Mi hijo cumple hoy seis meses.
Me imaginaba a los bebitos de seis meses como bebés grandes, capaces de hacer muchas cositas, entretenerse más tiempo solos, interactuar con la gente…pero llegados a este punto sigo viéndole muy chiquitito, indefenso, con mucho camino por delante hasta ser un bebote. 
Al contrario de lo que dice todo el mundo, a mi estos seis meses me han parecido eternos. Parece que mi hijo lleva toda la vida con nosotros. Además, los días son larguísimos, nunca antes había pasado tantas horas despierta de un tirón (sin tener que ir a trabajar), ¡lo larga que puede llegar a ser la mañana!.
Creo que a partir de ahora los cambios serán vertiginosos y estoy expectante. Me hace mucha ilusión.
Ayer comenzamos con los purés de verduras a mediodía. Probé con patata y judía verde y aunque creo que no acerté mucho con la textura (me quedó demasiado líquida), se lo tomó encantado. Creo que ha salido a su mami.
Yo, seis meses después, no estoy mal. He vuelto a mi peso inicial, aunque me cuelgue un flotador que no tenía, y he vuelto a estar del asma como estaba antes. Han vuelto mi alergia y mis migrañas. Y sigo estando muy feliz.