Cuando hace unos días os hablaba de qué merecía la pena en el Black Friday se me olvidó mencionar un sector que hace muy buenas ofertas todo el año pero especialmente en estas fechas: el de los viajes.

El único verano que hemos estado con los niños lo organizamos así: el Black Friday del año anterior compramos el viaje y nos ahorramos en torno a un 30% (que es una cifra considerable en unas vacaciones para cuatro), contando además con la ventaja de poder organizar todos los detalles con mucha antelación.

Pueden parecer muchos meses pero lo cierto es que luego no nos parecieron tantos y se agradeció no sólo el ahorro sino el haber planificado con calma todo lo que hay que tener en cuenta al viajar con niños pequeños.

 

Hoteles para familias: una opción completa para pasarlo bien

Aquel año, de todas las opciones que teníamos para viajar con dos niños pequeños, no dudamos en decantarnos por lo que se suele llamar hoteles para familias. Que en realidad son hoteles para quien quiera ir, pero sin duda destacan porque la oferta de ocio para toda la familia es muy completa y están bien pensados para que todo el mundo disfrute. Nos parecen una opción completa para pasarlo bien.

Elegimos un Iberostar en la playa y fue todo un acierto. Hay que decir que no íbamos del todo a la aventura, mis padres ya lo conocían y teníamos otras muy buenas referencias.

No os voy a engañar, no fueron unas vacaciones idílicas de tumbarse a la bartola. Esto con niños me parece bastante impensable, de hecho es que la razón principal de viajar ese verano fue que los niños salieran de su entorno habitual y disfrutaran de lo lindo. Dicho de otro modo, la idea era que el centro de las vacaciones fueran los peques, ya que además nosotros tuvimos que seguir trabajando desde la playa, así que tuvimos poco de disfrute y bastante de estrés.

Pero mereció la pena el esfuerzo del viaje y la organización porque los niños lo pasaron realmente bien. Nuestro hotel estaba muy bien pensado para los niños, desde lo que se podía comer en el restaurante pasando por una piscina chulísima para peques y no tan peques (confieso que era mi favorita). Y, una de las mejores cosas quizá, animación para niños durante todo el día.

Mayor se apuntó a su Club y por las mañanas se iba un rato con los monitores y otros niños a hacer actividades por el hotel. El pobre no quería ni ir a comer cuando llegaba la hora de lo bien que se lo estaba pasando. El Peque era bastante peque y tomaba mucha tetita, pero aún así hizo sus pinitos también en el Club que tenían para los más pequeñitos. Algo realmente asombroso ya que en aquel entonces separarse de mi se le hacía todo un mundo.

Por las noches siempre había algún espectáculo de tipo familiar, muchas de ellas directamente algo dirigido al público infantil. Tengo algún vídeo de los dos garbancitos bailando sobre una tarima que es de los mejores vídeos que he grabado de su primera infancia

Así, ellos lo pasaron genial tanto con nosotros como con los animadores y nosotros disfrutamos mucho viéndoles pasarlo así de bien.

 

¿Por qué no hemos repetido?

Guardamos muy bien recuerdo de aquel verano.

Es más, con lo pequeños que eran los niños, sobre todo el Peque, se acuerdan muchísimo de todo aquello. ¡Les dejó una gran huella!

Si no hemos repetido es porque no se ha podido. Unos años por trabajo, por economía, por cuestiones familiares o por todo junto. Pero sin duda alguna si tenemos ocasión, repetiremos con otro hotel familiar.

No sé si con el mismo al que fuimos o con otro distinto. Pero tenemos claro que un hotel de este tipo es, hoy por hoy, la mejor opción para nosotros.

De momento tendremos que esperar. La llegada de un nuevo bebé a la familia volverá a ponerlo todo patas arriba.

Pero, ¿os cuento un sueño? Una idea con la que fantaseamos desde hace años y estoy segura de que algún día llevaremos a la práctica es hacer unas vacaciones en un hotel para familias pero en Navidad. Estoy segura de que hay hoteles familiares de invierno en el que también se puedan hacer decenas de cosas divertidas disfrutando de un clima diferente.

 

¿Os gustan los hoteles familiares?

Como veis, nuestra experiencia en vacaciones en familia no es muy amplia.

¿Os gustaría organizar unas vacaciones en la nieve en plena Navidad? ¿No os parece preciosa la idea de pasar la Nochebuena en un sitio nevado y precioso con otras familias alrededor de una chimenea? ¡A mi sí! 😉

¿Elegiríais un hotel para familias? ¿Tenéis algún súper hotel favorito al que vayáis todos los años? ¡Contadme! ¡Compartamos ideas!