He pensado en contar hoy mi experiencia con los sujetadores de lactancia.

Nada más quedarme embarazada empecé a notar mucho dolor en el pecho.

Me molestaba hasta ducharme, andar, cualquier mínimo roce. Llegué a dormir con el sujetador puesto porque no aguantaba ni el pijama.

Como comenté ayer, enseguida me aumentó la talla, no mucho, pero suficiente para encontrarme incómoda con los sujetadores de aro que llevo siempre.

Supongo que casi todas optasteis por llevar sujetadores sin aro durante el embarazo. Yo lo pensé y lo repensé. Pero es que no me gustan nada los sujetadores sin aro que se suelen ver en las tiendas, que no llevan ni forma ni ná y sientan fatal (bueno, cuando los venden será porque a alguna le sentarán bien, pero yo creo que a las que tenemos poco pecho nos sientan peor que mal).

Por otro lado, yo tenía el convencimiento de que no me iba a poner tetona. Así que comprarme un par de sujetadores sin aro de esos corrientes me parecía tirar el dinero porque no les iba a dar más uso que unos meses. Puestos a llevar un sujetador feo, empecé a mirar, directamente, sujetadores de lactancia.

En Mothercare hice el descubrimiento del siglo: un sujetador de lactancia, de triángulos ,pero con las copas preformadas e incluso un poquitín de relleno.

Me lo probé y me sentaba muy bien. Me compré una talla un pelín más grande de la que necesitaba en ese momento (que ya me había crecido) y me lo empecé a poner. Antes de acabar el primer trimestre ya lo llevaba puesto.

El sujetador salió bueno no, buenísimo. Como enseguida me puse mala y me encerré en casa, es el único que usé, no iba a salir a buscar otro. Lo lave veintemil veces y como nuevo. Lo lavaba por la noche y a la mañana siguiente otra vez me lo ponía. No se deformó, no se movía, no se caían los tirantes, no amarilleó. Los 25 euros mejor invertidos de todo el embarazo.

Cuando di a luz, con la subida de la leche parecía que me había puesto dos implantes de silicona. Para poder ponerme el maravilloso sujetador me tuvo que comprar mi abuela un extensor de sujetadores en una mercería.