La necesidad de mamá no termina en la etapa de bebé

Niño 3 años

El mes de septiembre fue como la seda. Aunque no teníamos claro cómo iría el inicio del cole del pequeño, en principio apostábamos por que le costaría bastante separarse de mi y que probablemente necesitaríamos semanas, si no meses, en adaptarnos todos a un cambio tan importante en las rutinas. Sin embargo Bebé (al que debería buscar ya otro apodo más acorde con su edad, lo sé) entró al cole como Pedro por su casa, de la misma forma que días atrás había dejado la lactancia: con una naturalidad pasmosa.

Esto de cara a la galería. Porque aunque dos cambios tan importantes en su vida como son dejar la lactancia y empezar el cole los ha llevado con facilidad, sí que ha habido consecuencias:

– Lo primero que observamos es que nada más traspasar la puerta del cole se enfadaba casi en el acto y por auténticas tonterías. De hecho, podemos decir que las rabietas, esas explosiones de rabia sin mucho sentido, esas que nunca tuvo… las ha empezado a tener hora, con tres años y medio.

– Tras un un mes de septiembre en los que parecía que apenas se acordaba de la teta, en octubre su interés fue en aumento y ahora que estamos acabando noviembre tengo la sensación de que se siente algo arrepentido por haber dejado la lactancia. Muy a menudo me busca las tetitas, me despelota, las acaricia, las besa, les dice cosas bonitas, las abraza. Su amor por ellas ha vuelto con fuerza. Incluso por la noche las busca para tenerlas cerca, para tocarlas, para calmarse. No ha hecho ningún intento de succionar, ni tampoco lo ha verbalizado, pero las necesita, es evidente.

– Si quizá tuvimos un ligero respiro en cuanto a su demanda emocional de mi, ahora mismo estamos en un nuevo pico. Hemos vuelto a esa etapa realmente agobiante en la que me persigue por toda la casa, pegado a mi pierna como si tuviéramos un velcro en la ropa, gimoteando si me separo para cosas básicas como hacer pis o coger el teléfono.

– Relacionado con todo lo anterior pero especialmente con la demanda emocional, estamos otra vez colechando la mayor parte de la noche. En realidad, la etapa en la que dormía del tirón la casi todas las noches fue de apenas unas semanas en verano, pero sí que habíamos superado el hecho de que si se despertaba le bastara con que alguien acudiera unos minutos a su cama o incluso él mismo pudiera volver a dormirse. No hay que olvidar que fue él el que decidió, como todo en su vida, dejar de colechar. Y, como comento acerca de la lactancia, ahora mismo parece bastante arrepentido de haber tomado la decisión de irse a su cuarto y a su cama.

Ahora mismo duerme desde las 21h hasta las 02 de la madrugada en su cama, del tirón. A partir de ahí se despierta y se viene a nuestra cama, a dormir encima de mi, hurgándome la espalda toda la noche como si estuviera buscando la tetilla… De hecho duermo de espaldas para evitar que se pase la noche agarrándomela.

– Aunque no parezca tener ninguna lógica ya que hace más de un año que dejó el pañal, también por decisión propia, ha tenido varios escapes de caca en las últimas semanas.

 

Un cambio positivo que hemos notado es que está más unido a su hermano. Su relación sigue siendo explosiva, casi una lucha de poder… pero no puede estar sin él. En cuanto se levanta por la mañana, o sale del cole, o si su hermano mayor tiene que ir a algún sitio… No quiere separarse de él en ningún momento y ahora mismo sí que se nota que, ¡por fin!, le quiere.

 

El cambio, las consecuencias de haber avanzado tanto en algunas facetas de su personalidad, de su autonomía, creo era previsible.

La necesidad de sentirse seguro, de tener a mamá cerca, no es algo que desaparezca cuando un niño deja de ser bebé, no es algo que se acabe con la primerísima infancia.

Nuestro pequeño ha dado dos pasos muy importantes en muy poco tiempo y, aunque sea un niño fuerte y seguro de si mismo, es evidente que tiene miedo. Miedo a perder ese lazo conmigo, a saltar sin red, a tomar sus propias decisiones y asumir las consecuencias.

Lo que tenemos ahora por delante, sin duda, serán unos meses complicadillos. Todo un reto. Pero estoy segura de que pronto dará otro salto evolutivo, otro paso en su inteligencia emocional, y ese retroceso, ese bache por el que está pasando ahora, quedará atrás.

Foto | James Jordan en Flickr CC

Mamá (contra) corriente

Este mi blog personal. Hace ya nueve años que empecé a escribir sobre la increíble experiencia que la maternidad había supuesto en mi vida ¡y desde entonces aquí sigo! Soy autora del e-book "Cómo lograr un embarazo conociendo tu fertilidad", en el que reúno los conocimientos teóricos y prácticos que necesitas para entender tu ciclo menstrual, interpretar tus signos de fertilidad y utilizarlos para maximizar tus posibilidades de quedarte embarazada. Además de este blog que lees, soy co-editora de Comer con Gusto y autora de otros tres blogs: Pekeleke, mi web de literatura infantil, Miss Cosméticos, mi blog de belleza y Mochilas-Portabebés.es, sobre mochilas ergonómicas.

20 comentarios sobre “La necesidad de mamá no termina en la etapa de bebé

  • el 24/11/2015 a las 14:47
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    Imagino que una pequeña regresión es normal cuando hay grandes cambios en la vida de un niños pequeño; buscan la seguridad de lo conocido ante lo desconocido.
    Aunque no digo que sea lo mismo, mi hija mayor tuvo una regresión brutal a los 4 años, cuando nació el pequeño. Se arrancaba las uñas de cuajo y se comportaba como una niña pequeña. Pero en unos meses pasó.

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    • el 11/12/2015 a las 11:26
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      Ay, qué duro Mamá en Bulgaria!

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  • el 24/11/2015 a las 22:19
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    Me ha encantado tu experiencia, tu manera de transmitirlo, tu objetividad y tu subjetividad, un post muy lindo!
    En cuanto al tema en particular, a los 3 años realmente es cuandoblas rabietas son de lo más normal,tengo un post sobre el tema, y ed que me encanta, es un reto pero tiene gran repercusión, tanto para el peque como para la familia 😉
    La regresión también es normal y a mi me parece muy natural, y creo que tu pequeño lo hace superbien, esa es mi impresión.
    El amor, la atención merecida, la protección… Son cosas que necesitará de sus padres hasta por lo menos hasta que sea adolescente, jaja, cambian las formas pero siempre lo necesitan.

    Preciosa historia
    Gracias por transmitirla 🙂
    Un saludo

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    • el 11/12/2015 a las 11:26
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      Hola Mónica, creo que desde la sociedad lanzan mensajes continuamente para que los niños “se independicen” cuanto antes pero la realidad, cuando observas a tu hijo, es bien distinta. Un abrazo.

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  • el 25/11/2015 a las 10:43
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    Yo también creo que es normal que aparezcan las rabietas o tenga etapas de más apego. No es tanto una vuelta atrás como buscar consuelo antes de megaevolucionar en un niño más mayor. Se le ve más autónomo y desenvuelto, aunque siga necesitando a sus padres (y quién no los necesita!)

    Suerte con esta nueva etapa.

    Un abrazo 🙂

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    • el 11/12/2015 a las 11:25
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      Muchas gracias La Hobbita 🙂

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  • el 25/11/2015 a las 11:19
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    Es la primera vez que comento.. Me siento tan identificada con todo lo que dices!!!! Me está valiendo de mucho leer tus post porque la verdad para mi son una guía de que voy por el camino correcto. Tengo una niña de casi 2 años que sigue a la tetita y parece qur por bastante tiempo y como no tengo amigas ni un entorno en donde haya mamis como yo pues me siento un poco perdida…muchas gracias por escribir tan bien y contarlo todo de forma tan tan especial. Te sigo desde hace varias semanas y aqui tienes una seguidora total.

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    • el 11/12/2015 a las 11:25
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      Gracias a ti Isabel, gracias por tus palabras.

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  • el 25/11/2015 a las 15:19
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    Hola, te entiendo muy bien. alguna vez te he comentado x la lactancia. Mi niña tb tiene 3 años y largos. Teta hasta los 3. súper mega apegada, varios despeertares…
    Tb ha empezado el cole y bien, va contenta aunq preferiría no ir. En octubre vino su hermanito y aunq le adora…ahora me comparte… Intento involucrarla y jugar con ella al máximo.
    pero a veces de noche la atiende papa y lo lleva fatal…Estamos trabajando en ello. acostarlA siempr yo tb… pobreta me sabe mal x los 2 y quisiera partirme jjejejeje. ahora lleva otra vez varios días qsólo mama para todo… aisss suerte q los ratos del cole son para el peque. En fin, pacienciaaaaaaaaa

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    • el 11/12/2015 a las 11:25
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      Mucha paciencia Sara, desde luego!

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  • el 26/11/2015 a las 22:03
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    Te sigo desde hace mucho tiempo y nunca he comentado aunque me siento muy identificada contigo, pero este post me ha tocado el alma…podía haberlo escrito yo, tal cual, con los sentimientos de mi hija y los mios. Gracias por hacerme saber que no somos las únicas, y que estas cosas pasan, y son de lo mas normal, aunque a veces no lo veamos así…

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    • el 11/12/2015 a las 11:23
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      Gracias a ti, Eva, muchas gracias de verdad.

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  • el 28/11/2015 a las 10:38
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    Seguro que son normales todos esos cambios e inseguridades, son muchas cositas nuevas, dejar la lactancia, el cole, etc. Yo el mío tiene 22 meses y aún no va a guarde y continua con la lactancia, el pañal, por ello, me gusta mucho leer a madres con peques que han sabido afrontar esa nueva etapa porque sé que dentro de poco dejará de ser bebé para empezar a ser un niño. besitos!

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    • el 11/12/2015 a las 11:23
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      Un abrazo AnimalitosTuyYo 🙂

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  • el 28/11/2015 a las 19:00
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    Qué buen post! Seguro que Bebé te sorprende superando todo eso con madurez y aprendiendo que vas a estar ahí, que no lo vas a dejar porque ya no tome teta ni coleche contigo. Tú, a seguirle el ritmo, que él parece saber muy bien cuándo está preparado para ciertas cosas! Un saludo

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  • el 04/12/2015 a las 18:46
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    Hola. Es lógico que al separarse de tí el tiempo en el que estáis juntos esté más demandante, a mi también me ha pasado.
    En cuanto a lo de las rabietas, te entiendo perfectamente, a mi hijo le quedan 4 meses para cumplir 4 años, creo que tienen edad similar, pues bien, la etapa de las rabietas tan famosa de los 2 años para nosotros no fue tal, nunca tuvo y ahora cuando algo le descoloca, grita, llora, se va…en la reunión de padres de mi colegio las educadoras nos hablaron de que a los 4 años hay una crisis en los niños en la que se les mezcla el querer ser más autónomos pero siguen necesitando a sus padres y es una mezcla explosiva. De la crisis de los 2 años todo el mundo te avisa, “the terrible 2”, pero yo no tenía ni idea de que a los 4 había otra y son varios niños de la clase de mi hijo que están entrando en esta etapa de oposición y terquedad. Sabiendo que es una fase normal del desarrollo todo se ve con más perspectiva.
    Como siempre con paciencia, cariño y comprensión. Ánimo

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    • el 11/12/2015 a las 11:20
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      Totalmente de acuerdo Ana Arlen, gracias por comentarlo.

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  • el 12/07/2016 a las 20:10
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    Lo he pasado a los 2 años y medio, cuando ya se dio cuenta que iba al jardín.
    Tuve más de un año de insistencia, e incluso una “sugerencia” (obligada) por parte de un colegio religioso – a quien no le importó que yo debiera trabajar todo el día – de que su media jornada se acortara una hora más. Exponiéndolo con sus compañeros además de todo…(si eso no es bullying, donde está el mismo!). Mi hijo es también muy independiente y lo he criado de forma tal que tiene un apego muy seguro por lo cual, se desempeña bien mientras yo trabajo. Pero fue recién en el tercer colegio al que tuve que pasarlo donde entendieron que —es un niño inquieto, que le gusta explorar y es curioso por todo.
    Aprendí que muchas veces no es el niño, es el ámbito. En el actual entra super contento, al punto que este domingo me preguntó si ibamos al colegio! Así que aprendí que si algo no va, debo escucharlo más.

    http://mamasolteraimperfecta.blogspot.com.ar/

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