GAP, la tienda online donde compro casi toda la ropita para mis peques

GAP EspañaAlgunas cositas de GAP a las que tengo echado el ojo

Hacía ya mucho que no hablaba de compras online. A decir verdad no he comprado mucho en los últimos tiempos más allá de mi adorado Amazon, que siempre está ahí cada vez que nos hace falta algo, con ese surtido tan grande, esos buenos precios y la rapidez con la que entregan. Pero Amazon no es una tienda de ropa y precisamente es la ropa una de las dificultades que tenemos en esta casa dada la complicada talla de mis niños.

Según pasan los años cada vez me gusta menos el circuito de tiendas a pie de calle (o más bien a pie de centro comercial). Cada vez que voy de compras siento que pierdo el tiempo.

Por un lado, me disgusta bastante la moda que hay para niños que ya no son bebés, con estampados a cada cual más feo, colores imposibles y tallas inmensas. No estoy por la labor de llevar a mi niño con ropa de macarra ni de rapero o con camisetas de dibujos espantosos ni tampoco con tachuelas, rotos, calaveras o demás ocurrencias de la moda que francamente no veo para un niño de cuatro años (no digamos ya para uno que va a hacer dos).

Por otro lado, quizá lo más importante es que me cuesta bastante encontrar ropa que le quede bien a ambos, sobre todo a Mayor que es quien está más delgado, que sea bonita y que tenga un precio razonable. Si hay algo que llevo fatal es tener que llevarle con prendas en las que podrían caber dos como él. ¡Me niego a llevarle hecho un payaso! Y aunque a veces he pagado una pasta por prendas que realmente me gustan y les sientan bien (por ejemplo de Tommy Hilfiger o de Timberland), obviamente no tengo bolsillo para llenar dos armarios con ropa a ese nivel de precios.

Me suele pasar que cuando salgo de tiendas a pie de calle, vuelvo cansada, frustrada y con las manos vacías.

Hace algo más de un año descubrí que GAP vendía a España a través de su tienda online. Es una marca que ya conocía de antes de tener hijos y me gustaba su estilo, de hecho entraba de vez en cuando a ver lo que tenían aunque no se pudiera comprar. Fue toda una sorpresa descubrir que ya estaba disponible en nuestro país así que aunque no sabía qué tal tallaría y temía que la ropa de niño fuera demasiado ancha (algo que ocurre con frecuencia en las marcas americanas), me gustó tanto su catálogo online que enseguida me animé a hacer una primera compra.

La primera compra fue un éxito y después de ella han venido muchas compras más. He comprado infinidad de camisetas de manga larga, manga corta, sudaderas, jerséis, calcetines, ropa interior, pijamas… Y no sólo para los dos niños sino también alguna cosilla para mi y algunas prendas más para mi marido.

¿Qué es lo que me gusta de GAP?:

- Me gusta el estilo. Obviamente esto es cuestión de gustos pero a mi me encanta todo lo que tienen. Vamos, que si me lo pudiera permitir compraba dos unidades de cada, una en talla 2 años y otra en talla 4 años, y me quitaba de ir de tiendas en un año entero. Me parece una ropa muy alegre sin ser estridente, muy ponible, fácil de combinar, cómoda para los niños.

- De momento puedo comprar la misma prenda en las dos tallas de mis hijos. No lo hago de manera habitual, pero de vez en cuando me gusta llevarles con la misma parte de arriba. Además, cuando una prenda me gusta, me cuesta decidir a quién comprársela. En esta tienda se la puedo comprar a los dos porque al menos hasta que el Mayor quepa en la talla 5 años tienen los mismos modelos. Esto es algo que ya no podemos hacer en ninguna otra tienda, pues no comparten tallas/modelos.

- Es ropa que les sienta bien. Como decía más arriba, adaptarse a su cuerpo de fideo no es fácil. El pequeño como además de poco peso es bajito es menos complicado, parece más gordito de lo que realmente está, pero Mayor es un niño verdaderamente delgado. Esto significa que todas las prendas anchas le sientan como un saco de patatas. Sin embargo, en GAP las prendas son más bien slim fit y le quedan fenomenal.

- El tallaje es bastante aceptable. Hay marcas con las que me cuesta muchísimo acertar porque cada prenda es de un tamaño distinto aunque sean la misma talla… Y a mi el ojímetro me funciona fatal. En GAP la talla 4, que es la que le corresponde por edad, ahora mismo le está muy bien aunque hay prendas de la talla 3 que todavía se puede poner. Al pequeño la talla 2, que acabo de empezar a ponérsela, le está quizá un pelín larga, pero es su talla. Así que bien.

En prendas de abajo he arriesgado poco pero el último pantalón que compré, de tipo chandal, es de los que mejor le ha quedado este invierno.

- Me encanta la calidad del algodón. Es un algodón suavecito, muy agradable, las camisetas de verano son frescas, he comprado muchas prendas de colores vivos y a pesar de haberlas lavado muchísimo han mantenido su color intacto, se puede meter en la secadora, plancha bien… No puedo decir si es una calidad extraordinaria porque tampoco soy experta en tejidos, pero me parecen prendas que aguantan bien el trote diario de los niños y que a pesar de su uso intensivo estoy segura de que el pequeño podrá heredar la ropa de su hermano en muy buen estado.

- Tienen ofertas de manera habitual. A precio normal algunas prendas pueden resultar algo carillas, pero es que están sacando ofertas de manera contínua. Casi siempre tienen descuentos en determinadas prendas, a menudo las puedes encontrar rebajadas hasta un 60%. Cada poco tiempo ofrecen descuentos válidos para toda la tienda, incluso en prendas ya rebajadas, a veces un 15%, a veces un 20%, yo he llegado a comprar con un 30% de descuento. Como yo estoy muy pendiente me estoy haciendo experta en aprovechar y combinar sus ofertas, de modo que rara vez he pagado más de 10-12 euros por una camiseta para los niños, incluso algunas me han costado 6-9 euros, que me parece realmente económico.

- El envío es rápido y casi siempre gratuito. Normalmente lo tengo en casa en 48-72 horas. Considerando que no viene de España, me parece un plazo más que bueno. Además, a partir de 50 euros es gratuito y yo con las ofertas aprovecho y cargo, nunca he pagado el envío.

Yo ya lo tengo claro. Salvo cosas muy concretas que necesito probarlas (y/o poder cambiarlas con facilidad), GAP para todo/s. ¿Lo conocéis? ¿Habéis comprado ya aquí?

Sensational: mi experiencia y conclusiones

Prometí que volvería a escribir un post con mi experiencia con Sensational, el sistema de esmaltado de uñas semi-permanente para hacer en casa, cuando lo hubiera usado durante un tiempo suficientemente largo como para haber sacado conclusiones, para estar segura de si realmente era algo milagroso o no era para tanto y aquí estoy para deciros que sí, que estoy encantada y que lo recomiendo totalmente.

Tras tres meses largos de uso puedo decir que he jubilado mis lacas de uñas antiguas que no duraban ni un día sin descascarillarse. Mi problema con las uñas pintadas, o más bien des-pintadas, se ha terminado. Ahora, si quiero llevar las uñas arregladas sé que el esfuerzo de buscar un rato para pintarlas merecerá la pena poque las luciré durante un montón de días como si me las acabara de pintar, sin desconchones, sin bordes gastados y con un brillo increíble.

En cuanto a la duración de Sensational, la marca promete dos semanas de uñas perfectas. Mi experiencia sobre la duración es que sí, duran dos semanas o incluso más, pero hay que pintarlas muy muy bien para que duren tanto. Me explico: mi récord ha sido 3 semanas en muy buen estado, obviamente ya con cierta “raiz” por el crecimiento de la uña, pero sin desconchones. Esa vez me las debí pintar muy bien, pues ahí está la clave de todo. Yo tengo unas uñas muy pequeñas y un pulso malísimo, de modo que por mucho que me esfuerce al final siempre me salgo un poquito. Ese poquito, que es casi imperceptible a la vista, sí que hace que la manicura dure menos porque con el paso de los días el esmalte se va levantando por ahí y al final pierdes un trozo. Pero esto ocurre cuando ya llevo, por lo menos, 5-6 días de manicura perfecta, así que realmente no es un drama porque, además, si en una uña he sufrido un desperfecto tampoco tardo nada en volverla a pintar.

De media, las uñas me duran perfectas 6-7 días. Perfectas me refiero sin ningún desconchón, sin que se me empiece a levantar el esmalte, con un brillo maravilloso y sin bordes desgastados. Perfectas es perfectas, como si te hubieras hecho la manicura en un sitio profesional.

Sensational tras 9 díasEstado de mi mano derecha con las uñas pintadas usando Sensational tras 9 días de uso

La foto superior me la he tomado hoy. Es mi mano derecha, la izquierda la tengo perfecta. Me las pinté hace 9 días. Como se puede ver, tengo ya un poco de “raíz”, los bordes siguen intactos y he sufrido dos desconchones. No sé si se aprecia pero en el dedo índice tengo un poco levantado el esmalte por el lateral, por eso he perdido un trozo. El color y el brillo están perfectos, aunque quizá no se aprecien bien.

A mi, la verdad, aunque no me lleguen a las dos semanas en perfecto estado, me parece una maravilla. Pensar que hace 9 días que me pinté las uñas y todavía llevo las manos así, vamos, que todavía están más que decentes, me parece increíble. No tengo ningún cuidado con mis manos: friego sin guantes, me lavo las manos veinte veces diarias, baño a los niños y abro cajas y preparo paquetes a lo bestia. Que me duren tanto y ni siquiera se desgasten los bordes me parece un milagro. Además que soy consciente que si tuviera más maña pintándomelas me iría aún mejor, que no es que la marca no prometa lo que cumple.

Sobre el desmaquillado de las uñas, yo soy un poco bruta pero realmente me parece fácil fácil. Como se me levanta un poquito por los laterales, si voy tirando prácticamente lo saco sin ayuda. Si no, uso un pequeño utensilio metálico que se compra a parte y quito el resto. Se supone que hay que envolver los dedos con acetona y dejarlo un rato, que el esmalte se deshace. Yo muchas veces utilizo el método que acabo de describir y otras veces simplemente un poco de acetona pura (la encontré en Carrefour) para acelerar el arrastre. Un día intenté lo de dejar los dedos con algodón empapado en acetona, me empezó a picar y me lo quité porque realmente tampoco me hace ninguna falta para sacar el esmalte.

¿Cómo quedan las uñas? Esto era algo que me preocupaba porque tengo las uñas bastante quebradizas y me daba miedo que me amarillearan o me quedaran fatal. Pues nada de nada, las uñas quedan como si no las hubiera pintado antes, algo que no siempre me sucedía con los esmaltes normales. Por cierto, que los colores oscuros a veces me dejaban mucha marca cuando los quitaba, con Sensational no me pasa.

Un truquito, para que no os pase lo que a mi la primera vez: no liméis demasiado las uñas. Uno de los primeros pasos de este esmaltado es limar la superficie de la uña. No os paséis porque todo lo que arañéis se queda en la uña y realmente no es necesario, el esmalte agarra exáctamente igual. Así que limad un pelín pero sólo un pelín, no os hagáis un destrozo en la uña.

Y al quitar el esmalte, si véis que no sale con facilidad tirando o empujando con la herramienta, no hagáis el bruto, que yo la primera vez me quité varias capas de uña y al final me las tuve que cortar todas. Si lo hacéis con cuidado y un poco de acetona, sale sin esfuerzo alguno.

Para mi sólo tiene dos inconvenientes, bastante superables:

- El primero, que comparado con pintarte las uñas con un esmalte normal, se tarda bastante más. Los 20-30 minutos en hacerte las uñas no te los quita nadie. También es verdad que yo normalmente lo hago de noche, viendo la tele… vamos, que no lo hago con prisas, pero un ratito sí que tardo.

Como decía antes, yo creo que el ratito compensa porque luego son muchísimos días de uñas perfectas. Quizá si la lámpara fuera más grande tardaría menos, yo me hago los pulgares y cada mano por separado porque todo a la vez no cabe.

- El segundo inconveniente es que el sistema, que yo sepa, sólo se encuentra en el Corte Inglés y a mi el Corte Inglés me pilla un poco retirado. No he encontrado ningún sitio para comprarlos online por lo que sólo tengo dos esmaltes, el frambuesa de la foto (que venía con el kit) y un azul intenso que también me gusta mucho. En cuanto al precio, creo que son unos 11 euros el esmalte. No me parece caro considerando que me he llegado a gastar más del doble en algunos esmaltes que no me han durado bien ni 24 horas.

En definitiva, estoy muy contenta y me ha merecido la pena la inversión (unos 60 euros, estaba rebajado cuando lo compré). ¿Os animáis? ¿Ya lo habéis probado? Me parece un regalo genial para el Día de la Madre, ¡por si necesitáis sugerencias!

Miedo al embarazo

Pensando maternidad

Se suele decir que no conoces el verdadero significado de la palabra miedo hasta que te conviertes en madre (o padre). ¿Estáis de acuerdo? Creo que no he sido nunca una persona especialmente miedosa, ni siquiera ahora, pero sin embargo estoy muy de acuerdo con esta frase. Lo que se sufre por un hijo, los temores y preocupaciones que se tienen, no se pueden comparar con ninguna otra circunstancia.

Luego cada cual tendrá sus propios miedos, que seguramente dependerán de cómo fue educado (telita con los miedos que consciente o inconscientemente nos trasmiten nuestros padres) o de las circunstancias que la vida les haya dado a vivir. Yo tengo claro cuál es mi principal miedo: el miedo al embarazo.

Mi miedo no debe entrar en la categoría de paralizante ya que pude sobrellevarlo para traer a Bebé al mundo, pero desde luego el trauma que me dejó el embarazo de Mayor no está superado y no creo que lo supere nunca. Incluso tras un buen embarazo como fue el de Bebé, incluso si volviera a hacerme con él para tener otro hijo. Por más que pasen los años, ahí estará.

Si vivir con miedo es malo, vivir un embarazo con miedo es una de las peores experiencias vitales que se puedan tener y, desde luego, una forma muy mala de empezar el complicado camino de la maternidad. Y no hablo ya del padecimiento que supone estar 9 meses con una angustia permanente, temiendo que el desastre llegue en cualquier momento. Hablo, sobre todo, de los efectos que eso pueda tener en el bebé que estás gestando. Que aunque a día de hoy no haya estudios del todo concluyentes, cada vez son más los especialistas que hablan de la influencia que el estrés y la ansiedad en la madre tienen sobre el feto y lo relacionan con múltiples trastornos posteriores, como podrían ser aquellos que entran dentro del entorno autista. Sin victimismo alguno pero tampoco poniéndome un paño en los ojos, yo sé, como sólo sabemos las madres, que si mi embarazo hubiera sido distinto, mi hijo Mayor sería de otra manera. Yo sé que parte de las cosas que le han pasado y le pasan están directamente relacionadas con un embarazo que, a todas luces, no sólo fue malo para mi.

Y esto último, el saber que lo que te pueda pasar durante un embarazo puede no sólo afectarte a ti sino también a tu bebé y por supuesto a los otros hijos que ya tengas, para mi es brutal.

Hace unos días he tenido una conversación similar con varias mamis: hablábamos de tener más hijos, de seguir aumentando la familia. De si era una locura, de los pros y los contras. Escuchando los miedos de los demás, me reiteré en lo hondo que tengo anidado el mío. Ya sé que es para matarme que diga que tener un tercer hijo no me da pánico ni aún cuando Bebé sigue pasándose las noches mamando y las comidas rebozándose los alimentos por el pelo. Es de locos que diga que a pesar de estos dos años de alta demanda, a mi lo que realmente me da un miedo terrible es pasar por 9 meses de incertidumbre. Tener miedo de que mis hijos me contagien algo, volver a pasar la experiencia de ingresar en un hospital durante semanas, dejarles tirados, hacer sufrir al bebé que se gesta, pasar un embarazo en reposo. Morirme. Miedo a morir, a que muera el bebé que viene de camino, a dejar a mis hijos sin madre y a mi marido viudo.

Muchos miedos, ¿verdad? Si ya dicen que el miedo es libre…

Foto | Foxspain fotografía en Flickr CC