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Libros de laberintos para niños

El gran descenso, Mi Libro de Laberintos Increíbles, Editorial Usborne

Este es uno de esos posts que da gusto publicar. Me encanta poder compartir este hobby que Mayor y yo hemos encontrado. Muy entretenido, divertido, educativo y además barato.

Como he contado más de una vez, a Mayor siempre le han llamado la atención los puzzles, desde muy pequeñito, y tiene habilidad para hacerlos. Hace unos meses, a través de Castle Logix, descubrí que podía interesarse también por otro tipo de juegos de lógica y que sí tenía paciencia para resolver retos que requirieran de cierta concentración y autocontrol para no mandarlo a freir espárragos a la primera dificultad. Algo meritorio con Bebé zascandileando alrededor, todo hay que decirlo.

Así que un día, echando un vistazo por Amazon a los libros del Método Kumon (estaba buscando uno de recortables para Bebé), descubrí que tenían un Libro de Laberintos y decidí probar. Hasta el momento Mayor había hecho alguno por ahí suelto cuando nos lo habíamos encontrado por casualidad y le había gustado pero no sabía si verdaderamente le iba a entusiasmar un libro entero.

Este es el primer libro de laberintos que compramos:

Mi Primer Libro de Laberintos, de Kumon Publishing

Mi primer libro de laberintos, método Kumon

Como véis, en la portada indica que es para niños de 3 a 5 años. Yo para 3 años no lo veo para nada, diría que mínimo 4 años, aunque está claro que depende de cada niño. Los del principio son más facilitos y luego se van complicando hasta un nivel bastante asumible para un niño de 5 años, que son los que tiene Mayor.

El libro fue todo un éxito, de hecho se lo terminó en un pis pas y eso que se lo “racioné” para que le durara un poquito más. Si le hubiera dejado a su aire se lo hubiera ventilado en dos tardes.

Como se quedó con ganas de más, estuve investigando con qué podría seguir. Del método Kumon parece ser que no hay más libros de laberintos editados, ¡es una pena! Pero por suerte descubrí que Usborne, una de mis editoriales de niños preferidas, sí que tiene dos, y además chulísimos.

Mi libro de laberintos increíbles, de la editorial Usborne

Mi libro de laberintos increíbles, editorial Usborne

El título le viene que ni pintado, desde luego que los laberintos son INCREÍBLES. No solamente por ser originales en las ilustraciones sino también por la enorme variedad de temáticas y por estar presentados como una pequeña aventura.

Cada laberinto tiene una pequeña explicación de 2-3 líneas que indica al niño lo que tiene que hacer, ya que cada laberinto puede tener unas normas distintas. Por ejemplo, en algunos te dirá que hay que pasar necesariamente por ciertos puntos y en otros laberintos las normas indican que hay que evitar pasar por algunas zonas. En la foto que he puesto en el encabezado del post se puede ver uno de los laberintos de éste libro. Como hay que descender la montaña, la norma es que no se puede tomar un camino que vaya montaña arriba.

Me encanta este libro porque no sólo se practica la visión espacial, la lógica y la concentración sino que los niños pueden practicar la lectura con esas pequeñas instrucciones y también aprenden que puede haber varias formas de alcanzar la meta pero una sola válida ya que hay que seguir las normas.

Cuando lo compré no encontré indicación de edad así que me la jugué un poco. El nivel va aumentando conforme vamos solucionando laberintos aunque lo cierto es que los primeros ya no son nada fáciles. Creo que está bien a partir de 5-6 años, que además es cuando los niños empiezan a leer un poquito. En algunos me lo he tenido que pensar con calma pero tampoco son retos imposibles que les puedan frustrar. Es cierto que en este libro colaboramos más con él, sobre todo para ayudarle a comprender lo que se pide en cada uno, pero también es divertido convertirlo en una actividad algo más familiar y menos individual.

Como los laberintos de este libro son más complicados, tarda más en resolverlos. Además, el libro es bien gordito. Así que de momento nos está durando bastante más que el del método Kumon, que se nos hizo demasiado breve.

Está muy bien editado, que se ve de muy buena calidad. Eso sí, si un día te lo quieres llevar para hacer alguno fuera de casa las dimensiones son grandes y pesa un poco. Es un libro para hacer en casa.

El gran libro de los laberintos, de la editorial Usborne

El gran libro de los laberintos, editorial Usborne

Este lo compré junto con el anterior y de momento lo tenemos guardado hasta acabar el otro. Va en la misma línea del anterior, me parece súper ingenioso y con un colorido y unas ilustraciones geniales, no hay más que ver la portada. Si os interesa lo puedo comentar más adelante pero por lo que he visto es muy similar.

 

¿Compartís nuestra afición? ¿Os lo acabo de descubrir? Yo nunca pensé que Mayor pudiera llegar del cole con tantas ganas de jugar con algo y menos con algo que le haga pensar un buen rato. A mi los pasatiempos siempre me han encantado y no me importa en absoluto echarle un cable cuando lo necesita, lo encuentro hasta divertido, así que más contenta no puedo estar.

Cuando se acabe esta etapa

Primer día de cole

Aunque el tiempo es el que es y no varía porque le pongamos señales a determinados días o queramos acotarlo por determinados hitos, lo cierto es que tengo una fecha marcada en rojo en el calendario: cuando en septiembre Bebé entre en el cole.

Es algo que no he pensado hasta ahora, en parte porque lo veía lejano y en parte porque no tengo tiempo para pensar mucho más allá de lo que haremos mañana. Pero cuando empezaron a alargarse los días, empezamos a prescindir del abrigo y las noches empezaron a oler a verano me di cuenta de que ese momento está a la vuelta de la esquina.

Siempre digo que en la maternidad hay que tener mucho cuidado incluso con lo que se piensa en el fuero interno ¡cuán a menudo nos terminamos arrepintiendo! Y es que estos tres años de alta demanda + emprendimiento + otro niño intenso están siendo duros, duros de verdad.

No han sido pocos los pensamientos que he tenido orientados a lo bien que nos vendría tener unas horitas (no muchas gracias a la fantástica jornada partida de la que disfrutamos en el cole) de soledad. No pocas veces he dudado de mis propias decisiones, he puesto en jaque a todo aquello en lo que creo por agotamiento físico y mental. Y a punto he estado de mandarme a misma y a mis principios al carajo.

Pero llegados a este punto, cerca ya de cerrar una etapa que sin duda no volverá, siento una gran pena. He afrontado todas las etapas de mis hijos con alegría y sé que esta estará llena de cambios positivos para todos. Si no lo pensara así, no le escolarizaría; necesidad no tenemos. Pero, aún entendiendo el cambio como algo bueno, el sentimiento que destaca por encima de todos, ahora mismo, es el de la tristeza.

En septiembre serán 6 años en los que no he estado sola prácticamente nunca. Cuando Mayor entró en el cole, Bebé ya estaba acurrucadito en mi pecho. Y así hemos seguido curso tras curso hasta dejar a uno a las puertas de Primaria y al otro a las puertas de Infantil. Parece que fue ayer, pero no. Han pasado 6 años, los 6 años más importantes de mi vida.

De hecho, que Bebé entre en el cole significa mucho más que el silencio que de pronto se hará en mi casa o en nuestra oficina, mucho más que tener un rato en el que poder trabajar sin hacer turnos. Significa que nunca más habrá un bebé en mi casa. Significa que yo misma me hago mayor, que ya no tengo veintitantos, que cada vez más los niños me llamarán señora cuando se les escape la pelota del colegio.

Y es que ser padres también era esto.

Foto | Paw Paw en Flickr CC

Bunny Boo, de Smart Games

Bunny Boo, de Smart Games

Uno de los “regalos estrella” del cumple de Bebé fue Bunny Boo, de Smart Games ya que lo demás fueron detallitos en los que íbamos a lo seguro.

Como comenté cuando os explicaba qué le habíamos comprado para su tercer cumpleaños, era el regalo más arriesgado ya que es un juego que implica pensar y concentrarse y ahora mismo Bebé está en una etapa muy física. Aún así, dada nuestra estupenda experiencia con Castle Logix, de la misma marca, que le regalamos a Mayor hace unos meses, quisimos probar si le entusiasmaba tanto como a su hermano un juego de estas características, es decir, un juego de lógica tipo puzzle en tres dimensiones.

Bunny Boo trae tres piezas de madera de diferentes tamaños y colores y un conejito. Se acompaña de un juego de cartas en las que se muestran diferentes “figuras” que el niño tiene que reproducir. Bunny Boo juega con los conceptos espaciales: delante / detrás, escondido / visible, arriba /abajo.

En el vídeo podréis ver mejor cómo se juega con Bunny Boo:

Nos decidimos por Bunny Boo porque en la página de Smart Games se indicaba que era para niños a partir de 2 años, por lo que entendíamos que los primeros niveles serían muy sencillos. Además que nos gustó mucho viendo el vídeo.

Lo cierto es que el juego no nos parece para niños de 2 años y aunque las primeras cartas son facilitas, enseguida se complica bastante. De hecho, tengo dudas de que sea un juego para niños de 3 años recién cumplidos aunque en esto siempre influye el gusto de cada niño y cuánto haya practicado previamente con este tipo de juegos.

Al principio Bebé no le hizo ni caso. Bueno, lo utilizó para hacer unas cuantas torres, para lanzar las cartas por todas partes, y poco más. Pero tras unos días guardado lo hemos vuelto a sacar al mismo tiempo que Mayor juega con Castle Logix y ha tenido bastante más éxito. Al principio le hemos tenido que explicar el concepto varias veces, más que nada porque el quería construir a lo loco y pasaba de copiar lo que le indicara la carta. Las últimas veces que hemos jugado se lo ha pasado bastante bien aunque por un corto espacio de tiempo.

Mayor también ha jugado a Bunny Boo, de hecho alguna vez se lo intercambian. Obviamente para él resulta más sencillo aunque los niveles avanzados me hacen pensar incluso a mi. Lo cierto es que mi visión especial es lamentable y creo que tengo que pensar más en los desafíos complicados de Bunny Boo que en los de Castle Logix.

Me gusta Bunny Boo porque al igual que Castle Logix sé que es un juego al que daremos más uso más adelante, que no es juguete de un día. Me parece una estupenda inversión para esas largas tardes de invierno en las que ya no sabes qué hacer para entretenerles.

Al igual que Castle Logix, las piezas de madera me gustan mucho y me dan sensación de buena calidad.

Como punto negativo diría que no me gusta que las fichas con los desafíos vengan sueltas porque es imposible tenerlas ordenadas y corremos el riesgo de que se pierdan. Me gusta más la versión cuadernillo que trae Castle Logix. Y la caja para guardar me gustaba más la de Castle Logix, me gustan las cajas en las que se puedan guardar las cosas sin dificultad ninguna y sin tener que hacer tetrix para que encaje y cierre bien.

Como siempre (y más desde que tenemos la versión Premium), compramos Bunny Boo en Amazon España por unos 20 euros.