Porteo de niños grandes: cómodo, práctico y divertido

El porteo de niños grandes es cómodo, práctico y divertido. Y dejémoslo claro: igual de necesario que cuando son pequeñitos.

Lo digo así, nada más empezar el post, porque creo que con el porteo de niños grandes ocurre lo mismo que con la lactancia prolongada. Cuando son pequeñitos a muchas personas les despierta ternura, les llama la atención de un modo positivo, incluso te felicitan, te animan a continuar… pero los meses pasan de prisa y más pronto que tarde muchos de aquellos que al principio te felicitaban, empiezan a inquietarse. ¿Hasta cuándo vas a… ? es una pregunta que comienzan a hacerte con frecuencia.

Pues bien:

EL PORTEO DE NIÑOS GRANDES ES CÓMODO

Sí, por supuesto que se puede llevar un niño grande en una mochila. Por tres razones fundamentales:

  1. Porque una mochila ergonómica reparte el peso de forma homogénea, desde los hombros hacia la cadera, sin sobrecargar tu espalda y sin modificar tu postura. Muy al contrario, una mochila bien ajustada te ayuda a mejorar tu postura y el peso bien repartido y pegado a tu cuerpo hace que el niño pese menos que si le lleváramos directamente en brazos (con todo su peso concentrado en un punto y nuestro cuerpo tratando de amoldarse a esa carga mal equilibrada).
  2. Porque lo que es incomodísimo para los papás es llevar al niño en brazos, sin ayuda de un portabebés ergonómico. Yo lo digo claramente: no soy capaz de dar dos pasos con mis hijos en brazos, ni cuando eran pequeñitos podía. No tengo fuerza en los brazos y además peso poco y fácilmente mi centro de gravedad se desequilibra, con lo que me duele todo y no puedo ni respirar (soy asmática y tengo una respiración demasiado superficial).
  3. Porque portear te pone en forma, es como si fueras al gimnasio. Si llegas allí el primer día y te pones a hacer ejercicio sin control al día siguiente estás molido y corres el riesgo de lesionarte. Pero en el porteo vas avanzando de forma paulatina: un día un poquito, otro día un poco más, después una caminata más larga. Si has empezado a llevar a tu bebé cuando era un recién nacido, el niño poco a poco va ganando peso al mismo tiempo que tu cuerpo se va fortaleciendo. Antes de que te des cuenta tu bebé pesará ya 8, 10 kilos y tu le llevarás como si nada, porque llevas meses entrenándote sin esfuerzo alguno. ¿Conocéis una mejor forma de ponerse en forma?

 

EL PORTEO DE NIÑOS GRANDES ES PRÁCTICO 

Los niños se cansan de andar, esto es innegable.

Muchos papás, sobre todo pensando en las mochilas colgonas, creen que en cuanto el niño camine ya no van a necesitar una mochila portabebés porque su hijo irá tranquilamente andando y además no podrán soportar el peso. Pero lo cierto es que los niños, incluso los que han salido más andadores, se cansan pronto de caminar. Incluso aunque no estén cansados, necesitan contacto, abrazarnos, sentirnos. Es una realidad biológica que, opines lo que opines sobre cogerles en brazos, está ahí.

A menudo veo a papás con niños grandes manejando un carrito con un niño que ya pesa lo suyo, por calles empinadas, llenas de baches, escaleras, zonas de paso estrechas, restaurantes con las mesas pegadísimas… llevando un trasto durante años, muchas veces vacío, sólo por si acaso. Está claro que cada cosa puede tener su momento ¡y cada familia es un mundo! pero la practicidad de llevar una mochila contigo, que la puedes llevar en cualquier parte, incluso dejártela puesta en la cintura para usarla cuando la necesites.

El porteo de niños grandes es práctico porque llevar una mochila, incluso aunque no la uses en ese momento, no resulta nada molesto, y en el momento en que tu hijo necesite brazos sabes que vas a poder subirle, llevarle sin cansarte, con el niño contento y tú con los brazos libres y sin preocuparte por barreras arquitectónicas.

 

EL PORTEO DE NIÑOS GRANDES ES DIVERTIDO

No puedo quedarme con una sola etapa del porteo, al igual que no podría elegir una sola etapa de nuestra lactancia, porque cada una tuvo algo especial y emocionante. Pero, desde luego, lo bien que me lo paso porteando a mis hijos ahora que me dan conversación, ¡eso no tiene precio!

No sé por qué razón pero mis hijos, que en general son de hablar alto, cuando van por la calle hablan bajiiiiiito bajiiiiito. En cambio cuando les porteo me van hablando casi al oído, con lo cual podemos tener conversaciones de lo más interesantes sobre lo que van viendo, saludar a la gente que pasa y se nos queda mirando, jugar a ir más o menos despacio… Uno de los recuerdos imborrables que tengo de este verano, que creo que ya será un recuerdo entrañable para siempre, es subir a la biblioteca conversando con el Peque en mi espalda y Mayor de mi mano.

El porteo de niños grandes es divertido porque puedes conversar con ellos a su misma altura, compartir sus impresiones mientras descubren el mundo. Ellos colaboran para subirse, para colocarse, ya no te tiran del pelo y saben que si no se mueven mucho todos iremos más cómodos, te abrazan, te acarician, aprovechan para saludar a la gente y disfrutar del paisaje a tu misma altura… Una gran experiencia, en definitiva.

 

¿CON QUÉ MOCHILAS PORTEAMOS A NIÑOS GRANDES?

Para ellos tenemos las mochilas toddler, es decir, mochilas pensadas para bebés grandotes o que ya casi podemos llamar niños. Mochilas mucho más grandes tanto en alto como en ancho, un mayor soporte del tejido y unas características diseñadas para llevar niños de esa envergadura y peso.

Como el porteo ergonómico se va extendiendo, cada vez tenemos más opciones para portear a niños grandes.

El Peque es un niño de complexión pequeña (14 kilos y unos 95 cm con 3 años y 9 meses) por lo que, en general, sigue pudiendo usar mochilas de tamaño baby o estándar. Lo cierto es que por nuestro trabajo hemos ido cambiando de mochilas para probarlas todas a fondo. ¡Hemos tenido esa suerte!

En cualquier caso, os muestro cuáles son las mochilas toddler que más usamos, esas que siempre cogemos cuando sabemos que vamos a hacer una buena caminata o vamos a ir a un sitio donde muy probablemente nos va a hacer falta:

Tula Toddler

Muchos sabéis el cariño que le tenemos a nuestra Tula Baby y lo mucho que la hemos usado. Pues la Tula Toddler no se queda atrás. Una mochila sorprendentemente ligera y fácil de plegar a pesar del tamaño que tiene, con un acolchado magnífico y estéticamente preciosa. Es difícil ponerla un pero porque hasta la relación calidad-precio es estupenda, con un acabado en el que se nota el mimo con el que están cosidas. La Tula Toddler es cómoda, sencillísima, ligera y realmente preciosa.

Mochila Tula Toddler con niño de 3 años

Mochila Tula Toddler con niño de 3 años 93 cm

 

Emeibaby Toddler

Ha sido la favorita del Peque durante una larga temporada porque el color verde manzana ácida le tenía fascinado. Al igual que su hermana pequeña, la Emeibaby Toddler es un diez en adaptabilidad al niño.

Mochila Emeibaby Toddler Plus con niño de 3 años

De hecho, es la única que aún puede recogerle bien los muslos a Mayor, como os muestro en esta foto, en la que tenía 5 años largos y medía en torno a 1.14 m si no recuerdo mal.

Emeibay-Toddler-5años-blog-mcc

 

Beco Toddler

Ha sido nuestra última incorporación, ya que hace apenas un par de meses de su llegada a España. Al igual que os comentaba de la Tula, en muchas ocasiones he explicado lo mucho que nos gusta nuestra Beco Soleil y el uso tan intensivo que le hemos dado. La Beco Toddler está al mismo nivel, siendo una mochila realmente completa (incluso incluye bolsito para poner y quitar del panel) y con una gran superficie de acolchado.

Aunque ahora mismo es la que más estamos usando por aquello de la novedad, lo cierto es que el panel es incluso demasiado alto para el Peque ahora mismo. Y es que es una mochila realmente grande, casi 5 cm más alta que la Tula Toddler. En nuestro caso no es un problema porque el Peque es niño de llevar los brazos por dentro, bien pegadito a mi, pero si quisiera ir con los brazos por fuera no iría igual de cómodo que en las anteriores.

 

Mochila Beco Toddler con niño de 3 años 95 cm

NUESTRA EXPERIENCIA PORTEANDO NIÑOS GRANDES

Con el tiempo, como es lógico, se portea menos. También hay que tener en cuenta que los dos primeros años fueron de porteo intensivo. Como es natural, ahora porteamos mucho menos, de hecho a veces pasan varios días sin que usemos nuestras mochilas.

A día de hoy las usamos con el Peque cuando está cansado y yo tengo que hacer cosas, alguna vez si está malito (que no está casi nunca) y, sobre todo, cuando salimos y sabemos que se va a cansar, por ejemplo si vamos a dar una vuelta por El Retiro o el Parque Warner.

También las usamos con Mayor. Mucho menos porque él ha sido siempre de andar bastante, pero hay veces que el cansancio no perdona o simplemente hay ganas de que mamá o papá nos lleven un rato igual que al hermano pequeño, algo que nos parece bastante natural.

Para todos opinólogos a los que los ojos les daban vueltas cuando íbamos a buscar a Mayor en mochila, decirles que pueden estar tranquilos porque sus vaticinios no se han cumplido: incluso un niño como el Peque llega un día en que empieza a necesitar menos los brazos de mamá y papá para aventurarse a conocer el mundo de otra manera.

 

Y ahora que os he contado todo esto, ¡os toca a vosotros! Me encantaría saber si porteáis a vuestros niños grandes. ¡Compartamos experiencias!

Mamá (contra) corriente

Este mi blog personal. Hace ya nueve años que empecé a escribir sobre la increíble experiencia que la maternidad había supuesto en mi vida ¡y desde entonces aquí sigo! Soy autora del e-book "Cómo lograr un embarazo conociendo tu fertilidad", en el que reúno los conocimientos teóricos y prácticos que necesitas para entender tu ciclo menstrual, interpretar tus signos de fertilidad y utilizarlos para maximizar tus posibilidades de quedarte embarazada. Además de este blog que lees, soy co-editora de Comer con Gusto y autora de otros tres blogs: Pekeleke, mi web de literatura infantil, Miss Cosméticos, mi blog de belleza y Mochilas-Portabebés.es, sobre mochilas ergonómicas.

28 comentarios sobre “Porteo de niños grandes: cómodo, práctico y divertido

  • el 09/02/2016 a las 15:44
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    Me encanta portear, lo hago desde las cinco semanas de mi bollito. Empecé con Emeibaby, después descubrí los mei-tais y me hice uno y después me animé con una bandolera de anillas, también confeccionada por mí, que actualmente es lo que más uso porque ni peque no suele querer que la portee, para disgusto mío. Tiene ya 20 meses y espero que se le pase esta huelga de porteo.
    Un saludo!

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    • el 18/02/2016 a las 19:07
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      Mucha paciencia Ire, ¡un abrazo!

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  • el 09/02/2016 a las 16:22
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    Porteo a mi hijo de forma exclusiva ya que nunca ha querido ir en el carro. Hasta los cinco meses más o menos en un fular, depués en la manduca y hace poco nos hemos pasado la la Tula Toddler. Coincido contigo en que el porteo es comodísimo en algunos aspectos, pero por suerte o por desgracia mi hijo ha sido siempre muy grande y no estoy de acuerdo en portear, por mucha ergonomía y mucha mochila que usemos, sea beneficioso para la forma física de los padres o equiparable a hacer ejercicio físico. Tendrá otros beneficios (contacto continuo, facilidad para conversar etc) pero ni mejora la postura ni favorece la forma física. Aunque es mucho mejor que cargar en brazos, claro que sí. Ahora con casi dieciocho meses y quince kilos, tengo la suerte de que camina mucho y la verdad es que es un alivio. Veremos como seguimos.

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    • el 09/02/2016 a las 16:23
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      Me refiero a la postura y la forma física del porteador, no del bebé, por supuesto.

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    • el 13/02/2016 a las 12:41
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      Estoy de acuerdo, yo he combinado carrito y porteo, pero llega un punto en que te deja hecha polvo (y yo en la vida he tenido un dolor de espalda, auch…). Mi esteticien me decía que ella siempre porteaba con su mega mochila ergonómica y su niño tenía ya dos años. Luego añadía “hombre, yo voy al fisio cada x tiempo”. Portear es una cosa, hacer ejercicio, otra. Y que conste que me ha encantado llevar a mi niña en mochila y se lo recomiendo a todo el mundo, pero tengo que aceptar que ya no puedo. Un saludo! 😀

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      • el 18/02/2016 a las 18:58
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        Hola Kletva, salir a dar un paseo o hacer las tareas de la casa ya es hacer ejercicio. ¡No es como hacer zumba, por ejemplo! pero es un ejercicio. Si a esto le sumas “un peso”, mayor aún 🙂

        Sin conocer el caso no me gusta opinar pero si alguien tiene que ir al fisio por portear, yo desde luego revisaría tanto la mochila que están usando como el ajuste y el uso. ¡Nosotros en eso aconsejamos siempre encantados!

        Un abrazo.

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        • el 18/02/2016 a las 20:15
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          Claro, lógicamente siempre es mejor moverse que estarse quieto jejeje. Lo que quería decir es que, desde mi punto de vista, uno hace (o debería) hacer el ejercicio que le conviene dentro de unas exigencias de acuerdo a su resistencia, es decir, que lo puedes “modular”, mientras que cuando llevas al nene no sólo no modulas sino que inevitablemente el peso crece. Todo esto afirmando que el porteo es una gran experiencia, bueno, todo lo que sea tener a tu bebé cerca 🙂 un saludo, siempre es un placer leerte!

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    • el 18/02/2016 a las 19:06
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      Hola Rosa, cualquier actividad cotidiana mínimamente intensa como limpiar el baño, fregar el suelo o dar un paseo es una actividad física. Si a esto le sumamos “una carga”, mayor ejercicio. Por otro lado, los portabebés ergonómicos contribuyen a mejorar la postura del porteador, más aún si tenemos en cuenta cómo se desequilibra nuestro de gravedad cuando cogemos a un niño “a pelo”.

      En cualquier caso, 15 kilos son ya bastantes kilos e influye mucho nuestro propio peso corporal, la forma física que tengamos y también el ajuste. Si te apetece mandarnos unas fotos y que revisemos el ajuste, quizá podamos ayudarte a que vayas más cómoda. ¿Te animas?

      Un abrazo!

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  • el 09/02/2016 a las 20:55
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    Yo sigo con la Tula Toddler, aunque en invierno con abrigos tan gruesos es complicado. Ya tengo ganas de que llegue el buen tiempo para seguir.

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    • el 18/02/2016 a las 19:03
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      Cierto, el abrigo es un rollo. Mira que a mi me gusta el invierno… pero con niños cada vez menos.

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  • el 10/02/2016 a las 10:59
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    Mi pequeño es un torbellino de 16 meses que sólo se queda quieto en la ergo, donde se le ve feliz. El carro no lo quiso ni de bebé-bebé y antes del año ya sabía quitarse el arnes y salirse las pocas veces que intentábamos ponerlo en él. Hemos ido de viaje sólo con mochila y ha sido TAN cómodo no tener que lidiar con el carro en el avión ni en el transporte público que no conoces. Ir sin más y todos tan felices y tan a gusto. Cuando voy a buscar al mayor al colegio o en tiendas en las que me ven habitualmente con el pequeño a cuestas todo el mundo parece preocupadísimo por mi espalda. Nunca tanta gente se ha preocupado por una espalda ajena. Y nadie parece entender que si me doliera lo más mínimo sería yo la primera interesada en no llevar al niño a cuestas. Pero está claro que no hay más ciego que el que no quiere ver y hay muchas ideas preconcebidas y erróneas sobre las mochilas. Nosotros estamos encantados y ahora no volvería al carro ni loca.

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    • el 18/02/2016 a las 19:03
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      ¡Qué bien Cristina! Muchas gracias por compartir tu experiencia. Cuánto se preocupa la gente por nosotras, ¿verdad? 😉

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  • el 16/02/2016 a las 11:59
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    Yo al que más he porteado ha sido al pequeño. Cuando era bebé fue mi salvación para poder atender a sus hermanas. Ahora me pasa como ya han dicho en otros comentarios, tiene 15 meses y pesa 14 kilos, así que por mucho que lo haya porteado desde siempre ha llegado un punto en el que se me hace muy duro. Afortunadamente ahora sí le gusta ir en el carro, cosa que antes no había manera. En todo caso es algo que le recomendaría à todo el mundo. Un saludo!

    Respuesta
    • el 18/02/2016 a las 18:54
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      Hola María, 14 kilos ya son bastantes kilos, sin duda. Pero no me cabe duda de que lo lleváis mucho mejor que si tuvierais que llevarle en brazos sin nada, ¿verdad? Yo desde luego no puedo con mi mini garbancito.

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  • el 05/04/2016 a las 10:46
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    Nosotros hemos porteado mientras se dejó. Pero cerca de los diez u once meses se negaba a seguir en la manduca, donde no podía moverse sin parar, mirar todo… Y llevarla en la espalda queda descartado: tirones de pelo, pellizcos… Es una pena, al comprar la manduca creíamos que no necesitaríamos sillita apenas, pero en las instrucciones deberían avisar sobre el carácter del niño también 😀

    Respuesta
  • el 22/07/2016 a las 0:31
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    Nosotros hemos pasado ya por unas cuantas etapas: fular elástico cuando era bebé, Boba 4G y bandolera de anillas cuando llegó el verano y el fular nos cocía de calor y, ahora, acabamos de hacernos con una Tonga para la etapa del subir y bajar de los brazos constante. Esta última quizá sea la opción que menos nos convence. Sí que es verdad que le llega de una a otra corva y le sujeta el culete y la espalda baja, pero nos da la sensación de que se le clava demasiado la cuerda en los muslos ahora que va en pantalón corto o vestido todo el día. Como además hay que sujetarle la espalda con una mano, es cierto que no da la misma libertad que las mochilas de porteo completas, pero por lo menos es más fresquita que nuestra Boba y nos hace un buen servicio para los paseos y los recados por el barrio.

    Como en tantas otras cosas, en referencia al porteo también hemos tenido que escuchar comentarios de todo tipo. Lo más triste es que la mayoría venían de la familia más cercana, aunque todos terminaron por acostumbrarse a las ventajas del fular y la mochila. Hasta una de las abuelas ha porteado a su nieta en alguna ocasión en que nosotros estábamos muy cansados, y mis cuñados pidieron enseguida una mochila que sirviera para su recién nacido una vez visto lo bien que nos fue a nosotros. Desde el año más o menos alternamos con la silla, eso sí, aunque sólo si no vamos a alejarnos de casa y si no parece que vaya a llover, jejeje. Nos encanta el porteo con todas sus ventajas y sus sensaciones casi mágicas —a mí me ponía la piel de gallina sentir a mi recién nacida culebreando contra mi pecho—, pero hay días en que tenemos que reconocer que no nos importaría que se quedara un buen rato tranquila en la silla o incluso que se durmiera ahí, jejeje.

    Cada vez se ven más, como tú dices, pero nunca había visto un niño tan grande en mochila como tu Mayor en la foto de sus 5 años. ¡Impresiona! O él es muy grande o es que la referencia contigo engaña 😉 Veremos hasta dónde llegamos nosotros, pero ganas no nos faltan para seguir. Buscaremos una mochila fresquita y grande para el futuro seguro.

    Respuesta
    • el 22/07/2016 a las 0:39
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      Hola Enrique,

      Bueno, ten en cuenta que yo mido 1.60 escasos y tengo una 34 de ropa. Abulto poco. Pero sí, con un niño que ya supera el metro, la foto puede “impactar” aunque en realidad vayamos muy bien los dos. Es cuestión de cultura, cuando esto se vea a diario, dejará de llamar la atención.

      El tonga es que es un “ayudabrazos”, por los motivos que tu acabas de comentar.

      Muchas gracias por compartir tu experiencia.

      Un abrazo!

      Respuesta
  • el 23/07/2016 a las 9:18
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    A mi hija le gusta combinar… Con lo que voy siempre con la sillita y la mochila y ella ahora va andando, ahora en la sillita y despues en la mochila. Esta ultima la quiere sobretodo cuando quiere teta o dormir. Con sus dos años y medio siempre hemos ido muy comodas con la manduca, pero ultimamente yo noto que se me cargan las piernas, al poco de llevarla empiezan a dolerme, pero en cambio la espalda va genial. No se si quizas sea por portearla delante… Pero ella no quiere ni por asomo ir a la espalda. Sabeis a que puede ser debido el dolor de piernas? Gracias

    Respuesta
  • el 03/11/2016 a las 20:43
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    Hola, yo empece con el pañuelo en verano y la verdad es que con tanto calor no me fue muy bien; mi pequeño tiene ahora casi 6 meses y una amiga va a prestarme su mochila stokke pero me surhe una duda, es aconsejable utilizar una mochila ya usada? Gracias

    Respuesta
    • el 03/11/2016 a las 21:11
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      Hola Gemma, el problema no es que la mochila esté ya usada sino que esa mochila no es ergonómica! Te recomiendo que busques una que sí lo sea. Un abrazo.

      Respuesta
  • el 16/07/2017 a las 23:36
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    Te he visto en las fotos portear a uno de tus hijos delante siendo bastante mayor que el mío. Mi hijo tiene 17 meses, 14 kg y 80 cm, y ya hace tiempo que no puedo portearlo delante, no veo y me pesa mucho. Es normal esto con sus características? Así que va detrás porque para evitar el dolor ya no me quedaban más tiras para ajustar de la mochila… no sé si estaba haciendo algo mal, tú qué crees? Y con el fular, podría portearlo detrás todavía?

    Respuesta
    • el 17/07/2017 a las 8:44
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      He porteado mucho delante, es verdad, pero siempre alternándolo con la espalda. Al Pequeño sobre todo le ha gustado ir delante, en gran medida por poder coger la tetilla. Pero con ese peso y altura, para hacer una buena caminata, siempre siempre a la espalda. De todas formas, si quieres mándame una foto y lo veo! Un abrazo.

      Respuesta
  • el 28/08/2017 a las 10:43
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    ¡Hola!
    ¿qué recomendarías para un niño de 15.5 kilos y casi tres años (mide ya un metro)? Regalé la emeibaby cuando cumplió dos años (la pena la compensé porque la regalé para la campaña de recogida de portabebés para los refugiados) y empecé a portear a la espalda con una ergo (mido 1.57 m y peso 52 kilos…. llevarle delante empezó a ser peligroso para nuestra integridad, ni veía donde pisaba!!) La ergo ya es incómoda, se le sale el cuerpo entero y las piernas, pero ya pide muy poco ir en mochila y además es casi un tercio de mi peso, con lo cual no puedo cargarle mucho tiempo. Estoy buscando algo ligero y baratito, no me quiero dejar 100 euros en una mochila toddler que va a usar un par de veces al mes o de viaje.
    Voy a echar muuuuucho de menos portearle. El carro lo vendimos el mismo día que cumplió dos años, viendo que llevaba un mes cerrado acumulando polvo en la puerta de casa 🙂 Durante el último curso le llevé a la guardería en la ergobaby y es cierto que como él es tan grande y yo tan pequeña la gente nos miraba mucho, pero a mi me da igual, íbamos hablando, me contaba sus cosas, me acariciaba el pelo…. felices él y yo! Si tengo otro niño me plantearé lo de comprar carrito, porque francamente le he sacado muuuuuucho más partido a las mochilas!!!!!!!!

    Respuesta
      • el 28/08/2017 a las 11:28
        Permalink

        La ABC también sería buena opción? Es grandota, no?

        Respuesta
        • el 28/08/2017 a las 11:29
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          La ampliación de la ABC, en la práctica, añade muy poquito al panel. Es un poquito más grande que una estándar pero no se puede considerar mochila toddler. Además el acolchado es mucho más rígido y tosco que otras opciones. Saludos!

          Respuesta
  • el 28/08/2017 a las 11:31
    Permalink

    Otra duda, Eva: mi cuñada siempre ha querido portear a su hija, la cual no parecía mmuy contenta ni con mochila ni bandolera. Al final pactaron entre ellas que podrían portear si ella tenía sieeeeempre a mano la teta. Claro, esto hace que mi cuñada no se coloque bien la bandolera o la mochila, tiene que tenerlas siempre demasiado baja o en posturas que no son muy ergonómicas a mi parecer para que la niña pueda lactar, y claro, al final a la mamá le duele el cuello, la espalda, el hombro… Qué se puede hacer?

    Respuesta
    • el 28/08/2017 a las 11:33
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      No sé qué edad tendrá tu sobrina pero si ya tienen edad de “pactar”, lo lógico es que lleve la mochila siempre bien ajustada. Un bebé “mayor” puede coger la teta prácticamente sin necesidad de mover la mochila ya que el pecho está mucho más blando y flexible cuando se supera el año de lactancia y ellos ya sabes qué tienen que hacer para cogerla. En cualquier caso, hay que explicarle al niño que hay que portear bien para no hacerse daño. Besos.

      Respuesta

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