Mi bebé llora en cuanto le subo al coche: qué hacer cuando tu hijo odia viajar

El llanto de un bebé es de las cosas más insoportables a las que un adulto puede enfrentarse. Dicen que hay un motivo claramente biológico tras ello. Desde luego a mi me pone mala, me sale leche del pecho y siento unas ganas irrefrenables de coger al que llora, incluso si no es hijo mío. 🙂

Pues de todos los llantos a los que unos padres pueden tener que hacer frente, creo que el más estresante de todos es el que sucede en cuanto subes a tu bebé al coche y se pone a llorar desconsoladamente, sin parar hasta que termina por dormirse o al llegar al destino. Si lo has padecido sabes de que te hablo. Angustioso es poco.

 

Tres hijos, tres historias

Una de las primeras lecciones que aprendes cuando tienes un segundo hijo es que toda tu experiencia anterior está muy bien pero tienes una nueva personita entre tus brazos, que por muy pequeña que sea tiene su propia personalidad, a menudo diametralmente opuesta a la de su hermano.

Dicho de otro modo: que te toca improvisar. Porque lo que ya tenías controlado no te resulta ya útil ya que el nuevo viene con otras características de serie.

Todo esto lo digo porque nuestras experiencias en el coche han sido diferentes con los tres y con cada uno de los que siguieron a Mayor he tenido la sensación de volver a empezar de cero.

 

Mayor en el coche: tan ricamente

Cuando echo la vista atrás para recordar cómo era Mayor, creo que hay muchas cosas que no valoré lo suficiente. Las daba por hecho pero no me era consciente de la suerte que habíamos tenido. Una de ellas es lo mucho que le gustaba el coche.

No soy capaz de recordar que llorara nunca. O bien se quedaba dormido al instante, o iba mirando todo, tan ricamente, haciendo gorgoritos o ya diciéndonos cositas cuando empezó a hablar.

Mi Mayor era de esos niños con los que tenías la certeza de que en el coche iba a estar la mar de bien. Lo cierto es que siempre durmió como un tronco y el coche no era un excepción.

Ahora que lo pienso me pregunto por qué no salimos más, con lo fácil que era coger el coche con él. Estábamos acobardados, supongo, pero no había razones.

 

El Mediano: no sin mi madre

Cuando ya nos pensábamos que esto estaba chupado, llegó el Mediano con su alta demanda y su lema no sin mi madre.

No sé si el motivo principal de que odiara el coche era no estar conmigo pero es lo más probable. Cuando alguna vez me senté detrás entre las dos sillas la cosa iba bastante mejor y, en general, era un bebé que respondía a mis estímulos durante el viaje.

Aunque yo no solía viajar detrás de forma habitual, alguna vez en que el llanto se hizo insoportable parábamos para que me pusiera en el medio… hasta le llegué a dar el pecho en una posición imposible, sin quitar el cinturón ni nada, ¡todo sea por la desesperación! Y más o menos funcionaba.

Sea como sea, el Mediano lloró a gritos e inconsolablemente cada vez que le montábamos en el coche durante sus primeros dos años de vida. Dos eternos años en los que, para terminar de explicarlo todo bien, tampoco era posible tenerle en ningún otro sitio que no fueran mis brazos. Sí, creo que sí, que la razón fundamental de odiar el coche era que allí tenía que estar solo y lejos de mi.

Sin embargo, los niños siempre nos sorprenden y de la noche a la mañana, cumplidos ya los dos años, dejó de llorar y empezó a disfrutar del coche. Coincidió dejar el grupo 0+ y pasar a su silla a contramarcha, una Klippan Triofix Recline. En las dos sillas iba a contramarcha pero siempre he pensado que al ser la Klippan bastante más alta, veía mucho mejor, tanto por la ventanilla como por la luneta trasera, además de que la posición más incorporada probablemente le resultara más agradable siendo un niño de alta demanda que no quería perderse absolutamente nada.

 

La Niña: odio profundo al coche

Como si de un videojuego se tratara, cada niño ha significado pasar a un nivel más difícil del juego. Dicho de otro modo, la Niña ha decidido subir el listón que su hermano Mediano ya dejó bastante alto.

Porque ella odia el coche profundamente, lo odia desde el mismo momento en que la sentamos y le da exactamente igual que yo me ponga al lado, que le hagan monerías sus hermanos, que le demos algún juguete, que pongamos los Cantajuegos… Es llorar y llorar y llorar y más llorar hasta que se duerme (pasados muuuuuchos e insoportables minutos) o llegamos al destino.

La única excepción durante sus primeros ocho meses (siempre cruzando los dedos para no parar en los semáforos o que nos pille tráfico) es viajar a media mañana. Más que nada porque ya se sienta en el coche medio grogui y en cuanto avanzamos dos metros está dormida. Tiene que ser un desplazamiento corto, porque ella no duerme mucho rato, pero si lo hacemos así, suele funcionar. Claro, el problema es que para la vuelta ya no sirve, y la hacemos llorando.

El problema es que al cumplir los nueve meses entró en una fase en la que ya no quiere dormir siestas durante el día de ninguna manera, no vaya a perderse algo… De modo que este truco de salir a media mañana parece que ha dejado de funcionar, pues ahora es capaz de aguantar el trayecto sin caer dormida. Cierto es que en los últimos meses hemos restringido nuestras salidas en coche al máximo y que hacemos viajes muy breves, pero estamos viendo como ya no cae dormida tan fácilmente… y esto no ayuda.

 

¿Qué hacer si mi bebé llora en cuanto le subo al coche?

Supongo que hay tantas formas de afrontar este problema como padres hay en el mundo.

Nuestro punto de vista es muy claro: limitar al máximo las salidas en el coche.

¿Cuánto las hemos limitado? Desde el principio, viendo lo mal que lo pasaba, decidimos utilizarlo sólo cuando fuera necesario y en trayectos muy cortos. Pero aún así llegamos a un punto a finales de año que era tan terrible cómo lloraba que decidimos dejar de coger el coche con ella. En realidad no había nada que pensar, es que sabíamos que lo iba a pasar tan mal y nosotros íbamos a sufrir tanto por ella que el viaje no compensaba de ninguna manera. Desde el día 25 de diciembre, que fue espantoso, no volvimos a coger el coche hasta hace apenas unos días. Aproximadamente un mes y medio hemos estado sin montarla. Poco a poco estamos volviendo a intentarlo, en trayectos de no más de 10 de minutos, y de momento parece que vamos algo mejor. Cruzaremos los dedos para que siga así.

¿Qué supone dejar de coger el coche? Para nosotros es un rollo porque vivimos en una zona donde el coche es necesario para casi todo. Afortunadamente a mi me encanta andar y no está haciendo un invierno especialmente frío, ventoso o lluvioso. Por eso, intento ir a todas partes andando, aunque sean varios kilómetros y a veces parezca una locura. Prácticamente a diario voy a comprar con ella, porteando o en su carrito, para así evitar coger el coche. Cada día voy comprando lo que necesitamos para uno o dos días y así no cargo, me apaño con la cesta del Bee. A ella el carro le gusta bastante y la cesta me permite no llevar el peso yo directamente. De paso, me hago 3, 4 o 5 kilómetros andando, que no me vienen mal.

Lo peor son los planes de ocio, porque el transporte público no suele ser la mejor opción para nosotros. Ideas como ir a casa de los abuelos (que es un plan de coche sí o sí) de momento han desaparecido del mapa porque montarla en el coche 30, 45 o 60 minutos es algo hoy por hoy implanteable.

 

Cuando viajar en coche con tu bebé se convierte en una pesadilla

Como tantas cosas en la crianza, este es uno de esos temas en los que la gente que no lo padece no te entiende.

¿Cómo es eso de que no podéis montarla en el coche? ¿Pero cómo es posible que ya no cojáis el coche “solamente” porque llora? Pues pronto empezáis a hacer todo lo que ella quiera. Con lo pequeña que es y ya os tiene dominados. Pero montadla en el coche y que llore, ¿qué pasa porque llore? Cosas así… Nada nuevo bajo el Sol.

Cuando viajar en coche con tu bebé se convierte en una pesadilla lo que quieres es evitarlo, directamente.

Para mi hay dos cuestiones muy claras:

  • La primera, es que la Niña sufre muchísimo. Un bebé no llora por gusto. No pasa ese rato tan tan malo por placer, sino todo lo contrario. El sufrimiento tan grande que padece es evidente para cualquiera que observe con un poco de empatía. Creo que hay que ser muy cruel para ver eso y no importarle.
  • La segunda, que el estrés que produce esa situación en los adultos es terrible. Es para tener un accidente. De hecho, en estos meses prácticamente ningún día he sido yo la que conduzco porque no me siento capaz. No puedo coordinar la conducción mientras escucho esos alaridos y siento cómo sufre, es superior a mi.

Es más, incluso los hermanos, sin necesidad de decirles nosotros nada, han llegado a nuestra misma conclusión: a su hermanita ahora mismo es mejor no montarla en el coche. Y ellos lo comentan con la naturalidad propia de la infancia, aunque a algunos adultos les choque tanto. Si alguien sufre, ¿por qué no vamos a evitarle ese sufrimiento?

 

¿Por qué los niños lloran en el coche?

¡Ojalá pudieran hablar y contárnoslo!

Desde mi punto de vista, la razón de base es que el bebé no entiende que le hayas atado a esa silla y tampoco entiende qué está pasando durante ese rato. Lo único que tiene claro es que ha dejado de verte, que no sabe muy bien qué sucede ni tampoco sabe cuándo va a terminar. Visto así, creo que incluso un adulto se pondría nervioso, ¿no?

En el caso de mi Mediano y de mi Tercera yo tengo claro que también influye estar separados de mi. Hoy por hoy no están preparados para perderme de vista y eso les inquieta muchísimo.

Aunque la Niña va acompañada de sus dos hermanos, que se esfuerzan al máximo en mantenerla entretenida y contenta, nada le sirve. Para mi refuerza la teoría de que en esos momentos empieza a ponerse muy nerviosa por la inmovilidad y por no poder estar conmigo por lo que se cierra en banda y ya nada le saca de ese estado.

Otras cosas que pueden influir son las típicas de los bebés: que tenga hambre, que tenga sed, que quiera tomar el pecho para consolarse y dadas las circunstancias no pueda mamar, que le esté dando el sol directamente en la cara o que tenga sueño y no consiga dormirse… Nosotros siempre intentamos que todas estas necesidades estén cubiertas antes de iniciar el trayecto pero… es complicado.

 

Mi bebé odia viajar en coche, ¿esto es para siempre?

La buena noticia es que no, esto no es para siempre.

De hecho, cuando ahora le contamos estas cosas al Mediano ¡no se las cree! Obviamente no se acuerda y no entiende por qué lloraba tanto en el coche. ¡Si montar en coche mola!

Creo que el odio profundo de los bebés al coche comienza a aflojar cuando entienden:

  • Que aunque estén sentados, no están solos.
  • Que están acompañados en el coche y pueden interactuar con las demás personas que viajan en él.
  • Que el viaje no va a durar mucho.
  • Que cuando lleguen será para pasarlo bien, porque en coche se va a sitios distintos en los que pasar un buen rato.
  • Que pueden aprovechar para mirar por la ventana y descubrir cosas que no ven habitualmente.

Ni qué decir tiene que ayuda muchísimo que el bebé te pueda entender y que se pueda expresar. Es obvio, y no aplica solo al coche: los bebés empiezan a llorar menos cuando pueden comunicar sus necesidades de otras formas.

¿Cuándo pasa esto? ¿Cuándo dejará mi bebé de odiar el coche? En el caso del Mediano el gran cambio sucedió al poco de cumplir los dos años. Recuerdo que hacia calor así que calculo que tendría unos 26-27 meses cuando empezó a mejorar de un día para otro.

En cuanto a la Niña, de momento, tiene pinta de seguir sus pasos. No creo que vaya a mejorar próximamente. De hecho, a sus nueve meses empiezo a notar que cuando ve el coche reconoce lo que va a pasar y no le gusta nada… en breve empezará a luchar por no sentarse y que no la ate, ¡lo presiento!

 

Consejos básicos para bebés que lloran muchísimo en el coche

Son ideas muy obvias pero, por si acaso te sirve, nosotros intentamos cuadrar el viaje justo cuando ella tiene el estómago lleno, bien de tetilla, pañal limpio y algo de sueño pero no cayéndose por las esquinas.

Tengo pendiente comprar una cortina opaca para su ventanilla porque se que le molesta muchísimo la luz y el parasol que lleva ahora mismo no la tapa nada bien. Espero que con la cortinilla mejore la cosa o, por lo menos, tachemos una de las incomodidades que nota en el coche.

Ella no usa chupete, ninguno de mis hijos lo han utilizado. Quizá si lo tuviera le ayudaría a consolarse. El Mayor se chupaba el dedo y no lloraba en el coche… da que pensar.

Me he planteado en alguna ocasión darle algún juguetito para que se entretenga pero ahora mismo está en la fase de tirarlo todo así que creo que no tiene mucho sentido, además de que me parece un riesgo que salga volando en caso de frenazo.

 

Últimamente os recomiendo mucho los vídeos de Alberto Soler y en este caso no voy a hacer una excepción 😉

Aquí lo cuenta con mucho humor y propone un par de soluciones de emergencia bastante interesantes:

Alberto propone utilizar la música de este vídeo que os pongo a continuación. Se titula Cafca y debe ser un anuncio en japonés de una empresa llamada Lotte. Parece ser que promociona un dulce hecho con leche. Si alguien sabe más, que me lo ponga en los comentarios, porque me parece curioso.

La cuestión es que tiene fama de ser infalible con el llanto de los bebés, con un porcentaje de éxito abrumador.

Pues bien, mi hija es inmune. Se lo pones, quizá para un poco de llorar porque quiere escucharlo, pero enseguida vuelve a empezar. De hecho, a veces parece que tras unos instantes en los que parece que afloja, empieza a llorar con más enfado, como si le molestara que intentáramos tapar su lamento con música. En fin, a nosotros no nos funciona 🙁

También hemos probado a enseñarle el vídeo, no sólo la música, pero no le gusta nada. A día de hoy no es niña de dibujitos y casi me atrevería a decir que estos le dan más miedo que otra cosa.

 

Pero entonces, ¿qué hago?

Si has llegado hasta aquí leyendo seguro que ya intuyes que te voy a decir: la única solución es dejar el tiempo pasar.

No es consuelo ninguno pero puedes tener la certeza de que tarde o temprano tu bebé entenderá que no pasa nada por montarse en el coche. El día que lo entienda, dejará de llorar. Años después, negará haber llorado tantísimo. ¡Yo estoy por grabar un vídeo para enseñárselo a mi peque en un futuro!

En situaciones con tan poca solución como ésta, que a mi me pone los nervios de punta, intento siempre tirar del humor. El humor me parece imprescindible en la vida y en la crianza mucho más. Si a ti te funciona, intenta tomarlo con humor. Qué se yo, piensa que peor es estar cinco años sin dormir del tirón 😉

Creo que tener un hijo es, sobre todo, un acto de generosidad. Cuando nace un bebé, tenemos que cambiar muchas cosas en nuestra vida para hacer que funcione. Si a ti como a mi te ha tocado un bebé que llora mucho en el coche, es posible que tengas que pasar los próximos meses intentando evitarlo al máximo. Piensa que es una etapa de la crianza que pasará antes de que te des cuenta y que en algún momento vas a añorar. La crianza son etapas y, en mi experiencia, son cada vez mejores. Se que no es consuelo para el momento, pero visto desde la distancia, es la mejor posición que podemos tomar.

 

Venga, cuéntame, vamos a compartir experiencias. ¿Tu bebé es de los que llora en cuanto le subes al coche? ¿Qué te funciona a ti con ese peque que odia viajar en automóvil? ¿Algún truco que debamos conocer?

 

Foto | Getty Images

Mamá (contra) corriente

Este mi blog personal. Hace ya nueve años que empecé a escribir sobre la increíble experiencia que la maternidad había supuesto en mi vida ¡y desde entonces aquí sigo!Soy autora del e-book "Cómo lograr un embarazo conociendo tu fertilidad", en el que reúno los conocimientos teóricos y prácticos que necesitas para entender tu ciclo menstrual, interpretar tus signos de fertilidad y utilizarlos para maximizar tus posibilidades de quedarte embarazada.Además de este blog que lees, soy co-editora de Comer con Gusto y autora de otros tres blogs: Pekeleke, mi web de literatura infantil, Miss Cosméticos, mi blog de belleza y Mochilas-Portabebés.es, sobre mochilas ergonómicas.

18 comentarios sobre “Mi bebé llora en cuanto le subo al coche: qué hacer cuando tu hijo odia viajar

  • el 12/02/2019 a las 9:26
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    ¡No sabes hasta que punto me he sentido identificada con lo que cuentas! con el mayor, daba gusto ir en coche…con la pequeña, era ni más ni menos que una tortura, a nosotros además nos pilló en una época que sí o sí teníamos que hacer ciertos trayectos en coche, no había más remedio…yo también he dado teta en el coche en posturas imposibles y ni por esas, el chupete con ella tampoco era opción, porque tampoco lo ha querido.
    Así que hacíamos como tú, tratar de que los viajes fueran los más cortos posibles, cuando la tocara dormir y con todas las necesidades cubiertas, teta, pañal…
    En nuestro caso la nena dejó de llorar en cuanto la pasamos a la silla a favor de marcha, así sin más.
    Recuerdo que su hermano se ponía muy nervioso, no entendía porqué lloraba tanto, nosotros tampoco claro, pero para él era especialmente agobiante.

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    • el 12/02/2019 a las 16:46
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      Menos mal que los míos se lo toman bien. Pero quizá porque son mayores. Yo recuerdo los dos años enteros que lloró el Mediano que Mayor se desesperaba, él tendría pues 3-4 años y gritaba “¡que se calle ya de una vez, haced algo por favorrrr! jajaja Qué horror.

      Ahora hacen de todo para que deje de llorar pero parece que se enfada más incluso. Muy agobiante.

      Y además yo ahora no me puedo poner detrás, bastante hemos hecho ya para encajar tres sillas!

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  • el 12/02/2019 a las 9:33
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    La mayor nunca tuvo problemas, pero el pequeño, desde la salida del hospital hasta los 6 meses fue una tortura. En su caso, creo que se debía a que sudaba mucho y tenía calor, y eso que nació en enero, y eso que yo iba atrás con él, que me tenía a mí, la teta y todo lo que pudiera necesitar. Aún así, su primer verano decidimos viajar de Barcelona a Málaga en coche, parando un millón de veces a dormir por el camino, por si la liaba, y parece que el exceso de kilómetros en el cuerpo lo acabo de arreglar. Hasta entonces, llegamos a parar hasta 2 veces para recorrer 7 kilómetros desde casa, por lo que evitábamos desplazarnos todo lo posible.

    Respuesta
    • el 12/02/2019 a las 16:43
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      Wow, Barcelona – Málaga en coche es todo un señor viaje! Solo de pensarlo se me ponen los pelos de punta jajajaja

      Menos mal que vuestra tortura ha sido breve 🙂

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  • el 12/02/2019 a las 9:47
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    Mis tres hijos han sido como tú tercera.
    Creo que no me senté adelante hasta que la segunda cumplió los dos años… me sentaba atrás para darla teta y que se duerman… O distraerlos… La tercera directamente cuando veía que bajábamos al párking se ponía a llorar o a lanzarse al suelo para que yo no siguiera andando.
    Donde vivimos si o sí tenemos que usar el coche para llevar a los mayores al colegio… Las otras opciones no eran ninguna razonable…así que por mucho que sufriera tuvo que ser así y no se acostumbró aunque se chupara casi dos horas de coche diarias desde los 6 meses. Ahora con casi dos años va bastante bien.. solo llora un pco antes si tiene sueño… Es como si no quisiera quedarse dormida ahi, sin contacto humano…llora y luego se duerme. Con ella el chupete tampoco funcionó… A veces si funcionaba que todos les cantaramos a la vez la del elefante. Pero otros días no funcionaba.
    Darle juguetitos a partir del año funcionaba unos 3 min… Para intentar que sea el mínimo de tiempo atada en su sillita siempre ella era la última en subirla a su silla (kiss2) y la primera en desabrocharle.
    Ha sido horrible tener que estar obligándola a ir sentada y abrochada tantas veces… En plan forzándola.
    Ha sido agotador tener que ver que funcionaba para calmarla aunque sea un minuto. La verdad es que la que se acostumbró fui yo a conducir tranquila aunque ella estuviera desquiciada.
    Y sí, al final pasa. Pasa que maduran y llevan la separación mejor. Entienden que la separación es solo por el trayecto del coche y luego se termina…etc etc.

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    • el 12/02/2019 a las 16:42
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      A mi me gustaría poder llegar a ese punto de estar tranquila porque, jolín, ya que no se puede hacer nada, por lo menos llevarlo mejor. Pero es que yo me pongo atacada, he tenido días que me parecía que me iba a dar ansiedad y todo, horrible.

      Se pasa muy mal forzándoles pero es que, como tu dices, hay veces que no hay más remedio, se tienen que montar y punto.

      Nosotros también hacemos eso de subirla la última y bajarla la primera, de hecho a veces me he bajado casi en marcha para sacarla y ya que mi marido se vaya a aparcar tranquilamente.

      En fin, pasarse se pasa, pero ¡ojo hasta que se pasa!

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  • el 12/02/2019 a las 10:42
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    Con mi hijo era terrible ir en coche. Creo que en su caso lo que no le gustaba nada de nada era el maxi-cosi (grupo 0). Imagino que no le gustaba ir tan bajo o ver poco. Tiene casi 8 años, así que cuando era bebé podía llevar el maxi-cosi delante, a mi lado. Yo iba todo el rato hablándole y tocándolo, pero nada, no había forma humana de que parara de berrear.
    Mejoró muchísimo cuando lo pasamos, en cuanto alcanzó el peso, a una silla grupo 1, más alta y en el sentido de la marcha.
    Imagino que así podía ver algo más y se entretenía más.
    Por otro lado, fue un bebé que a los dos meses me hizo saber que el capazo mejor para mí, que él prefería ir en la sillita viendo el mundo.

    Respuesta
    • el 12/02/2019 a las 16:40
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      Hola Marta,

      Eso que comentas la verdad que me encaja de mi Mediano, yo creo que el Grupo 0+ no le gustaba tampoco. Era un bebé muy inquieto y muy desarrollado físicamente así que yo creo que ir tan tumbado y tan “hundido” no le gustaba nada. Con la silla Grupo 1 ganó mucho en visibilidad y eso le gustó. Él tampoco usó nada el capazo… bueno, la verdad es que el carro aquel lo vendí nuevo porque sólo se le podía portear 🙂

      Respuesta
  • el 12/02/2019 a las 11:01
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    Aaaay como te entiendo!! Con mis mayores podriamos hacer km y km y no habia problema, pero con la niña…… Vivimos en el campo a 13 km de la ciudad, osea que coche si o si (es imposible ir andando por esa carretera, pasan camiones como si fueran en un rally y esta limitado a 90… Y no hay arcen…) Imaginate eso 15 min!!!! Angustia total y para mi verla por el espejo era peor, hemos llegado a parar en ese trayecto hasta 6 veces!!!!(en medio del campo, con el riesgo que eso conlleva). Nunca se dormía
    Mis niños los pobres hacian de todo para que parara, tambien se ponian nerviosos,de hecho una vez me dijeron que no volvian a montarse mas en el coche con la niña ? fue un episodio bastante angustioso porque no podia pararme en medio de la carretera y la niña parecia que no respiraba, un susto tremendo.
    Yo no queria ponerle tablet ni movil pero un dia probé con la princesa sofia y cantajuegos y sorpresa!!! La niña se calmaba. Tambien nos sirvio darle una flauta del mayor….jajajajajaja
    Ahora mismo tiene 14 meses y ya se monta poniendo un poco de resistencia pero no llora y aguanta bastante, le tengo los juguetes que mas le gusta y con eso hacemos los trayectos muchiiiisiiimos mas amenos. Hasta nos atrevimos ir de cadiz a granada y prueba superada!!!!! Nuestro siguiente reto cadiz-madrid jajajaja

    Respuesta
    • el 12/02/2019 a las 16:39
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      Ay, Estrella, me parto con lo del reto Cádiz- Madrid… mira, es que yo ese viaje no me atrevo ni con mis mayores. Si ya por si es larguísimo para los adultos jajajajaja

      Un abrazo.

      Respuesta
  • el 12/02/2019 a las 14:05
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    Totalmente identificada con la peque, que ya tiene 2 años y sigue igual. Cuando era muy pequeña de 5-6 meses e hicimos un viaje de 3 horas fue HORRIBLE, iba sentada a su lado, probé de todo y acabamos llorando las 2, a la vuelta se durmió un rato largo y fue mas llevadero, no hemos vuelto a salir tan lejos, lo habitual es a algún centro comercial a 15 minutos y aun asi es insoportable. Al ponerla hacia el sentido de la marcha mejoro unos meses pero ahora mal otra vez. Empieza bien, animada, jugando y cantando, pero al rato se queja de que algo le pica, yo creo que es por estar atada por los brazos, en el carro le permito sacarlos del arnés, pero en el coche no puede y se agobia, empieza a gritar que “andando” y en ese momento ya explota. Ni música ni narices, parece como bien dices que le molesta que trates de acallarla con la música. Cuando era muy bebe descubrí que se calmaba aplaudiendo y yo acababa con las manos destrozadas!! Ahora ya no funciona. Es una niña de alta demanda que aun toma teta y cuando algo le afecta busca consuelo en el contacto físico por lo que quizás al ir en coche atada se siente frustrada por no poder abrazarnos, por mucho que su hermano la consuele.

    Respuesta
    • el 12/02/2019 a las 16:38
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      No sabes cuánto te comprendo. No sé ni qué decirte… es que no creo que haya nada que podamos hacer… tienen que ser ellos los que hagan “click” y entiendan que no pasa nada.

      Mucho ánimo, Ana Belén.

      Respuesta
  • el 13/02/2019 a las 20:32
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    Hola, con mi hija paso parecido hasta aproximadamente los 6 meses. Como tú restringí los viajes para evitar hacerle pasar un mal rato. En mi caso lloraba más si iba conmigo sola en el coche que si iba con su padre… lo que si le calmaba es que alguien fuera atrás con ella, si era yo mejor que mejor. Cosas que mejoraban el trayecto: que no le diera el sol, compré una tela transpirable para el g0 ( sudaba un montón y creo q lo pasaba peor por eso), el chupete cuando empezó a usarlo mejoró mucho la cosa ( lo que pasa q se le caía y tenía que parar el coche para dárselo …) y alguna vez ( pocas) le ponía un vídeo de miliki en el móvil y le ponía el dispositivo encima del asiento para que alcanzara a verlo ( era una canción que le resultaba familiar). Lo que más ayudó es un espejo que le coloque para poder vernos ( cuando se dio cuenta de que era yo la que estaba al otro lado se tranquilizaba mucho) y al ir crecíendo y estar más incorporada iba mejor. Y lo que mejor funciona siempre para todo… PACIENCIA Y DEJAR PASAR LA FASE

    Respuesta
  • el 14/02/2019 a las 11:17
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    jajajajja justo leo esto cuando ayer mismo tuve uno de los peores episodios en coche que he tenido en 2 años con mi hijo. Yo siempre voy detrás con el (por la cuenta que me trae, jiji), pero a veces tengo que conducir yo, y claro… en esas circunstancias no puedo estar a su lado, así que se puso a llorar durante todo un trayecto de 15-20 minutos, pero no a llorar normal, no, llorar que estuvo a punto de vomitar unas 6 veces, es que se ahogaba!!. Me puse mala, pero mala de verdad, me puse a llorar yo también, ya no sabía que hacer, no nos matamos de milagro porque no me podía concentrar en conducir. Lo pasé fataaaaal.
    Mi hijo va bien en el coche si estoy yo a su lado (o en todo caso, su familia más cercana) y si el trayecto no es muy largo, ya que se intenta escapar de la silla porque quiere corretear y entonces se pone a llorar al ver que no le dejamos, pero bueno, en esos casos es más fácil distraerlo, pero si se ve solo detrás………… horror!!!!! Y en mayo me espera un viaje en coche de unos 1000km……nos gusta el riesgo!!!! jajajajja

    Respuesta
  • el 19/02/2019 a las 11:34
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    Ahora mismo los dos van estupendamente, pero los comienzos del mayor fueron… épicos. Me lo planteé como tú: limitación del uso del coche al máximo. Ahí me planteé por primera vez cómo alguien puede dejar llorar a un niño… ¡si es que me ponía de los nervios al minuto! Gracias por el post 🙂

    Respuesta
  • el 11/03/2019 a las 16:23
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    Iba buscando ideas para que a mi niña no le resulte tan traumático ir en coche y he acabado aquí. Ayyy que desesperada me tiene!!! Va a cumplir 17 meses y desde nunca le ha gustado, aunque cuando era bebé no se quejaba tanto como ahora, que acaba con el corazón encogido.
    Lo bueno es que ya no necesito moverme con el coche con tanta frecuencia, pero intento que los domingos se monte para llevarla al parque (desplazamientos cortos, que lo asocie con algo que le gusta…) por si alguna vez tengo una urgencia y no hay manera. No me ha servido ni el cambio de grupo del asiento, ni chupete, ni juguetes, ni música, ni vídeos, ni que se siente la abuela con ella (yo no puedo porque soy la que conduce)… hasta el punto de que para salir más o menos a base de cantarle “vamos de paseooo pi pi piiii”, pero cada vuelta me supone un berrinche con vomitera incluída. A veces hasta he tenido que volverme andando con ella en brazos e ir luego a buscar el coche.
    Esta fase la pasará en algún momento, digo yo. Ánimo y muuuuuucha paciencia.

    Respuesta
  • el 05/04/2019 a las 11:20
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    Por si te sirve de algo, esto nos pasó con Lamayor desde que tenía un mes de vida y tardamos mucho en descubrir el motivo: se mareaba. Hasta que no vomitó la primera vez, ya cerca del año de vida, no sabíamos que era eso. Tampoco es que haya ningún remedio, pero a mí me tranquilizó conocer el motivo y además hizo que dejara de darle comida en el coche para distraerla. A día de hoy, con casi 7 años, se sigue mareando, pero desde los 4 o por ahí domina la técnica de sacar la bolsa, vomitar, y seguir como si no hubiera pasado nada.

    Respuesta
    • el 10/04/2019 a las 11:16
      Permalink

      Hola Helena,

      Pues no me lo había planteado… te agradezco mucho que me hayas explicado vuestra experiencia.

      En nuestro caso yo creo que no es eso, pero intentaré observarlo.

      Un abrazo

      Respuesta

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