto | TipsTimesAdmin en Flickr CC