La lactancia materna no se acaba… pero casi

Lactancia prolongada

Tras una primera prueba de un par de días que salió mejor que bien, los niños han pasado una semana en casa de los otros abuelos. Una semana entera sin nosotros y, por supuesto, una semana entera que Bebé ha pasado sin tomar tetita.

El reencuentro fue… No sé cómo definirlo. Quizá agridulce sea un buen adjetivo. Al igual que tras la primera experiencia tardó varias horas una vez que nos reencontramos en volver a pedirme tetita, en este caso tras el abrazo inicial fue lo primero que me pidió. Para mi fue un momento extraño porque después de una semana entera sin dar el pecho mi cuerpo y mi mente habían pasado página casi por completo y no me lo esperaba. Para ser sinceros, ni me lo esperaba ni me apetecía. Es más, me subió una sensación tan extraña y desagradable en ese momento que me acordé de la agitación del amamantamiento que me consta que otras mamás han pasado y le tuve que decir que no. También contra todo pronóstico, pues él es súper razonable, no encajó nada bien mi negativa y se echó a llorar. Fue un momento muy confuso.

Me temí un nuevo periodo de súper enganche y adicción tetil. Que para él hubiera sido estupendo, no cabe duda, pero que en mi caso me sentía con pocos ánimos de afrontar. Ha sido la primera vez en estos más de tres años en los que valoré la opción de acelerar el destete. En mi cabeza nunca había cabido para nosotros otra cosa distinta al destete natural pero solamente pensar en volver a estar enganchados todo el día… me sentía incapaz.

Sin embargo, nuevamente me he equivocado. Tras ese primer encuentro inicial en el que nuestras necesidades chocaron, lo cierto es que Bebé apenas está pidiendo tetita. Hemos pasado de varios chupitos diarios a 2-3 como mucho. Y de chupitos de 5-6 segundos a mini-chupitos de 1-2 segundos. A veces, incluso, es solamente como un beso: pone la boca y no hace nada más, como si hubiera olvidado cómo se hace.

Incluso lo he notado en cómo se duerme. Ya hacía mucho tiempo que podía dormir perfectamente sin tomar pecho pero es que ahora incluso hay días que prefiere que le acompañe su padre a la hora de acostarse.

No soy capaz de hacer una predicción. Es evidentemente que tras una semana separados ha habido un bajón considerable en su necesidad de lactancia, algo que por otra parte encuentro bastante lógico. No parece que vaya a haber un repunte pero sí que es posible que nos mantengamos con esta lactancia testimonial durante mucho tiempo. O quizá cuando en septiembre empiece el cole termine por olvidar por completo esos escasísimos chupitos que aún pide.

No sé si a esto que tenemos ahora se le puede llamar lactancia pero algo es. Así que no puedo decir que la lactancia se haya terminado… pero casi.

¿Habéis pasado por una situación similar? No es fácil encontrar mamás con lactancias “tan” prolongadas; si tenéis experiencias que compartir me vendría fenomenal hablarlo con alguien que pudiera comprenderme.

Foto | Mothering Touch en Flickr CC

Mamá (contra) corriente

Este mi blog personal. Hace ya nueve años que empecé a escribir sobre la increíble experiencia que la maternidad había supuesto en mi vida ¡y desde entonces aquí sigo! Soy autora del e-book "Cómo lograr un embarazo conociendo tu fertilidad", en el que reúno los conocimientos teóricos y prácticos que necesitas para entender tu ciclo menstrual, interpretar tus signos de fertilidad y utilizarlos para maximizar tus posibilidades de quedarte embarazada. Además de este blog que lees, soy co-editora de Comer con Gusto y autora de otros tres blogs: Pekeleke, mi web de literatura infantil, Miss Cosméticos, mi blog de belleza y Mochilas-Portabebés.es, sobre mochilas ergonómicas.

15 comentarios sobre “La lactancia materna no se acaba… pero casi

  • el 21/08/2015 a las 17:53
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    Hola Eva
    Mi hijo mayor cumplió 3 años en mayo y aun no está destetado del todo. Cuando me quedé embarazada de mi segundo hijo (el mayor tenía 2 años y medio), me quedé casi sin leche. El enano fue reduciendo Tomás progresivamente y ahora mama un rato 2-3 veces por semana, casi siempre al levantarse o en el raro caso de que se duerma conmigo (suele dormirle su padre o, ahora que estamos de vacaciones en España, su tía).
    Compartimos cuarto y ahora cama, pero aún así no pide mas que con esa frecuencia.
    A veces me dan ganas de “acelerar” el proceso, como tú dices, pero creo que aun lo necesita, sobre todo por el cambio en su vida que ha supuesto su hermano pequeño.
    Y, bueno, quizá también porque sé que el pequeño será mi último hijo y la lactancia (con sus luces y sombras) es algo que sé que echaré de menos. Tampoco quiero impulsar un destete cuando ve mamar a su hermano (por cierto, no suele pedir cuando ve a su hermano, sino que su demanda es independiente, lo cual me sorprendió bastante).
    Entiendo tus ganas de “zanjar” mezcladas con la pena/melancolía/…. Decidas lo que decidas estará bien hecho, eso seguro.
    Un beso

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    • el 25/08/2015 a las 17:00
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      Gracias Aieta, te entiendo perfectamente, es que es complicado y más en tu caso. Un abrazo.

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  • el 21/08/2015 a las 17:56
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    Hola!!!
    Yo voy a estar en una situación por el estilo.
    Mi bebé, Elia, tiene seis meses. En octubre, por motivos ajenos a mi voluntad, tengo que separarme de ella durante una semana….. Y la verdad es que tengo sentimientos encontrados. Por un lado jamás creí que llegaríamos hasta aquí con la lactancia y lo veo como la oportunidad perfecta para claudicar; pero por otro lado es taaaaaaaan maravilloso, y nos ha costado taaaaaaaaaaaato trabajo llegar hasta aquí (frenillo sublingual que no se cortó hasta los 4 meses……) Así que si alguien puede iluminarme/aconsejarme…..

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    • el 22/08/2015 a las 20:29
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      Querida alba, cuando mi hijo tenia 11 meses tambien me toco viajar. Yo tenia una experiencia horrible con la sacadora de leche que me atrevi a usar con mi primera hija, entonces no la consideraba una posibilidad volverla a usar, por otro lado no queria dejar de amamantara, asi que Ya en el viaje decidi sacarme la leche manualmente, doy fe de que funciona! Y al volver todo volvio a la normalidad. Intentalo!!! No te des por vencida.

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      • el 25/08/2015 a las 16:56
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        Yo no he tenido que separarme pero opino lo mismo que Carmen!

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    • el 25/08/2015 a las 17:00
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      Hola Alba, yo te diría que no tires la toalla. Hay soluciones, seguro que sí. ¿No tienes algún grupo cercano que te pueda echar un cable para planificar ese viaje?

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  • el 21/08/2015 a las 18:15
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    Yo entenderte te entiendo, pero voy unos meses por detrás de ti, mi hijo es más pequeño que el tuyo. Poco puedo aportar, sigue tetiadicto, no pierde oportunidad de trepar encima mío y abrirse camino entre capas de ropa. Y si le dejara se pasaría el día ahí.
    Mi marido está haciendo campaña pro destete, y cada vez que lo ve ahí pegado se lo lleva. Me gustaría acabar con la lactancia pero no por el niño, sino por el pesado de su padre.
    Está claro que dar el pecho a niños mayores de un año llama la atención, y no en el buen sentido. 🙁

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    • el 25/08/2015 a las 16:59
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      Jo, es que es una pena que quieras acabar por esa razón. Yo ahora mismo quiero acabar por mi, porque algo dentro de mi dice que ya tengo que cerrar este eterno puerperio.

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  • el 21/08/2015 a las 19:13
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    Hola guapa!!!
    Yo estuve dos años de lactancia con mi niña mayor,a partir del año y medio empezó a espaciar las tomas hasta que al final lo dejó cuando ella quiso a los 2 años y 2 meses, un día de repente sin más dejo de pedir,sin problemas, sin lloros,…. Para mi fue una experiencia única e inolvidable, la verdad es que a pesar del cansancio y el sacrificio nunca tuve esos sentimientos de agitación, en mi caso fue al revés, yo fui quién lo pasó mal por dejarlo, me dió muchisima pena cuando se produjo el destete,me hacía sentir esa conexión especial entre ambas que “me llenaba el alma”….. Ahora tengo otra de 6 meses y medio y pienso hacer igual, se destetara cuando ella quiera…. Pero entiendo perfectamente tus sentimientos, tranquila, no te tortures, no te sientas mal por esos sentimientos encontrados, es lógico y normal, simplemente es tú cuerpo que ya no está en esa ley de oferta -demanda que nos produce la maternidad con la lactancia, tú cuerpo se está regulando, aclimatando a la nueva vida de “no bebé ” pero eso no es malo, se cierra una etapa para comenzar otra diferente, es la vida misma!!!!!…. En fin si necesitas una orejilla virtual aquí tienes dos….con decirlo acudiré o te paso mi mail personal… Besazos wapa!!!!!

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    • el 25/08/2015 a las 16:57
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      Muchísimas gracias Jimena. Son sentimientos contradictorios, sí…

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  • el 21/08/2015 a las 23:59
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    Hola, yo te entiendo perfectamente. Mi bebé tiene 18 meses, y es totalmente adicto….de hecho no se porque no he hecho topless este verano….total he estado con la teta al aire todo el día!!!…yo también teno esos sentimientos encontrados: por un lado me gusta la unión que tenemos y ver su carita cuando se duerme con al teta, por otro me agobia que quiera estar todo el día enganchado….en fin, no te sientas mal, creo que le has dado mucho de ti en estos años, y el tiene que avanzar, ya no es un bebé…besos

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    • el 25/08/2015 a las 16:56
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      Hola Raquel, entiendo muy bien lo de pasar el verano con la teta al aire 🙂 Muchas gracias, un abrazo!

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  • el 23/08/2015 a las 5:39
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    Alguna vez lei que si dejáramos al niño la elección del destete, éste en la especie humana se produciría entre los 8 y los 10 años de vida. En nuestro mundo occidental ésto no es un hecho frecuente y lo demuestra la publicación de algun que otro artículo haciendo entrevistas a niños mayores que todavía amamantan. Dejando claro la excepcionalidad del tema.
    Tu “no” rotundo a tu hijo después de una semana sin pecho es un paso más en el camino del destete. Junto con otros muchos comportamientos, del tipo, no ofrecer espontáneamente, no mostrarte desnuda, limitar tomas a situaciones, lugares o momentos etc. Algunos comportamientos incluso casi insconcientes para ti.
    Lo que está claro es que cuando el amamantar se convierte en algo que empieza a dar fastidio a la madre se iniciará el proceso de destete de forma automática, a través de comportamientos tanto conscientes como inconscientes. Este proceso puede llegar a durar muchos meses o incluso años.
    La reduccion consciente de tomas de forma muy gradual, te ayudara a ti en los sentimientos contrapuestos que tengas y ayudará a tu hijo a llevar el proceso sin lloros. Aprended a haceros mismos sin teta. Observa cuando y porqué te pide teta y sustitúyelos por otros momentos juntos que sean agradables para los dos. Deja solo las tomas que sean agradables para ti. Tu disposición en el tiempo será después la que marque cuanto se prolongará esta situación.

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    • el 25/08/2015 a las 16:56
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      Muchas gracias Ana, tu comentario es muy interesante. Te lo agradezco.

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  • el 07/06/2017 a las 12:33
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    El pequeño mío hará 4 años en agosto. Sólo pide teta al acostarse por la noche, (se está un buen rato como quien se toma su vaso de leche antes de dormir)… y ocasionalmente por las mañanas. El grande, que tiene 6, a veces se queja que “siempre” duermo al pequeño pq le doy teta y a él no (cuando el peque se duerme voy siempre un rato con el grande pero a veces ya está roque así que él notaba una carencia). En una ocasión me preguntó si podía tomar teta él. Me parecía muy raro darle a un niño tan mayor xo lo había expresado varios días y me pareció que negarme podía dar un problema de celos y como siempre he usado pezonera le dije que si. Realmente ya no recordaba como succionar y fue un tema totalmente testimonial, succionó un segundo para sacar leche, rió, dijo que estaba muy rica y ya no me lo ha vuelto a pedir más. Creo que le hacía falta hacer un cierre, recordar que mamá también le dio el pecho a él, el sabor, cerciorarse que aunque coja más al pequeño al darle el pecho, también estoy para él y eso le ha servido de cierre.

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