Si hace tan solo unos meses, este mismo verano, me hubieran dicho que iba a tener que ponerme al día en todo a lo relativo a la puericultura en 2018 ¡no me lo hubiera creído! Es un tema que tenía más que olvidado, no de ahora, sino de hace ya muchos años.

Poniéndome al día en puericultura 

Cuando me quedé embarazada del Peque en 2011 ya hice poco caso al tema de los cachivaches para bebés.

Mayor era aún un bebé de pañales (no tenía ni dos años), para el que habíamos comprado o nos habían regalado absolutamente de todo, así que apenas necesitaba nada.

Por otro lado, de lo poco que sí necesitaba comprar (básicamente un carro nuevo y alguna cosita pequeña), tenía las ideas muy claras y sabía qué es lo que había en el mercado porque lo había estudiado a fondo en 2009 y 2010, así que no necesitaba refrescar la memoria.

En definitiva, pongamos que no he vuelto a leer nada sobre puericultura, salvo contadas excepciones, desde 2010. 2011, siendo generosos… Nada menos que ocho años, en los que el mercado ha cambiado mucho: infinidad de marcas nuevas, productos innovadores y mejoras en productos ya existentes.

 

Partiendo de cero en puericultura 

El Peque iba a ser nuestro último hijo así que conforme fue dejando atrás todas las cosas que necesita un bebé, nos fuimos deshaciendo de ellas.

Muchas cosas las vendí absolutamente impecables, otras las doné y las que estaban muy destrozadas (que fueron las menos), las tiramos.

Ahora mismo no tenemos en casa absolutamente nada de puericultura.

Miento, tenemos nuestra bañera Flexibath, que aún sigue en uso ocho años después ¡Sin duda una de las mejores compras que hicimos en su día y de las más amortizadas!

Así que en muchos sentidos me siento un poco como si fuéramos primerizos. Empezamos de cero.

 

Qué necesita un bebé

Por fortuna, no parto absolutamente de cero. Porque si bien es cierto que tener no tenemos de nada, lo que sí tengo claro es qué necesitamos, qué no necesitamos y cómo decidir qué comprar. ¡Y sólo eso ya es tiempo ganado y dinero que sé que no voy a invertir mal!

Desde mi experiencia, un bebé necesita muy muy poquitas cosas. Básicamente (y no necesariamente en ese orden):

  • Una superficie para dormir,
  • Un medio de transporte y contacto,
  • Algo de ropita y pañales,
  • Una buena silla para el coche.

Todo lo demás puede esperar al nacimiento. De hecho, prefiero esperar porque:

  • Nunca puedes tener claro con qué peso va a nacer el bebé ni a qué velocidad va a crecer. Es muy divertido comprar ropa diminuta pero si no quieres tirar el dinero y acabar con un montón de prendas sin estrenar, lo mejor es tener solamente unas pocas mudas, para las primeras semanas, y una vez que haya nacido decidir viendo al bebé qué es lo que realmente necesitas comprar.
  • Si el bebé nace en primavera o en otoño, como ha sido nuestro caso con los tres, no puedes tener claro si en esas primeras semanas de vida va a hacer frío, calor, fresco, calorazo o frío invernal. Otro motivo más para no cargarte con ropa que es posible que no llegues a estrenar. Recuerdo cuando nació el Peque a finales de abril de 2012 que yo entré a la clínica con abrigo y bufanda y salimos de allí en un día horroroso de lluvia y viento, con la calefacción bien fuerte en casa cuando nos dieron el alta. Sin embargo, a los 15 días, ya en mayo, empezó a hacer un calor tremendo, por lo que en apenas unos días pasamos directamente a la ropita de verano sin mediar entretiempo alguno.
  • Puedes pensar que vas a dar mucho uso a algo pero la realidad muchas veces te descoloca. Uno de los ejemplos más claros es el del carro de bebé. Una de las compras más caras de puericultura y que muchas veces se amortiza poco porque el bebé lo odia radicalmente. Esto es aplicable a la hamaca, a la cuna, al cambiador… a muchas cosas que a lo mejor te parecen muy prácticas pero que luego en el día a día apenas usas. O hubieras optado por modelos más sencillos. O más baratos. O todo lo contrario, hubieras invertido un poco más de dinero en un modelo más completo.

Lo que quiero decir con todo esto es que aunque es maravilloso planificar durante el embarazo, a mi personalmente me ha ido mejor comprando una vez que he tenido a los niños conmigo. Las compras que hice antes de su nacimiento no fueron tan acertadas como las que hice después.

 

Entonces, ¿cuáles son los imprescindibles para mi bebé?

De las poquitas cosas que tengo claro que necesito antes de que nazca, tengo que comprar:

1.- Una cuna de colecho

La cuna que utilizamos tanto con Mayor como con el Peque era una cuna de Micuna preciosa, pero no específicamente de colecho. Cuando la compramos en el verano de 2009 yo creo que la palabra colecho ni existía, yo por lo menos no había oído hablar de ese concepto y tampoco recuerdo haber visto ninguna cuna en el mercado preparada para pegarla a la cama.

Posteriormente sí la convertimos nosotros en cuna de colecho, simplemente quitándole un lateral y encajándola entre nuestra cama y la mesilla de noche que teníamos en aquella época.

Lamento haberla vendido porque era una cuna muy bonita y que a pesar de los años de uso estaba absolutamente nueva.

En principio, mi idea es repetir con MiCuna. La experiencia con la marca ha sido muy buena y además ahora todas las cunas permiten utilizar un kit para acoplarlas a la cama.

De las que tienen ahora mismo en su web, el modelo que más me gusta es la cuna Lili:

Cuna Lili Micuna

 

¿Primero una minicuna?

La duda que tengo es si empezar primero con una minicuna o directamente comprar una cuna de colecho.

Con los niños tuvimos una minicuna balancín de Mothercare. Muy bonita pero poco práctica. Desde mi punto de vista, todo lo que te obligue a levantarte de la cama para coger o dejar al bebé resulta poco práctico.

  • A favor de comprar una minicuna de colecho está el hecho de que los recién nacidos son súper pequeños y cuando los colocas en una cuna normal parecen un guisante en una superficie enorme…

  • Pero lo cierto es que los niños crecen muy rápido y yo apenas he usado la minicuna más de tres meses.

No sé si compensa el gasto.

En cualquier caso, le tengo echado el ojo a la minicuna de colecho de Chicco Next2Me Dream.

Minicuna colecho Chicco Next2Me Dream

Me gusta el tamaño que tiene porque no es una mini-cuna diminuta, me parece práctico el sistema de acople a la cama, el hecho de que se pueda mover por la casa y estéticamente me gusta.

Eso sí, el precio es prácticamente igual al de la cuna grande de Micuna (pero ésta de Chicco incluye colchón).

 

Carro de bebé

Aunque somos una familia muy porteadora, hay muchas situaciones en la que viene bien llevar cochecito de bebé y, sobre todo, pensando en los abuelos, es necesario tener un buen carro.

Nuestra experiencia con el Bugaboo fue maravillosa pero viendo todas las buenas opciones que hay ahora, me apetece cambiar.

Tengo claro que necesito un carro muy ligero, que se pueda maniobrar con una mano y que no sea enorme porque no me cabría ni en casa ni en el ascensor.

Tanto Annabel de La Nave del Bebé como Lucía de Planeando ser Padres me recomiendan el Invictus, un carrito ligero, estéticamente muy bonito, robusto y con una relación calidad / precio excelente.

Invictus carrito bebé modelo V Plus

Tengo que decir que cuanto más lo miro, más me gusta.

Si os pasa como a mi, que necesitáis poneros al día o que os orienten un poco, no os perdáis los posts de La Nave del Bebé sobre los mejores cochecitos de bebé 2017-2018, la recopilación de Refugio de Crianza o el post con los 6 mejores carritos de bebé para 2018 de Planeando ser Padres.

 

Silla para el coche

Seguramente la compra más importante (la seguridad en el coche me obsesiona) aunque también la que tengo más clara.

Es cierto que me quita un poco el sueño pensar en cómo vamos a encajar tres sillas en la parte trasera de nuestro coche… pero tendrán que caber sí o sí.

Hace nada hemos tenido que poner al Peque mirando a favor de la marcha, porque ya superaba con creces los 18 kilos permitidos en su Klippan Triofix Recline para ir a contramarcha. Más de cinco años y medio viajando a contramarcha. Sin duda, de las mejores decisiones que hemos tomado.

Al ponerle mirando hacia delante, hemos dejado de usar la base. Y la base es compatible tanto con su silla como con la de bebés.

De modo que mi idea es usar la base Klippan para fijar la silla de bebé grupo 0+ de la misma marca, que se llama Dinofix.

Silla bebé automóvil Klippan DinofixDicen de ella, entre otras cosas, que cuida al máximo la posición de la cabeza del bebé, evitando la inclinación y la presión de la barbilla sobre el pecho gracias a su exclusivo y novedoso reductor ergonómico, cuyo sistema de acolchado regulable se ajusta al crecimiento del bebé.

Nuestra experiencia con Klippan ha sido tan buena que, teniendo además la base, no me planteo buscar más.

 

Hamaca de bebé 

No es una compra imprescindible pero es útil.

Como bien explica Lucía en su post sobre hamacas de bebé, las hay muy sofisticadas, llenas de colgantes, luces, música y colores, frente a otras más sencillas y elegantes. Nosotros elegimos en 2009 una de las primeras y me arrepentí muchísimo. La hamaca pensaba un montón, con lo que el objetivo de moverla por casa quedaba bastante deslucido. Por no hablar de que tanto cuchifrito nunca lo usamos para nada, ni con Mayor ni con el Peque.

Así que en esta ocasión tengo muy claro que quiero una hamaca sencilla y ligera.

Todavía no tengo claro cuál me gusta, así que ya os contaré más adelante.

 

¿Os apetece echarme una mano? ¿Me ayudáis a elegir todas estas cositas de puericultura contándome vuestra experiencia? ¡Me sería de mucha utilidad!