Durante el mes de septiembre lo que más me ha sorprendido es lo mucho que ha aprendido mi hijo. No me refiero sólo a la cantidad de expresiones y palabras nuevas sino también el nivel de comprensión que ha alcanzado o, que al menos, ahora demuestra claramente tener. Son muchos los ejemplos que se me ocurren, de los más destacados:

Nos ha sorprendido con la gran cantidad de palabras, expresiones, canciones y sonidos que ha aprendido, por ejemplo, de la tele. El otro día cogió una revista de El Corte Inglés, señaló el simbolito y dijo: “e cote inglé”. Conoce un montón de anuncios, anticipándose a lo que dicen o poniéndose contento con algunos en los que salen bebés o abuelos.

De la misma forma, la interacción que tiene con la televisión es mucho mayor. Con Dora, que le encanta, muchas veces la contesta y participa activamente en la aventura, señalando donde están las cosas, diciendo “joooolin” cuando viene Swipper… Con los Little Einsteins se lo pasa pipa ayudando a Nave a despegar, le encanta bailar con cualquier canción que suene y el otro día viendo Pasapalabra, al sonar el gong del final del rosco dijo: “¡tiempo!“.

– Es significativo lo de la música, que hasta el momento no parecía que le llamara demasiado la atención. Disfruta mucho con la música clásica de los Little Einsteins y general con cualquier musiquita que tenga cierto ritmillo. Le gusta bailotear dando vueltas en círculo o moviendo los brazos. Nos ha sorprendido con el inicio de algunas coreografías, como la del Cocodrilo se metió en la cueva, de los Cantajuego.

– Creo que poco a poco está empezando a jugar, por ejemplo, moviendo los coches como si fueran por la carretera o haciendo que los animales suban una escalera de juguete, peldaño por peldaño. Veremos si es el inicio del juego simbólico y, en general, de que pueda comenzar a jugar solo, porque hasta el momento si no te sientas con él, nada de nada.

Repite la mayor parte de lo que decimos, caza el significado a la primera y, sorprendentemente, muchas veces lo memoriza. Así que ya tiene bastante repertorio aunque muchas veces sólo le entendamos nosotros, muy especialmente yo, que a veces traduzco a mi marido.

– Creo que ha comenzado a hacer algunas frases pero como sigue intercalándolas en su farfulleo no estoy del todo segura, esperaremos a ver qué tal se da el mes de octubre en ese sentido.

Desde que aprendió a decir “gracias“, es el niño más cumplido del mundo mundial. Nos lo agradece todo, todo, incluso si le decimos que ha hecho una cosa muy bien.

Ya he conseguido que me diga qué dibujos quiere ver en la tele o que elija, si le digo, por ejemplo, si quiere un yogur o un petit suisse.

Por lo demás, creo que no hay muchas novedades:

Corre mucho más deprisa, con algo más de estilo, aunque sigue tropezando con cierta frecuencia.

Ha mejorado en sus habilidades físicas, por ejemplo, ahora es capaz de atravesar los puentes de cuerda que hay en algunas casitas de los parques porque ya sabe dónde hay que poner el pie y cómo hacerlo y es capaz de columpiarse en los columpios de mayores, incluso parece que se da impulso él solito.

Está muy cariñoso tanto con su padre como conmigo. Por las noches me coge y me estruja y me hace darle muchos besitos mientras intenta lamerme (lo de besar en condiciones todavía no le ha entrado en la cabeza).

Pregunta por sus abuelos muchos días y se alegra de verlos, parece que poco a poco va identificando a toda la familia y tiene sus afectos, echándolos incluso de menos.