Vuelta al cole en septiembre 2020 ¿Qué podemos esperar?

A estas alturas de año yo tendría que estar ya empezando a planificar la vuelta al cole.

Si me conoces un poco ya sabrás que a previsora no me gana nadie y que cada año compro antes el material escolar necesario.

El año pasado, 2019, dejé comprados todos los materiales que necesitábamos a finales de junio y los libros de texto entre junio y julio. Un descanso mental que yo agradecí muchísimo siendo la Tercera tan pequeñita y con la guerra que ya daba por aquel entonces.

Y eso es lo que quisiera estar haciendo ahora: bucear entre cuadernos, carpetas, mochilas, lápices y rotuladores, ceras y bolígrafos. Que, además, desde el año pasado estoy llenando un pequeño armario que tenemos en casa de material para manualidades y que luego nos viene genial para fines de semana lluviosos, vacaciones escolares… ¡o confinamientos imprevistos! 😉

Que me encanta a mi el material escolar. De toda la vida. Pero es que además, con la que está cayendo, es una actividad que casi me parece hasta necesaria. Un poco de banalidad entre tanta noticia preocupante ¡a mi me hace falta!

Pero, aunque confieso que ya he bicheado algunas cosas que me encantan (y quiero darle a mi Mediano una sorpresa con una mochila nueva), me asaltan muchas dudas en este triste e incierto fin de curso escolar 2020.

¿Cómo será la vuelta al cole 2020?

Ya hay algunas propuestas sobre la mesa. Pero son tan constantes los cambios de parecer del Gobierno que creo que no sabremos nada hasta el último minuto.

Parece es que la vuelta será presencial. Bien, ¿no?

Lo que no parece es que esté planificada para garantizar la seguridad ni para poner al niño en el centro de la educación.

Creo que estamos desaprovechando un tiempo que no nos sobra para hacer una gran inversión en dotar de infraestructuras, de personal y de medios para garantizar que los niños puedan volver al colegio en condiciones dignas.

Por cierto, condiciones que ya hace mucho tiempo que deberían haberse puesto encima de la mesa. Que por no tener, muchos colegios no tienen ni papel ni jabón en los baños.

Pero lo que me preocupa realmente es que las propuestas que se están haciendo obvian que la escuela no puede ser un lugar generador de más trauma a una población muy vulnerable que ya viene tocada por los meses de aislamiento, distanciamiento social y educación a distancia.

De aquí a septiembre aún queda y yo por mi parte trataré de dar visibilidad a este tema todo lo que pueda. No me cabe la menor duda de que si no lo hacemos nosotros, nadie cuidará de nuestros hijos.

¿La educación a distancia es viable?

Tengo sentimientos contradictorios con respecto a nuestra experiencia con el tele colegio.

Por un lado, el esfuerzo de algunos profesores ha sido encomiable, y dentro de los medios que se tenía (muy pocos) no ha estado mal del todo.

Por otro lado, la falta de formación, de planificación, de interés también, ha hecho que dude de si a estos meses de marzo a junio se les puede llamar realmente educación a distancia.

Tengo la sensación de que la educación la hemos puesto los padres y el colegio ha puesto la dirección y la carga de trabajo. Y esto, lo siento, pero no es garantizar el derecho a la educación.

A pesar de todo, creo que hay que ser generoso y que no ha ido tan mal. Los niños, dentro de las enormes carencias del sistema, han sabido aferrarse a lo bueno y sacarle partido en la medida en que cada uno ha podido.

Por ejemplo, mis hijos explican que lo mejor de la educación a distancia es que son más libres de organizar su tiempo. Es cierto, nosotros llevábamos una vida a toda velocidad en la que apenas teníamos tiempo ni para respirar unos minutos antes de pasar a la siguiente actividad. En fin, quien no se conforma es porque no quiere.

Sea como sea, no creo que la educación de los niños más pequeños pueda ser a distancia a medio o largo plazo. Los padres no somos profesores ni lo queremos ser y ahora más que nunca hay que poner en valor la figura del maestro.

El aislamiento y el distanciamiento social es perjudicial para el niño

Me parece muy importante que todos los implicados en la educación de los niños, desde las familias hasta los maestros, pasando por psicólogos, sociólogos y pedagogos hagamos hincapié en que las medidas de aislamiento y distanciamiento social no son una opción para los niños.

Una escuela con mascarillas y distancia social es un entorno hostil y traumático que nuestros hijos no deben vivir.

Es nefasto pedir que los niños estén separados de sus compañeros y de sus profesores. La infancia es un momento de construir al ser humano y el ser humano se nutre de su relación con los otros.

Los niños tienen que jugar y tienen que estar juntos, no pueden vivir en un mundo en el que está prohibido tocarse. Precisamente una de las cosas maravillosas que tiene el colegio es que los niños puedan estar unos con otros, conformando su pequeña sociedad. Pedirles que estén lejos, que tengan miedo unos de otros, es terriblemente destructivo.

Pero, ¿y el riesgo de contagio?

Como ya he explicado en anteriores entradas, creo que pocos adultos habrá con más miedo que yo. Pocos habrá que, precisamente, arrastren un trauma por la neumonía que padecí estando embarazada de mi Mayor.

Pero, sin lugar a dudas, el mayor miedo que tengo es a la destrucción emocional de mis hijos, de todos los niños.

Mi posición en este sentido es muy clara:

  • Si la pandemia por Covid-19 va bien y los adultos están haciendo vida normal, los niños deben poder volver a la escuela con la mayor normalidad posible. Tomando las medidas higiénicas que los expertos consideren, sin duda, pero poniendo siempre el acento en preservar la normalidad de sus relaciones. La escuela, en estas circunstancias, debería ser un lugar donde los niños puedan sacar fuera todo lo vivido y expresarse con libertad, recuperar el tiempo perdido y estrechar lazos, muy por encima del contenido académico que toque.
  • Si realmente existe un peligro de rebrote, o ya se está produciendo, entonces no pueden volver. Pero, ojo, si los niños no pueden ir al colegio porque es inseguro, entonces lo que tampoco puede ser es que tengamos turistas en nuestras playas, que la gente esté en las terrazas y el transporte público funcionando con normalidad con la gente que va y viene de trabajo.

Estar en casa no es bueno pero ir a un colegio deshumanizado es aún peor.

Lo que no concibo de ninguna manera es que se pretenda que los niños entren a un colegio que se parezca más al túnel de terror que a una escuela. Porque es que además es muy contradictorio. Si hay peligro real, se continúa la educación a distancia y punto. Si no lo hay y la gente puede irse de vacaciones, de discotecas y entrar y salir a su antojo, entonces las medidas extremas de los colegios no tienen sentido.

En definitiva, yo no quiero ser cómplice de un país que decide que sus niños deben ir a una escuela cruel y traumatizante mientras los adultos continúan con sus vidas como si nada.

¿Qué espero yo de la vuelta al cole?

¿Qué deseo? Lo primero, obviamente, que las cosas vayan bien a lo largo del verano. A veces sueño con que nos levantamos un día y se ha esfumado el puñetero bicho.

Pero, como eso no parece que vaya a pasar, lo que deseo de verdad es que en el Ministerio se constituya un comité de expertos a los que verdaderamente les importe el bienestar de los niños y que entiendan de niños, que hayan trabajado con ellos, que hayan estado en la realidad de los colegios y sepan de qué estamos hablando.

Que se construya esta nueva realidad con el bienestar del niño como eje central vertebrador, en torno al que debe girar todo.

No es el niño el que debe adaptarse al sistema sino el sistema el que debe adaptarse a ellos. La escuela debe ser un lugar de bienestar y acogimiento para el niño.

¿Qué espero? No lo sé. A día de hoy creo que las perspectivas son malas porque hasta la fecha no hemos visto a ningún dirigente expresar el más mínimo interés en proteger el desarrollo de los niños. Pero aún quedan meses para ver cómo evoluciona la crisis sanitaria y, sobre todo, para que se pongan las pilas. En esto último no confío mucho pero sí tengo la ilusión – dejadme soñar – de que el virus se debilite y desaparezca sin más.

Mientras llega el momento del regreso a las aulas, tenemos todo un verano por delante para no dejar este tema morir y que toque improvisar en septiembre. Está en nuestra mano como padres hacer presión para que las cosas se hagan bien y la vuelta al cole 2020 garantice los derechos de los niños.

Mamá (contra) corriente

Este mi blog personal. Hace ya nueve años que empecé a escribir sobre la increíble experiencia que la maternidad había supuesto en mi vida ¡y desde entonces aquí sigo!Soy autora del e-book "Cómo lograr un embarazo conociendo tu fertilidad", en el que reúno los conocimientos teóricos y prácticos que necesitas para entender tu ciclo menstrual, interpretar tus signos de fertilidad y utilizarlos para maximizar tus posibilidades de quedarte embarazada.Además de este blog que lees, soy co-editora de Comer con Gusto y autora de otros tres blogs: Pekeleke, mi web de literatura infantil, Miss Cosméticos, mi blog de belleza y Mochilas-Portabebés.es, sobre mochilas ergonómicas.

8 comentarios sobre “Vuelta al cole en septiembre 2020 ¿Qué podemos esperar?

  • el 17/06/2020 a las 3:20
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    Te recomiendo las publicaciones de Facebook del Dr. José María Paricio. Defiende todo esto con datos e informes. Te va a gustar.

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  • el 17/06/2020 a las 7:58
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    Yo tengo los mismos temores que tú. Lo que aún no he entendido de esta pandemia y todas sus medidas de seguridad es el doble rasero para con los peques. Si hay peligro real, nadie debería hacer vida normal porque nos va la vida en ello. Y cuando digo nadie incluyo a niños, adolescentes, adultos y ancianos.

    El colegio es parte de la vida normal de los niños. Y que nadie me diga que el turismo y las terrazas sí pero los colegios no porque los adultos son más responsables que los niños porque si algo ha quedado claro en la pandemia es que los niños les dan mil vueltas con su comportamiento a muchos adultos.

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  • el 20/06/2020 a las 15:11
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    Hola. Yo tengo una duda enorme. ¿Cuánto tiempo puedes no llevar a tu hijo (Infantil 2º ciclo) al colegio sin perder su plaza? No tengo ni idea de cómo será la vuelta en septiembre… pero es que veo que Sanidad y Educación tampoco lo tienen nada claro y, ante ese panorama… Muchas gracias.

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    • el 22/06/2020 a las 14:56
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      Pues es una buena pregunta, María. No lo sé, no creo que en una circunstancia como la que vamos a vivir el próximo curso esto se vaya a tener muy en cuenta por el colegio, que es quien «daría el aviso», pero la verdad es que no tengo ni idea…

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  • el 21/06/2020 a las 7:28
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    Me siento muy identificada con tus palabras. Pobres nuestros peques. Para.mi es prioritario la salud de todos y si no se puede volver, no se vuelve. Estrés y niños no son una buena combinación nunca. Me encantaría que volvieran pero en condiciones adecuadas para ellos.

    Respuesta

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