Tres años y medio de alta demanda… y una crisis imprevista

Mad kid

He empezado a escribir este post mentalmente un montón de veces y al final siempre lo he dejado para otro momento porque ¿cómo contarlo sin desanimar a otras familias que están pasando por algo parecido? ¿cómo describir estos tres años y medio de crianza de un niño de alta demanda sin parecer, a ojos de quiénes no imaginan lo que implica, que caes en la exageración?

La única forma de contarlo que yo concibo es la de la sinceridad absoluta. Si buscas esperanza porque lo estás pasando mal, quizá éste no sea un post como para que lo leas ahora. Aunque creo que hay luz al final del camino y que criar respetuosamente a un niño de alta demanda es un camino con una espectacular recompensa final, el camino se hace eterno, resulta muy duro y está lleno de dudas.

El Peque (imposible seguir llamándole Bebé a pesar de su pequeño tamaño y aspecto angelical) ha pisado fuerte desde el nacimiento y esa fuerza y seguridad en si mismo no ha hecho otra cosa que crecer. Muchas familias me preguntáis si la alta demanda mejora con los años: en nuestro caso de momento no ha sido así. Obviamente las demandas se transforman; para algunos serán más llevaderas y para otros no. Yo tengo muchas dudas acerca de si estamos mejor ahora o hace unos años. Creo que la época más llevadera, a pesar de haber sido la de peor dormir, fue aquella etapa en la que El Peque lo tenía todo con su tetita y su mochila. A medida que ambas cosas paulatinamente dejaron de ser el eje central de su vida todo se fue complicando y a día de hoy es realmente difícil atender todas sus necesidades en el tiempo y forma en que él las solicita.

Para atender al Peque calculo que se necesitan un mínimo de tres adultos. Dos colaborando mano a mano (unas veces complementándose y otras alternándose) y uno en la reserva para cuando a estos dos se les fundan los plomos poder darles un relevo. Como obviamente esto no es posible y no sólo no estamos tres adultos disponibles sino que tenemos otro hijo Mayor al que atender (que tampoco es que ponga mucho de su parte) el día a día sigue siendo una maratón.

Sí que es cierto que en verano tuvimos un cierto respiro. La conflictiva relación entre los hermanos, que mantienen una lucha de poder casi desde el principio, se relajó ligeramente, empezó a sentirse más independiente (de hecho incluso se quedó unos días con los abuelos), aflojó la demanda tetil y, sobre todo, cuando comenzó a dormir la mayor parte de las noches del tirón y en su cama al menos nos quedaba la recompensa de descansar 10-11 horitas cada noche.

Pero ahora mismo estamos pasando una crisis de aúpa. Como explicaba hace unos días, El Peque ha explotado como nunca lo había hecho anteriormente. Sí, siempre ha sido tozudo, exigente y vehemente, pero por lo menos era razonable. Sí, había que estar todo el tiempo explicándole y razonando, pero era posible hacerle entender. Especialmente en el último mes se ha transformado en un niño muy difícil de llevar, al que cualquier mínimo contratiempo, como el color del vaso en que le das el agua, el sitio que ocupe en el ascensor cuando entramos todos juntos, que estés lavando su toalla favorita o que su plato tenga un garbanzo de más o menos puede hacerle explotar en un brote de rabia.

A esto podríamos sumarle diversos escapes de pis y caca (que nunca había tenido), que nos llame tontos trescientas veces diarias para a continuación decir que nos quiere mucho, que de nuevo busque la teta con ansia y a todas horas (incluso colocando la boca en ella ya que parece que ya no recuerda cómo mamar) y, sobre todo, que las noches vuelvan a ser una fiesta que casi siempre termina con él durmiendo encima de mi búscandome las tetillas como un gatito.

Hace unos días en un ataque que tuvimos ambos después de que boicoteara incesantemente la colocación de los adornos de Navidad me dijo: mamá, tengo miedo. Y yo le dije: yo también tengo miedo, Peque, porque no sé qué te pasa ni cómo ayudarte.

Tres años y medio de alta demanda y aún no tengo el tranquillo cogido. El postparto terminó con el fin de la lactancia pero debo admitir que las cosas siguen sin rodar. Sin paños calientes: cada día con un niño de alta demanda es un nuevo reto del que a veces tienes ganas de dimitir. Pero no dimites, claro, y no sólo por la obviedad de que no puedes, sino porque de vez en cuando vislumbras ese adulto enérgico, decidido, seguro de si mismo, constante, elocuente y valiente y piensas: esto va a salir bien.

Foto | Mindfaugas Danys en Flickr CC

Mamá (contra) corriente

Este mi blog personal. Hace ya nueve años que empecé a escribir sobre la increíble experiencia que la maternidad había supuesto en mi vida ¡y desde entonces aquí sigo! Soy autora del e-book "Cómo lograr un embarazo conociendo tu fertilidad", en el que reúno los conocimientos teóricos y prácticos que necesitas para entender tu ciclo menstrual, interpretar tus signos de fertilidad y utilizarlos para maximizar tus posibilidades de quedarte embarazada. Además de este blog que lees, soy co-editora de Comer con Gusto y autora de otros tres blogs: Pekeleke, mi web de literatura infantil, Miss Cosméticos, mi blog de belleza y Mochilas-Portabebés.es, sobre mochilas ergonómicas.

37 comentarios sobre “Tres años y medio de alta demanda… y una crisis imprevista

  • el 09/12/2015 a las 13:44
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    Ante todo enviarte mucho ánimo y mi sincera admiración por llevarlo de una forma tan respetuosa. Mi hija mediana no es una niña de alta demanda, pero a partir del año y medio pasó de ser un bebé “normal” a una niña que tenía explosiones de ira por cualquier detalle que la contrariase. Ahora tiene tres años y empieza a calmarse un poco, pero nunca sabes que podrá hacerla explotar. Lo que me resulta más difícil de manejar es cuando pega à sus hermanos, cosa que es à menudo

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    • el 11/12/2015 a las 11:17
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      Hola María,

      Lo de pegar es muy irritante pero yo al menos tengo la certeza de que pasará porque nuestro hijo Mayor también pasó una fase larga de esas y parecía que nunca dejaría de hacerlo y, al final, como todo, fue cuestión de madurar y punto. Mucho diálogo para ayudarles a sacar toda esa rabia que no saben expresar con palabras. Ánimo!

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  • el 09/12/2015 a las 15:55
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    Te entiendo tanto!!!!! La mía tiene dos años y medio y estoy medio desesperada. Alta demanda seguro! A lo que la gente “me echa la culpa ” por ser muy permisiva, por darle la teta todavía, etc. Yo no es que sea blanda, es que no hay manera de que haga caso, en nada! Me preocupa tanto! Además quiero dormir!!!!!!!!!!!! No va al colé el tuyo todavía? Tengo alguna esperanza puesta en eso…

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    • el 11/12/2015 a las 11:15
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      Hola Erica, a las madres siempre nos echan la culpa, y más si tienes un hijo que “se sale de la media” sea por unas cosas o por otras. Sí, va al cole, empezó en septiembre, pero es muy poquito rato, ese rato de paz no compensa el resto del día y de la noche, francamente 🙂

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  • el 09/12/2015 a las 15:59
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    Nunca he comentado aunque te leo hace años… Pero no he podido evitar empatizar con tus sentimientos hoy. Nosotros llevamos casi 7 años de alta, altísima demanda, y solo puedo recomendarte paciencia, cariño, y saber reconocer, sobre todo ante ti misma, que a veces nos equivocamos y a veces no sabemos qué hacer. Es bueno también reconocerlo con ellos y dialogar, hablar, hablar mucho. De todas formas, mi hija tuvo épocas muy complicadas con el inicio del colegio hasta los 5 años. Igual va por ahí lo de tu Peque. Te recomiendo si no lo has leído ya el libro “Cómo hablar para que tus hijos escuchen y cómo escuchar para que tus hijos hablen”. Ánimo!!!!

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    • el 11/12/2015 a las 11:14
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      Lo he leído Angie, y la verdad es que es un libro súper recomendable, pero luego… ay, es que luego no hay recetas mágicas, verdad?

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  • el 09/12/2015 a las 16:42
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    Yo necesito ánimos, pero te he leído igual porque voy unos meses por detrás de ti con mi hijo pequeño y casi todo lo que cuentas me llega un tiempo después.
    Pienso que la vida de una familia con un niño de Alta Demanda sólo la puede entender otra familia con un niño AD. Es difícil de explicar y aún más difícil de entender cómo estos niños drenan por completo las energías de los adultos que cuidan de ellos. Pobrecitos, si no lo hacen a propósito, son así. Hay que echarle paciencia, y aguantar que pase este tornado.

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    • el 11/12/2015 a las 11:14
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      Totalmente. Por eso yo muchas veces dudo mucho en compartir estas cosas porque cuando hablas de alta demanda te entienden todo menos lo que quieres decir. En fin… Miles de abrazos.

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  • el 09/12/2015 a las 18:00
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    Te he leido y he llorado. Mi hijo tiene dos años justo hoy cumplidos y mama como si fuera un recien nacido. Me busca a todas horas, Juega sin fin hasta la 1 de la mañana para despertarse a las 8, no sin haber pasado una noche de unos 10 ó 15 despertares. Y muchas más cosas que no puedo explicar porque no las recuerdo. Como tú dices sigo ahí porque no me queda otra, por que soy su madre, porque veo la inteligencia en el fondo de su mirada y por mil razones más, pero me duele todo el cuerpo. Aunque duerma, es como si no hubiera dormido, por los despertares o yo ya no sé porque. Gracias por compartir tu experiencia, me hace saber que no es que yo no pueda con esto, hay otras mamás que se sienten como yo.

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    • el 11/12/2015 a las 11:13
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      Hola Susana, siento mucho que estés en esa fase. Sin duda, aquí los 18-30 meses tuvimos la fase más dura, y se pasa horriblemente mal. Mucho ánimo! Aquí nos tienes.

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  • el 09/12/2015 a las 19:49
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    Mi hijo no es de AD, aunque de más chiquitajo (y en algunas fases de su desarrollo) lo he llegado a pensar. Y sabiendo lo duros que son los días malos con él, puedo imaginarme un poquillo lo que estáis pasando. Muchos, muchos ánimos.
    Besotes.

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  • el 09/12/2015 a las 20:19
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    T leo siempre…cada post desde hace dos años o asi. Mi hijo tiene tres meses menos q el tuyo y aunque a veces no comparto 100% tu filosofia d crianza si empatizo contigo muchas veces..mi hijo con mas de tres años sigue sin dormir del tiron y no se si es de alta demanda pero es ahora q empezamos a atrevernos a salir a comer con el x ejemplo…hace medio año hubiera sido impensable porque no hubiera aguantado sentado ni a que vinieran a tomarnos nota..igual q el tuyo hay q explicarselo todo..razonarselo todo…es listo y vivo como el solo…pero pienso q si m hubiera tocado criarlo sola a dia d hoy ya estaria de psiquiatrico!animo..paciencia y pensemos q seguro q un dia echaremos de menos hasta sus berrinches. Un abrazo!

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    • el 11/12/2015 a las 11:13
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      Ay, Yolanda, yo ando un poco ya para el psiquiatra, no te creas 🙂 Abrazos.

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  • el 09/12/2015 a las 21:13
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    Mi comentario creo que tampoco te va animar demasiado. Mi hija tiene cuatro años y es de alta demanda (eso o algo estoy haciendo muy mal). Tampoco veo que con la edad la cosa vaya a mejor aunque si es cierto que en pequeños momentos ves la luz al final del túnel. Ella también tuvo una regresión en el control de esfínteres ( se quito el pañal con 23 meses y sin problemas) de no hacerse pis ni caca hasta hacerselo todos los días varias veces. Lo bueno , parece que lo hemos conseguido por el día aunque la noche es otro cantar.
    Las rabietas son tan intensas que mi angustia dura varios días y me hacen temblar pensando en la adolescencia!! Pasamos del gran odio hacia mi al mamá te quiero más lleno de amor y culpabilidad porque ella ya se va dando cuenta de lo que me afecta estas rabietas.
    Siento no poder ayudar con consejos mágicos pero al menos si decirte que no estás sola , que hay más madres como tu viviendo el día a día de un hij@ de alta demanda. Besos y mucho ánimo

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    • el 11/12/2015 a las 11:12
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      Lo sé, Huro, y te agradezco que me lo hayas comentado. Un abrazo grande.

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  • el 09/12/2015 a las 23:22
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    Mucho animo… no puedo decirte nada más. Ya sabes que mis niñas no son AD y a veces también me veo al limite…
    Imagino que ha crecido “demasiado” estos últimos meses: destete voluntario, vacaciones con los abuelos, inicio del cole… y después de un aceleron tan grande suele haber regresiones.
    Os habéis planteado hacer algún tipo de terapia familiar? Quizá pueda ayudaros…

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    • el 11/12/2015 a las 11:12
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      Eso creo yo, que ha crecido demasiado rápido en los últimos meses y además en facetas que eran claves para él.

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  • el 09/12/2015 a las 23:41
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    Gracias por compartir esto. Tengo un niño de alta demanda de 4 años y medio (y una niña de 2 años y medio, no AD), y el día a día en familia es estenuante. Sabes si hay algún grupo para familias con niños de alta demanda en Madrid? Me animaría bastante compartir experiencias y darme cuenta de verdad que hay más familias que viven esta misma situación. Si no has leído el libro de Mary Sheedy Kurcinka “El niño tozudo” te lo recomiendo, es la biblia para los padres de los que en italiano llamamos “niños amplificados” (“spirited children” o “de alta demanda”).

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    • el 11/12/2015 a las 11:11
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      No sé si existe Paola, pero sería estupendo, la verdad. No he leído el libro, me lo apunto ahora mismo, aunque te confieso que no tengo nada de tiempo para leer (ni la concentración necesaria).

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  • el 10/12/2015 a las 0:13
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    Hola, soy la madre de un niño de 5 años, también de alta demanda aunque no tantísimo como comentáis. Es la primera vez que me animo a comentar, aunque te sigo desde hace más de un año. Nosotros también hemos criado a nuestro hijo desde el respeto, teta a demanda, colecho mezclado con dormir en la misma habitación aunque en camas distintas, mucha paciencia, etc… Con el paso del tiempo y en función de la capacidad de mi hijo para comprender las cosas, he ido negociando o imponiendo, según el caso, ciertas cosas. Por ejemplo, cuando entendí que no le hacía falta (alrededor de los dos años), dejé de darle el pecho por la noche, que me impedía ir descansada al trabajo. Lo hice sin lloros, pero insistiendo mucho y poniéndome firme. Si veía que realmente lo necesitaba, le daba pecho, pero siempre le decía que él podía esperar, y que en realidad no le hacía falta, etc. En poco tiempo dejó el pecho por la noche y sin ningún drama. Episodios como el que mencionas del árbol de navidad, con 2 años lo hubiera acompañado con respeto, con 3 y medio le habría hecho entender que ese comportamiento no es aceptable. La juerga nocturna de buscarte el pecho, tampoco me habría parecido aceptabe con esa edad. Está el niño por un lado, que es peque y te necesita. Pero también estás tú, que necesitas tu descanso, y con esa edad es capaz de comprenderlo si insistes en la explicación. Una vez leí en un foro de crianza respetuosa que muchas veces ellos nos buscan los límites, porque necesitan que se los pongamos, y cuando ven que lo hacemos ellos se sienten más seguros porque entienden que hay alguien controlando la situación, ya que ellos no pueden. Lo digo desde el respeto y la comprensión más absoluta a tu forma de crianza, pero quizá un poco más de firmeza por tu parte ante ciertos comportamientos de tu peque le ayudaría. No hay una única manera de formar un adulto sano mentalmente y equilibrado, a veces pensamos que con paciencia, comprensión y transigencia infinitas les ayudamos pero muchas veces lo que necesitan es no vernos sobrepasados con la situación y que ellos puedan comprobar que efectivamente llevamos el timón, que para eso somos los adultos. Mucho ánimo, que todo pasa.

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    • el 11/12/2015 a las 11:11
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      Como le decía a Laura, pienso que el niño de alta demanda necesita un acompañamiento constante que incluye, desde luego, ir modulando límites en función de su madurez. Lo que comentas del pecho, por ejemplo, mi hijo no ha estado preparado hasta en torno los tres años, y de hecho no creo que fuera casualidad que unos meses después lo dejara de manera natural. Saludos!

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  • el 10/12/2015 a las 11:03
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    Una vez más, te agradezco enormemente que tengas la valentía de compartir con nosotros lo que estás viviendo, pues me ayuda a no sentirme tan sola… Y es que si bien es cierto que mi hijo va al cole y no es éste su primer año (cumple cuatro en poco más de una semana), y que yo trabajo fuera de casa, cuando está conmigo todavía hay momentos en los que siento que estoy en permanente tensión. Debo reconocer que desde un poquito antes del verano, con tres años y medio, la cosa ha mejorado, y juega mucho solo, pero lleva dos semanas que ni el fin de semana echa siesta, y con menos de diez horas ya está revolviéndose y preguntando “¿me puedo levantar?”. Y si se me ocurre levantarme antes tiene como un sensor que lo detecta y sale disparado de la habitación gritando “estoy solooooo”.

    Y siento que es algo que hace sobre todo conmigo, no con los abuelos por ejemplo, y no puedo evitar preguntarme algunas veces si será sólo porque conmigo tiene más confianza y se muestra como es, o porque yo estoy haciendo algo mal (y le transmito mis nervios a veces…). Sí que es cierto que últimamente y sobre todo cuando estamos los dos solos intento hacerle ver cosas y ser firme, y aunque llore un rato no ceder, porque también tendrá que ir aprendiendo, aunque a veces me da pena y dudo si realmente esa batalla merecerá la pena… Es duro, sí, pero no podemos perder la perspectiva y a pesar de los ataques (que en mi casa también tenemos los dos, aunque su padre “bufe”, yo es que no me puedo quedar callada e ignorarle) es fundamental fijarnos en lo bueno, admirarnos ante estos futuros adultos enérgicos, decididos, seguros de si mismo, constantes, elocuentes…

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    • el 11/12/2015 a las 11:08
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      Hola Laura, está claro que necesitan mucho acompañamiento, en lo bueno y también en lo malo, para que vayan aprendiendo a gestionar esa necesidad tan grande que tienen. Me ha llamado la atención que utilizas la palabra “batalla” porque yo la uso mucho jaja pero creo que es todo un error, cuando el día a día se convierte en una batalla es infernal, verdad? Un abrazo.

      Respuesta
  • el 10/12/2015 a las 15:10
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    La importancia de enseñar la tolerancia a la frustración a veces se confunde con autoritarismo, pero en realidad está más relacionada con aprender a respetar a los demás. No te discuto la alta demanda, pero si un niño aprende que sus necesidades van delante, y son el centro de atención, sigue comportándose así. Todos los miembros de la familia son importantes, los padres también tienen necesidades y esto hay que enseñarlo, y no está reñido con el amor y el respeto hacia el niño. Lamento decirte que si no hay cambios en vosotros no los habrá en ellos.

    Respuesta
    • el 11/12/2015 a las 11:06
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      Hola Isa, quizá me expliqué mal pero, al menos nosotros, no tenemos esa confusión 🙂

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  • el 11/12/2015 a las 2:04
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    Te has planteado que haya sido a raíz de entrar al colegio y que haya explotado ahora?

    Respuesta
    • el 11/12/2015 a las 11:05
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      Sí, sin lugar a dudas. Muchas cosas juntas: el cole, destete… Seguro.

      Respuesta
  • el 12/12/2015 a las 12:10
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    Has leído la entrevista que le hicieron a Rosa Jové sobre el tema en la web de alta demanda? Dice algo muy cierto, y es que la alta demanda es algo que “presentan” por alguna causa, y poco a poco con el tiempo iréis viendo cuál es esta, eso ayuda a enfocar la crianza y a ver la luz al final del túnel para cuando el día a día nos supera… Ánimo que lo estáis haciendo, seguro, muy bien!!!

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    • el 17/12/2015 a las 23:03
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      Hola Angie, no lo he leído pero lo buscaré. Gracias!

      Respuesta
  • el 13/12/2015 a las 0:18
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    Hola,
    Qué valiente eres escribiendo estas cosas! Eso lo primero.
    La última frase me encanta, la de cómo lo ves de mayor, seguro que será así.
    A mi me flipan estos niños que vienen ya con tantos extras de serie, pero no éramos una tabla rasa??!
    Mi hija pequeña fue un bebé durillo, ni carro, ni mochila, ni foular, brazos 24/7 y punto y teta sin talento, pero es verdad que en cuanto empezó a caminar y a hablar todo cambió y hasta hoy.
    Para que te consueles te cuento que unos muy buenos amigos tienen una hija, una porque no se atrevieron a tiene más después de ella, parecia la hija de lucifer, a ratos, durante 4 años más o menos. Irse de fin de semana con ellos era como un viaje en montaña rusa de 48h.
    Ahora con 9 es encantadora y lista a más no poder.
    Ellos siempre andaban con mil dudas sobre cómo lo estaban haciendo y yo te confieso que cometí el error de pensar alguna vez que la culpa era de ellos por no saber cómo meterla en vereda…una gilipollez de esas que piensas cuando no eres padre.
    Ahora veo como toda esa paciencia y ese respeto ha dado fruto, porque ella adora a sus padres y es una niña genial. Lo que no han conseguida en 9 años es sacarla de su cama…no te voy a engañar.
    Un beso enorme

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    • el 17/12/2015 a las 23:02
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      Te agradezco mucho que hayas compartido esta experiencia. Un abrazo Lorena.

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  • el 17/12/2015 a las 14:38
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    Hola! Primero enhorabuena tu coraje y sinceridad! Creo que nuna había comentado aunque llevo bastante tiempo leyendote…o pero sentí que tal vez lo que te vaya a decir te puede ayudar. No se si has escuchado hablar de la importancia de la autonomía de los niños, es algo que se da mucha importancia por ejemplo en el método Montessori o Waldorf. Nosotros seguimos la filosofía Montessori en casa. Como describes que pasa a Bebe y de lo que siempre te he leído que es un niño muy seguro y ha tenido muy claro lo que quiere me da la sensación de lo que el busca es mas autonomía. Los niños se sienten muy frustrados muchas veces porque controlan muy poco o nada de su vida. Todo es hecho por los padres o profesores o algún adulto. A partir de los 2 años se dan cuenta que ellos son otro ser con un destino diferente a sus padres, que son dueños de su vida y empiezan a querer decidir por ellos mismos. Es cuando empieza la famosa etapa de las rabietas. Por lo que cuentas, creo que Bebe quiere decidir cosas por el solo, tomar decisiones, ser autónomo… por ejemplo: elijo yo mi vaso, la cantidad de comida, etc. Prueba a dejarle sus vasos a su alcance, deje que te ayude a llenarlo o preguntale cual vas a querer. Dejale que llene su plato de comida, que colabores en la preparación de la cena, poner la mesa, que pulse el el botón del ascensor o entre primero. Que sienta que el puede tomar decisiones. Una buena manera de dar autonomía a los niños es que ayuden en la cocina, limpiar o a la hora de vestirse o bañarse (no pasa nada si lo hace un poco peor que nosotras, el beneficio para su desarrollo es mucho mas importante). Los niños pueden hacer mucho mas de lo que creemos! Si confiamos en ellos y les damos las herramientas para ello. Te recomiendo dos libros: “Enseñame a hacerlo sin tu ayuda” y “El Cerebro del Niño” que ayuda mucho a la hora de las rabietas pero lo principal sin duda es escucharlo, mantener la calma y intentar entender que pasa, todo tiene un motivo, pero estoy segura que esto ya lo haces. Espero que no haya sido indiscreta y que no te moleste. Mucha suerte y animo y te mando un abrazo! 🙂

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    • el 17/12/2015 a las 22:54
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      Hola Sofía. Te agradezco mucho tu comentario aunque creo que en este caso los tiros no van por ahí porque precisamente todo lo que comentas es lo que siempre hemos hecho con los dos, pero muy especialmente con El Peque, que siempre ha demandado esa independencia. De hecho, ahora mismo muchísimos “perraques” vienen de esa autonomía. Te pongo un ejemplo: como está acostumbrado a elegir el color de vaso que le pongo, si sucede que me he equivocado o que simplemente se está lavando, antes lo entendía perfectamente y ahora se pone atacado. Y así con todo!

      La verdad es que es un tema al que le estoy dando muchas vueltas en estas últimas semanas y aunque todavía no he sacado una conclusión clara creo que en cierto modo lo que ocurre es que desde muy muy pequeñito siempre había sido extremadamente razonable y seguro y… quizá necesita ahora una etapa de no ser nada razonable y mostrarse inseguro en sus sentimientos, decisiones… Fíjate que ayer me dijo “mamá, necesito que me ayudes a portarme bien”.

      Un abrazo.

      Respuesta
  • el 22/12/2015 a las 12:47
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    Tal cual. En mi casa empezamos la guerra con el pis de la mañana y terminamos con el de la noche. A veces. Las noches que duerme.
    Y sin dormir me ha tenido pensando que algo estaba haciendo mal hasta que, hace seis meses tuve a otro bebé. Y come, duerme, se entretiene, me deja ir a mear. Y creo que he hecho lo mismo, o parecido.
    La gente me pregunta a menudo si es muy cansado tener dos niños menores de dos años. Pues depende. Mucho más cansado tener solo un niño de alta demanda que tres niños tranquilos. Dónde va a parar ;).

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  • el 17/05/2018 a las 17:33
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    Hola, tengo un niño AD de 14 meses, y mi pregunta es acerca de como esta Bebe, bueno ya mas que bebe, niño mayor, jeje, ha mejorado algo? Mi niño tiene rabietas desde los 9 meses, se tira al suelo y patalea, y no obedece nunca, es mas, nos reta y hace las cosas que sabe que no debe hacer (meter objetos en los enchufes por ejemplo) mirándonos y con una media sonrisa, esperando que le regañemos y se parte de risa. Y como esta, muchas situaciones más, es como si necesitase que le regañemos… no se….

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  • el 28/06/2018 a las 17:04
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    Hola! Mi bebé de 1 año (tal vez ya no es tan bebé) es AD y he tenido la bendición de poder cuidarlo tiempo completo por lo que es muy apegado a mi, y por la lactancia a demanda y cohecho. Entonces mi duda es si esto de apego y crianza respetuosa al final nos complica más? Conozco mamás que trabajan los dejan con niñeras y les dan biberon y les duermen full y son más tranquilos menos rabietas y sinceramente hasta cumplieron más rápido todos los milestones como gatear caminar etc.

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