Me habéis escrito en varias ocasiones para preguntarme cómo voy con el tratamiento contra las estrías blancas que me estoy haciendo en Clínica Dermaline. ¡Y no es que se me haya olvidado contarlo! Es que, como expliqué en el post en el que os comentaba que había iniciado el tratamiento con el láser Starlux 1540, la piel se queda durante unas semanas bastante enrojecida, así que simplemente estaba esperando a que se quitara toda esa inflamación para poder observar los resultados.

La sesión fue muy similar a la anterior tanto en duración (unos 40 minutos) como en sensaciones. La zona de los glúteos me dolió un poquito y la zona de la parte baja de la espalda me dolió bastante, quizá porque es donde más estrías tengo. Pero en todo caso fue un dolor soportable y que, al menos desde mi punto de vista, compensa totalmente.

La recuperación en este caso ha sido más rápida que la anterior. Sí que es verdad que las primeras 48 horas estás muy incómoda porque la zona se pone muy roja e inflamada y cualquier roce de la ropa molesta, así como levantarse, sentarse o caminar, pero tampoco es algo que te impida hacer vida normal y en un par de días ya no notas nada. El enrojecimiento sí que me ha durado más, de hecho habiendo pasado más de un mes desde la sesión todavía tengo alguna zona  que no está todavía del mismo color.

Las estrías blancas de la zona del culete están muchísimo mejor. De hecho, según como les de la luz casi ni se ven, algo totalmente impensable antes de empezar el tratamiento. Creo que influye no sólo que la estría en sí se haya hecho más fina sino que la calidad de la piel ha mejorado, se nota menos la celulitis y tengo todo el culete con una superficie más uniforme y suave.

Donde menos resultado he notado es en la zona de la parte baja de la espalda. Es la zona donde más estrías tengo y, sobre todo, donde las tengo más gruesas. Algo han mejorado, a simple vista se observan mucho menos llamativas, pero siguen estando ahí y no creo que con las tres sesiones que constituyen el tratamiento se vayan a quitar al mismo nivel que las de los glúteos.

En cualquier caso, la mejoría global es más que evidente y, como digo, no sólo en lo relativo a las estrías blancas en sí sino también a la calidad de la piel. Estoy muy contenta y eso que todavía me falta una sesión, que tengo después de las Fiestas. ¡Seguiré contando qué tal me va este tratamiento!