Principio de no intervención

Al hilo de lo que he estado comentando esta semana sobre las cosas que pasan en los parques y muy especialmente sobre el convencimiento que tengo de que las cosas de niños deben ser valoradas en su justa medida, quería reflexionar hoy sobre algo que suelo aplicar habitualmente y no tengo muy claro si se entiende o no: lo que yo llamo el principio de no intervención.

Por resumirlo mucho: intento no intervenir ni para bien ni para mal cuando surgen fricciones entre mi hijo y otros niños, sobre todo si son de edad similar y son cosas sin importancia. El caso más frecuente es cuando se quitan un juguete. Otros padres (o abuelos o cuidadores) corren a reestablecer el orden pero yo no suelo hacer nada. Creo que los niños deben aprender a desenvolverse en el mundo, dentro de su nivel de entendimiento, y que le hago un flaco favor a mi hijo si acudo en su rescate cada vez que alguien le quita un juguete. Del mismo modo, quiero que mi hijo sea consciente de que si arrebata un juguete a otro niño éste se sentirá molesto, protestará, llorará o incluso puede ser que se defienda como buenamente pueda.

Otro ejemplo habitual es cuando la gente se empeña en el “hay que compartir”. Es uno de los grandes topicazos del parque y con el que tampoco comulgo. Nunca le insto a mi hijo a que comparta nada si no quiere y cuando algún padre se lo suelta a su hijo para que ceda su juguete normalmente o me hago la sueca o digo “no pasa nada, no le insista, no hace falta que se lo deje” y al niño le digo “si no quieres dárselo no se lo des, hay otros juguetes con los que jugar“.

Considero también como algo importante dejar el suficiente espacio a mi hijo para que explore, para que se de algún coscorroncillo, para que vaya valorando el peligro y para que pida ayuda si la necesita. Poco a poco ha ido ganando en confianza y autonomía y cada vez nos necesita menos. Permanezco a su lado, bastante cerca, atenta, pero lo suficientemente retirada como para no llevarle constantemente de la mano y darle todo mascado.

El problema es que son muchos los días en los que siento que no se entiende mi punto de vista:

– Si dejo al niño que trepe libremente por las casitas de los parques, raro es el día que no acude una abuela rauda y veloz a socorrer a mi hijo, llevándole de la mano, ayudándole en cosas para las que no necesita ayuda hasta el punto de que es el propio niño el que se aburre de que no le dejen hacer nada. Por las miraditas y mensajes del tipo de “este niño se va a abrir la cabeza” o “ay, ay, qué miedo” entiendo que no entienden mi intención.

– Si no obligo a mi hijo a que comparta, la gente se siente incómoda. Si intervengo para que un padre no obligue a su hijo a compartir cuando clarísimamente no quiere, se sienten más incómodos aún, puestos en entredicho. Esta situación es desagradable porque trato de evitar precisamente lo que menos me gusta a mi: que valoren y se entrometan en cómo yo quiero educar a mi hijo. Es difícil saber cómo actuar en estas ocasiones…

– Si dejo que los niños jueguen libremente sin estar constantemente interviniendo… hay de todo. Hay gente que considera imprescindible estar dando voces desde un banco en plan “¡como te hagas daño te voy a arrancar la cabeza!” y dirigiendo a los demás niños como si fueran entrenadores de fútbol. Otros ponen cara de no entender nada cuando mi hijo lloriquea porque le han quitado un juguete y en vez de ir corriendo a reestablecer la justicia, le digo “no pasa nada, cariño, coge otro juguete, que hay muchos“.

Probablemente lo que ocurre es que en el parque se pone de manifiesto, aunque no queramos, nuestra forma de ser, de ver la vida, de educar. Es posible que esta forma de educar no esté muy de moda, no sea muy visible aún. Pero creo que hay que dejar que lo sea, tranquilamente, sin aspavientos, sin molestar a nadie… Aunque nos haga falta un chubasquero y algunos días se lleve mejor que otros.

Mamá (contra) corriente

Este mi blog personal. Hace ya nueve años que empecé a escribir sobre la increíble experiencia que la maternidad había supuesto en mi vida ¡y desde entonces aquí sigo! Soy autora del e-book "Cómo lograr un embarazo conociendo tu fertilidad", en el que reúno los conocimientos teóricos y prácticos que necesitas para entender tu ciclo menstrual, interpretar tus signos de fertilidad y utilizarlos para maximizar tus posibilidades de quedarte embarazada. Además de este blog que lees, soy co-editora de Comer con Gusto y autora de otros tres blogs: Pekeleke, mi web de literatura infantil, Miss Cosméticos, mi blog de belleza y Mochilas-Portabebés.es, sobre mochilas ergonómicas.

47 comentarios sobre “Principio de no intervención

  • el 19/08/2011 a las 19:28
    Permalink

    Pues a mi me parece que lo haces todo correctamente. Lo de no estar encima de él y dejarlo que explore tranquilo y si se cae que aprenda a levantarse solito, me costó un poco, pero mi marido me ayudó a hacerme ver que tengo que darle más libertad y que no pasa nada porque caiga sentadito de culo, porque se puede levantar el solito y ni siquiera protesta. Y sí, yo también me topo con la típica solidaria que le ayuda a levantarse y me deja a mí en el puesto de peor madre del mundo, jeje. Un besote y buen finde!

    Respuesta
    • el 19/08/2011 a las 20:50
      Permalink

      No sabes lo identificada que me siento con lo que cuentas.. yo también uso el principio de no intervencion (me encanta el nombre) y es verdad que muchas veces me han dolido como clavos algunas miradas de padres/abuelos/oloquesea.. pero cada vez me dejo intimidar menos (ya decias en otro post que se pierde la vergüenza).

      Yo creo firmemente en que ya les puedo dar millones de explicaciones a mis hijos sobre, por ejemplo, el compartir, que hasta que no lo experimenten en sus propias carnes no van a saber lo que es. Suelo intervenir cuando hay violencia de por medio y se pueden hacer o estan haciendo daño.

      Me ha gustado mucho el post. Besos!

      Respuesta
      • el 20/08/2011 a las 16:47
        Permalink

        Muchas gracias Carol, estamos de acuerdo. Un beso, buen fin de semana.

        Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:47
      Permalink

      Jajajaja! Un beso Adry.

      Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:47
      Permalink

      Jaja, no pasa nada!.

      Respuesta
  • el 19/08/2011 a las 22:37
    Permalink

    Yo tb intento intervenir lo mínimo posible pero con la gorda es difícil porque es muy pequeña aun y cuando empiezan a lloverle tortas ella no sabe que hacer… Con lo de compartir estoy totalmente de acuerdo contigo, odio la frasesita de turno!!!! “hay que compartir” aarrrgghh… Nosotros ahora estamos en un momento en el que la peque ya sabe andar solita, pero te pide la mano para que la acompañes, hay mucha gente que nos dice que lo que tenemos que hacer es dejar y si se cae pues que se levante… Aun no le tiene cogido el punto a ponerse de pie siempre que se cae o esta sentada. Ella sabe que sabe andar pero por algún motivo, no se siente segura para soltarse del todo, yo pienso que poco a poco se ira soltando y cuando se sienta segura no nos pedirá la mano, manana cumple 1 añito… En fin que el parque es territorio comanche…

    Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:47
      Permalink

      Tu hija es muy pequeña todavía, yo con su edad prácticamente no le llevaba nunca al parque. Aún cuando se suelte más, tendrás que llevarla casi siempre pero cuando menos te des cuenta estará subiendo y trepando sola, con nuestro hijo ha sucedido hace unos pocos meses casi de un día para otro.

      Respuesta
  • el 19/08/2011 a las 23:11
    Permalink

    Yo tengo una visión muy parecida a la tuya, pero de momento no se han dado muchas situaciones de esas, así que hasta que lleguen, que imagino que ahora que el peque ha empezado a andar solo por completo será pronto, no sabré exactamente cuál será mi reacción. Porque si algo he aprendido, es que hasta que no llega el momento y te ves en el meollo, no puedes estar segura de cuál va a ser tu reacción.

    Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:46
      Permalink

      Llevas mucha razón. Ya me contarás!.

      Respuesta
  • el 19/08/2011 a las 23:20
    Permalink

    Pues yo tengo uno (6 años) especialmente acróbata que tiene en vilo a todas las mamás del parque. Me cuesta horrores que entiendan que el niño es muy coordinado, que aspira muy alto (nunca mejor dicho), y que no puedo pasarme el día diciendole que se baje de todas partes. Hemos llegado a un acuerdo y es que él me dice dónde va a trepar, valoramos el peligro y si no es excesivo, pues adelante. Y ya no vale decir a todo que no.

    Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:46
      Permalink

      ¡¡¡Me puedo imaginar la escena!!!!!!!

      Respuesta
  • el 20/08/2011 a las 1:18
    Permalink

    MCC creo que lo importante es hacer lo que cada uno considere, a mi tambien me ha pasado que las otras “señoras” piensen que soy una mala madre por dejar que mi niño suba solo al tobogan aunque siempre este pendiente de él, o que le diga que los juguetes son de los otros niños y si no se los quieren prestar pues ni modo, igual que cuando él no los quiere prestar tampoco lo obligo.

    Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:45
      Permalink

      Pues a ponerse el chubasquero, verdad?!

      Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:43
      Permalink

      Nada, nada, si se va aprendiendo sobre la marcha!

      Respuesta
  • el 20/08/2011 a las 1:48
    Permalink

    Yo sigo esos principios menos cuando hay riñas con otros niños ahí si que intervengo o hago parecer que intervengo por que ahi la madre del otro niño si no acudes piensa que no eres una buena madre, piensa que cuando tu niño es atacado si tu no ves a la otra madre cerca a ti tambien te molesta.

    Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:43
      Permalink

      Lo que pasa es que me da pena tener que hacer cosas por lo que piensen los demás… y cada vez lo hago menos. Si considero que debo intervenir, intervengo y, si no, pues me pongo el impermeable y hago como que no siento las miradas.

      Respuesta
  • el 20/08/2011 a las 7:54
    Permalink

    A mi mas o menos me pasa lo mismo, aunque no vamos mucho al parque, lo normal es que le deje hacer sus cosas y si se cae se levanta solita. A veces la intentan ayudar, pero vamos, tampoco pasa nada si la ayuda a levantarse, pienso que la gente a veces solo intenta ser amable. Lo de compartir es curioso, vosotras sabeis cuando les empieza a coger el sentimiento de propiedad? esta con 15 meses creo que no sabe lo que es…coge los jueguetes y los va repartiendo con el primero que pasa, con la comida igual, si esta con una galleta le da al primero que pasa por allí un trocito… Así que de momento no he tenido problemas con lo de “hay que compartir” suponogo que ya vendrán estos temas tarde o temprano…

    Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:42
      Permalink

      Mi hijo tiene 22 meses y medio no tiene concepto de la propiedad, no sé si por su forma de ser o porque aún es pronto. Creo que donde hay juguetes, siempre llama más la atención el juguete ajeno que el propio, ¿no?.

      Respuesta
  • el 20/08/2011 a las 8:17
    Permalink

    Estoy totalmente de acuerdo en lo de dejarle explorar, que se caiga, … Pero no comparto para nada el tema del compartir. Creo que desde pequeños hay que hacerles ver la importancia de eso ayudándoles a dejar sus juguetes y ofreciéndoles otro u otras alternativas. Ahora son esponjas que aprenden todo y es más fácil. Creo que la actitud que planteas en este sentido es un poco egoísta y en parte generadora de conflictos. Si desde bien pequeños no les enseñamos a compartir ¿qué pasará cuando sean mayores? Creo que es un valor muy importante que hay que inculcar.

    Besitos

    MI PRINCESA DE 28 SEMANAS
    EL VESTIDOR DE MI PRINCESA

    Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:41
      Permalink

      A mi el tema de compartir me parece que está mal enfocado. Los adultos no compartimos nuestras cosas, ¿por qué deberían hacerlo los pequeños?. Otra cosa distinta es enseñarles a ser empáticos, a preocuparse por los problemas de los demás, a ayudar al prójimo cuando le haga falta, a ser generosos, a tener buen corazón… eso es algo que me preocupa mucho, pero eso no se enseña obligando al niño a que deje sus cosas en el parque cuando, además, tiene una edad en que no puede comprender los motivos. También quiero que mi hijo entienda que su opinión es importante, que le respetamos, que si quiere compartir debe ser porque salga de él y no porque los adultos se lo impongamos de manera tiránica. Desde luego, el tema tiene chicha. Mira, te paso un enlace que me gusta mucho cómo explica mi punto de vista sobre la materia, que desde luego da para mucho:

      http://www.bebesymas.com/educacion-infantil/los-ninos-tienen-que-compartir-si-quieren

      Gracias por pasarte por aquí, siempre es bueno tener otro punto de vista!!!.

      Besos.

      Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:38
      Permalink

      Gracias Silvia.

      Respuesta
  • el 20/08/2011 a las 10:13
    Permalink

    Comparto tu punto de vista. Siempre que es posible trato de no intervenir ni estar encima de mi hija de manera excesiva, pero sí estoy presente y pendiente Quiero pensar que ésto la ayuda a desenvolverse y a experimentar en por ella misma los sentimientos.

    Ella es pequeñita aún y no busca relacionarse demasiado con otros niños pero en entornos más familiares sí me siento, al menos, muy observada.
    Un abrazo gigante!

    Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:37
      Permalink

      Sí, una se siente observada… En fin, no pasa nada, yo creo que podemos convivir bastante bien y muchas veces me voy a casa pensando que a lo mejor he conseguido que alguien se plantee las formas en que se hacen las cosas porque sí, que quizá alguien el siguiente día se atreva a hacerlas a su manera… porque hay muchos padres que hacen las cosas porque creen que deben hacerse así, porque nunca nadie les ha dicho que no, que cada cual puede elegir su camino!.

      Respuesta
  • el 20/08/2011 a las 11:27
    Permalink

    Yo tambien comparto tu punto de vista, pero me cuesta muchísimo dejarle espacio para que se mueva libremente. Soy muy muy miedosa y lo paso realmente mal cuando le veo hacer algo que considero que tiene peligro. Pero estoy trabajando en ello, porque no me parece justo que David pague mis miedos, muchas veces infundados. Poquito a poco lo voy consiguiendo.

    Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:36
      Permalink

      Yo creo que es una evolución que debe darse de forma natural. Nosotros le hemos acompañado mucho pero cada vez menos porque él mismo ha ido pidiendo más libertad. Aún así, seguimos estando muy pendientes, no es que se le pueda dajar solo y adiós como hacen algunos! jaja

      Respuesta
  • el 20/08/2011 a las 14:28
    Permalink

    Jajajaja! Sí que es verdad que cada uno educa como mejor le parece y, si tú no les dices nada a ellos, pues ellos tampoco deberían interferir en tu modelo de crianza. No te preocupes por el tema “parques”, mi niña ya tiene cuatro años y mi marido y yo tenemos localizados los parques cerca de casa que nos gustan y los que no nos gustan en absoluto. Hemos encontrado bastantes espacios donde disfrutar de la ciudad con la niña. Si te das cuenta, a veces el parque sólo es un pretexto, el viaje de ida y vuelta al parque puede ser incluso más divertido. Coincido con quien decía que la gente, la mayoría de veces, sólo quiere ser amable.
    ¿Sabéis qué es lo que yo no soporto? A los padres/madres que comen pipas y tiran las cáscaras al suelo en los parques. Argh!

    Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:35
      Permalink

      Estoy de acuerdo contigo! Y lo de las pipas… aiss, es que las pipas están muy ricas pero son una guarrada! A mi me cabrean más los restos de bocatas, flashes, bollicaos…

      Respuesta
  • el 20/08/2011 a las 14:41
    Permalink

    Me siento muy identificada contigo, de hecho es que se me han quitado las ganas de llevarle al parque, prefiero llevarle a la playa o a otros sitios, el que sea menos el parque por lo mismo que tú comentas.

    Respuesta
    • el 20/08/2011 a las 16:34
      Permalink

      Bueno, hay días que en el parque se pasa incluso bien. Mi hijo lo disfruta mucho y casi te diría que es necesario para él. En el fondo no me cuesta mucho el esfuerzo, depende del día. Algunas veces vuelvo a casa cabreadilla por alguna anécdota pero en líneas generales me lo tomo con filosofía. En la playa vi cosas también muy feas, no sé qué es peor y creo que no debemos estar siempre escondiéndonos!.

      Respuesta
  • el 20/08/2011 a las 23:10
    Permalink

    Madre mía que da de si el tema del parque!! Estoy de acuerdo contigo en todo… Menos en lo de compartir 😉 y es que cuando tienes dos hijos seguiditos que SIEMPRE quieren jugar con lo mismo no te queda otra que ensegnarles a compartir!! Pero bueno, ya te llegara el momento! 😉

    Respuesta
    • el 21/08/2011 a las 22:13
      Permalink

      No tengo ni idea de cómo puede ser con dos pero supongo que intentaría aplicar el mismo principio. Es decir, si mi hijo A está jugando con una cosa y en ese momento, tras pedirle que la deje, no quiere, le pediría al hijo B que respetara que A está jugando con eso y que dentro de un rato seguro que sí se lo deja. ¿Cómo lo ves, te parece viable?.

      Respuesta
      • el 22/08/2011 a las 12:00
        Permalink

        Qué rica 🙂 Pues no lo sé, me imagino que también depende de la edad que se lleven y del caracter de cada uno. Lo de los turnos de cada uno es un buen sistema, yo lo intento, porque al fin y al cabo, eso es enseñarles a compartir! También ayuda tener cosas dobles, no todo eh?, pero por ejemplo mi madre les regalo unos peluches muy graciosos (unos perritos) y habia uno para cada uno (un poco diferentes), asi los dos pueden jugar a lo mismo al mismo tiempo sin problemas 😉 En fin, cada vez juegan a mas cosas JUNTOS, y tambien hay situaciones en que de hecho disfrutan cediendose juguetes, y eso si que es un lujo! 🙂 Por cierto, como haces si viene otro niño a jugar con el a casa? Porque se entiende que el otro no traera sus juguetes a cuestas y habra que compartir los vuestros no? Lo digo porque esa fue una de las primeras situaciones a las que yo me enfrenté donde te gustaria que tu retoño comparta!

        Respuesta
        • el 22/08/2011 a las 22:55
          Permalink

          Mi hijo es que no tiene sentido de la propiedad. Ninguno, cero. Además, tampoco está apegado a ningún juguete. Tiene juegos preferidos, pero nada a lo que esté apegado. Así que nunca le he visto que tuviera problemas en soltar un juguete salvo que lo estuviera usando en ese momento… pero aún así se conforma enseguida con otra cosa.

          Respuesta
  • el 21/08/2011 a las 21:25
    Permalink

    Estoy muy deacuerdo contigo, y muchas de las situaciones que comentas pienso que llegan a hacer al niño tonto, lo he visto, mi hijo es capaz de subir las escaleras de un tobogan y bajar solo, simpre y cuando no sea muy alto, pero hay niños mayores que no son capaces de subir porque como siempre les han subido, o les han hecho las cosas por ellos no saben hacerlo solos.
    Le dejo la libertad contenida, para que haga y descubra, se caiga y se levante, y siempre tiene a su mama al lado por si necesita ayuda, que la pide

    Respuesta
    • el 21/08/2011 a las 22:11
      Permalink

      Claro, yo creo que es la mejor opción, además yo entiendo no alimentar sus miedos ni crearle algunos nuevos porque yo para el tema del parque he sido siempre una zopenquilla, todo me daba miedo, era muy patosa!.

      Respuesta
  • el 21/08/2011 a las 21:55
    Permalink

    tienes mas razón que un santo y eso que yo reconozco que en alguna ocasión he intervenido antes de que el pudiera solucionar su problema… pero es que hay cosas que me superan… tengoq ue aprender a canalizar la energía y dejarle un poco más a su aire

    Respuesta
    • el 21/08/2011 a las 22:10
      Permalink

      A mi también me cuesta, no te creas!

      Respuesta
  • el 18/11/2011 a las 19:14
    Permalink

    Hola a todas, quería expresar mi enfado por una situación muy desagradable e incomoda que pase en estoy días. Mis vecinos han llamado a la guardia civil porque mi niña de 2 años estaba llorando (tenía una rabieta que considero normal a su edad, dado a que es su manera de comunicar su enfado y rebelar su independencia). Nosotros como padres no maltratamos a nuestra hija, y esta situación nos hizo sentir mal. Los vecinos tambien tienen hijos que lloran y gritan y a mi no me molesta porque considero que son situaciones normales. No les parece un poco exagerado esta actitud de unas personas que no se han tomado la molestia de conocernos. ¿Tenemos que amordazar a nuestra hija para que no moleste a pleno medio día? ¿Consideran que debo “castigar” a la níña por expresar lo que siente? Gracias por leerme, saludos.

    Respuesta
    • el 18/11/2011 a las 19:25
      Permalink

      Hola Rosa,

      La verdad es que me dejas de piedra. No comprendo que unos vecinos puedan llamar a la guardia civil porque una niña llore… no sé si es que tienen muy mala leche o es que pensaron que estaba pasando otra cosa. Está claro que las relaciones con los vecinos a veces son muy complicadas. Yo no sé qué situación tendreis por ahí pero desde luego que no se puede impedir que un niño haga ruido, juegue y llore. Al que no le guste… pues que se vaya a vivir a lo alto de un monte.

      Respuesta
  • el 19/11/2011 a las 11:16
    Permalink

    Hola, somos nuevos en el barrio(desde mayo), muy tranquilos, de hecho casi pasamos desapersividos (eso pensaba yo) y la verdad no tenemos mala relación con nadie, por esa misma razón no entiendo nada. Considero que somos una personas muy tranquilas sin vicios, ni escandalos, trabajadores que van y vienen de su trabajo, y con una vida y rutinas muy normales como las de cualquiera. Al parecer si que nos tienen mala leche porque esta situación tan desagradable de poner nuestros nombres en tela de juicio, es una acción de gente muy mala que supongo no tienen nada mejor que hacer. Gracias por responder y permitirme desahogarme por este medio.

    Respuesta
    • el 21/11/2011 a las 10:46
      Permalink

      La verdad es que no tengo ni idea de qué decirte, me parece una situación complicada, ¡lo lamento!. Pásate por aquí cuando quieras, para eso estamos, ¡para desahogarnos!.

      Respuesta
  • el 23/03/2012 a las 17:42
    Permalink

    A ver la cara que pondría algún padre cuando le digas: déjame el I-phone,que hay que compartir.

    Respuesta
    • el 27/03/2012 a las 18:00
      Permalink

      Uy, madre mía! habría que ver esa cara, sí! jaja

      Respuesta
  • el 15/08/2012 a las 22:09
    Permalink

    Me ha encantado el post….!!

    Leyéndolo me acordaba de algo así como que para AYUDAR A OTRA PERSONA (sea esta un niño o un adulto) hay que CAMINAR A SU LADO, DÁNDOLE LA MANO…estando presente y atento pero que no HAY que caminar por delante, tirando de él ni por detrás empujándole, ni estar encima ni estar muy atrás…..que hay que caminar a su lado, a su ritmo, sin protegerle demasiado ni tampoco dejándole completamente solo…A mí esa imagen de alguien que ayuda estando al lado siempre me ha fascinado…Eso, supongo, es ayudar a crecer….

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El RGPD me obliga a informarte de que al dejar un comentario en este post tus datos de carácter personal serán tratados conforme a la legislación vigente:

Responsable: Mamá (contra) corriente - Eva Gracia

Fin del tratamiento: Gestionar los comentarios y evitar el spam

Legitimación: Tu consentimiento (debes marcar la casilla que confirma que has leído y aceptas la política de privacidad)

Comunicación de los datos: No se comunicarán a terceros salvo obligación legal

Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad y olvido.

Contacto: hola @ mamacontracorriente.com