Sin previo aviso ni señal alguna, el nene se despertó ayer de la siesta con fiebre y bastante abatimiento. Por la noche se puso a 39.5ºC por lo que apostábamos que ya lucía unas bonitas placas en su garganta, a juego con las que yo tuve en el fin de semana. Pero no, equivocamos el pronóstico, la pediatra le ha encontrado hoy un oído chungo: otitis.
Con ya dos chutes de antibiótico en el cuerpo se encuentra bastante mejor y espero que esta noche no sea tan mala como la anterior… Pero, con todo el dolor de mi corazón, mañana no podré participar en el Grupo de Madres. Me sabe fatal pero no tengo otra opción. Mamá sin complejos estará allí para recibiros a todas con los brazos abiertos y daros mis disculpas en persona.
Quería hoy haber escrito sobre un tema que surgió ayer en los comentarios de la entrada que escribí sobre los test de ovulación que anticipan el positivo por embarazo, pero me encuentro agotada y de mal humor. Lo dejo para mañana.
Que tengáis un buen jueves.