Google+

Museo Arqueológico Nacional con niños

Entrada Museo Arqueológico Nacional

El Museo Arqueológico Nacional ha sido la primera salida a un museo que hacemos los cuatro juntos. Aprovechando que esta tarde la entrada era gratuita y que por fin hemos tenido un día con buenas temperaturas en Madrid, una tarde que realmente invitaba a salir, hemos improvisado el plan y disfrutado por primera vez de esta experiencia.

Creíamos que a Mayor le podía interesar este museo ya que este año está muy impactado con el tema de Egipto tras haberlo “estudiado” en un proyecto que están desarrollando en su clase. Desde hace meses que no para de hablar de las pirámides de Egipto, de los Faraones, de las momias, de los jeroglíficos…

Con Bebé teníamos serias dudas. Bebé está en esa edad que sí pero no y es bastante imprevisible. En principio, dábamos por hecho que no iba a estar nada interesado e iba a insistir en salirse enseguida ya que lo suyo es correr, saltar y jugar y poco observar. Además, tampoco sabíamos si se podría portear dentro del museo, porque tetilla+mochila y todo ello post-comida hubiera sido sinónimo de siesta segura y, por tanto, de un rato de vía libre para disfrutar del museo con Mayor.

Finalmente la visita ha ido bien. Mayor ha disfrutado bastante la visita y creo que el lunes podrá contar orgulloso que ha visto una momia con vendas y Bebé, aunque no estaba muy por la labor, ha disfrutado a su manera por las rampas que tiene el museo, ya que tras la remodelación es totalmente accesible, y asustándose del Halcón-Horus que tienen al comienzo de la zona de Egipto.

El Museo Arqueológico Nacional ha sido remodelado hace poco y lo han dejado de lujo. Hacía muchos años que no iba pero más o menos lo recordaba y ¡madre mía, lo han cambiado de arriba abajo! Me ha parecido un museo impecable por dentro: amplio, con muchos ascensores y rampas, una zona de consignas estupenda para dejar los abrigos, baños limpios y bien equipados para cambiar a bebés, buenas indicaciones y muchos bancos para sentarse.

En su página web he visto que tienen muchas actividades. Algo que me ha encantado para cuando mis hijos sean mayores es que tienen a disposición de las familias que lo soliciten una carpeta didáctica para que puedan hacer una visita autónoma guiada por los propios niños. Me lo apunto para un futuro.

El Museo es gratuito los sábados por la tarde y los domingos por la mañana, un momento que me parece ideal para las familias porque puedes seleccionar las salas que te interesen y si te sale mal la visita no te has dejado un riñón en el precio de la entrada. De hecho, el ambiente de esta tarde era un ambiente muy familiar. Hemos estado muy a gusto.

En definitiva, que para ser nuestra primera experiencia en un museo, la visita al Arqueológico Nacional ha salido muy bien. Así que nos animaremos a probar otros museos. ¡Ya os iré contando!

La extraordinaria capacidad de superación de los niños

Niña jugando en la calle

Si me pidieran que seleccionara una de las cosas que más me fascinan de la infancia, sin duda alguna sería la extraordinaria capacidad de superación de los niños.

A veces echo la vista atrás y recuerdo todos aquellos años en los que estuve enferma, con constantes ingresos, faltando mucho al colegio, recibiendo las burlas de los compañeros, la incomprensión de muchísima gente. Y me maravilla recordar todo aquello desde el prisma de mi niñez. Recordar los hechos a veces con imágenes y olores, con sensaciones térmicas… ¡con todo lujo de detalles! Pero al mismo tiempo recordarlo de una forma neutra, indulgente, positiva. Ha sido después, de adulta, cuando he podido valorar todo aquello que me pasó y hacer el duelo por una infancia perdida que no hice en aquel momento.

Es algo que también aprecio en mis hijos.

Bebé hace poco ha dado muestra de ello superando la encopresis que durante unos meses le impidió hacer vida normal. Parece mentira cómo logró reponerse a tanto miedo con su propia fuerza interior.

Y Mayor, ¡qué decir que Mayor!. Por respeto a su intimidad sabéis que hace mucho que no me explayo en detalles pero toda su vida es una gran muestra de superación personal, de sobreponerse a sus propios límites y dificultades.

Para un niño todo es posible. No hay dificultad que no pueda superarse.

Aunque sea un detalle banal, me viene siempre a la cabeza cuando le llevo a la peluquería y se sienta en la silla como un señor, con sus manos sobre sus rodillas, y se deja hacer con una sonrisa en la cara y dándole conversación a quien le esté cortando el pelo. Nadie que le viera podría pensar que es el mismo que niño que durante sus primeros 3 años de vida sufría el corte de pelo como una amputación de una parte de su cuerpo y se defendía con todos los medios a su alcance. Pocos niños habrán sufrido tanto como él con un acto tan sencillo. Y, sin embargo, ahí le tengo ahora, recordándome cuando el pelo empieza a molestarle los ojos que le lleve a la peluquería, como ha hecho esta misma noche.

Me fascinan los niños, ¡me encantaría que se me pegara un poquito de ellos!. Vivir en el presente. Creer en nosotros mismos. Olvidar lo pasado. Creer que todo es posible.

Foto | Stefano Montagner en Flickr CC

Jornada de Puertas Abiertas en el Colegio CEU Montepríncipe

Jornada Puertas Abiertas CEU Montepríncipe

Hace un par de semanas se pusieron en contacto con nosotros desde el CEU para invitarnos a las Jornadas de Puertas Abiertas que se iba a celebrar el día 21 de febrero en su Colegio CEU Montepríncipe con la intención de que posteriormente compartiéramos nuestras impresiones con vosotros.

El CEU, supongo que la mayoría lo sabréis, es una institución educativa muy prestigiosa en España, con más de 80 años de historia, y que ofrece formación desde pequeñitos hasta la universidad (y el postgrado), con centros repartidos por toda la geografía. En concreto, el Colegio CEU Montepríncipe este año está celebrando su 40 Aniversario.

Para nosotros fue sencillo aceptar el ofrecimiento ya que tanto mi marido como yo somos ex alumnos. Mi marido del mismo Colegio CEU Montepríncipe y yo de la Escuela de Negocios, donde cursé mi master. Además, tanto por residir cerca del Centro como por los excelentes recuerdos que mi marido tiene de esa etapa educativa, siempre hemos valorado la posibilidad de llevar a nuestros hijos allí en un futuro, siguiendo los pasos de su padre.

Las Jornadas sirvieron, entre otras cosas, para que mi marido se reencontrara con varios profesores, entre ellos su tutora de 2º de BUP, de la que aún me cuenta anécdotas cuando recordamos nuestros tiempos de estudiantes. También para comprobar que las instalaciones han seguido creciendo y mejorando, acorde con los tiempos, siendo realmente impresionantes.

CEU Montepríncipe clase infantil

De hecho, creo que una de las cosas que más destacaron de la visita al CEU Montepríncipe fue comprobar el despliegue de medios tan apabullante que tiene, tanto materiales (aulas grandes, espaciosas, muy bien equipadas) como personales.

CEU Montepríncipe otra clase infantil

Los discursos que dieron los alumnos fueron emotivos e inspiradores. También la explicación de sus objetivos por etapas educativas nos interesó. A mi me llamó bastante la atención, por ejemplo, que la educación bilingüe desde pequeños lo fuera de verdad, articulándose con dos profesores por aula, uno en cada idioma, y que hablaran de la educación por proyectos y “las inteligencias múltiples”.

Con sinceridad, nuestra impresión sobre el Colegio CEU Montepríncipe fue mejor que la esperada. Visto lo visto, era difícil no volver a casa entusiasmados. El evento nos ha servido para reiterarnos en la idea de que, en algún momento, de acuerdo con nuestras ideas y posibilidades, nos gustaría llevar allí a nuestros hijos.