En el último año mis hijos han empezado a ser muy conscientes de la importancia del dinero en sus vidas. Primero, claro, porque sirve para comprar cosas (o ir a sitios como el cine o un parque de bolas) y, como consecuencia inmediata, porque su carencia implica que no puedes hacer muchas cosas que te gustan.

Sin apenas decirles nada, ellos mismos entendieron pronto la importancia de ahorrar antes de gastar. Por eso, hace ya meses que manejan una pequeña hucha y, dando un paso más, hemos llegado a Finizens, el primer plan de ahorro digital de los niños.

 

Los niños y la necesidad de tener un plan de ahorro 

No sé exactamente en qué momento empezaron a tener interés por el dinero, pero hace ya más de un año que tanto Mayor como el Peque están preocupados por él.

Coincidió con que Mayor tuvo en el cole su primer acercamiento con las monedas y billetes de curso legal, unido a que ambos se vieron por primera vez envueltos en esa vorágine que se desata en los patios de la escuela con los juguetes de moda, que de manera incesante nacen, causan furor y desaparecen a la velocidad de la luz. En algún momento les debimos explicar que si querían estar al día iban a tener que asumir su coste (o al menos parte) porque no hay bolsillo paterno que lleve ese ritmo.

Y de ahí, ellos hicieron otras inferencias. Por ejemplo, Mayor entendió que el ritmo al que lee es mucho para cualquier familia a una media de 13 euros por libro, por lo que empezó a plantearle a los abuelos que le ayudaran a comprar nuevos libros, con una pequeña aportación. El Peque lo mismo con sus caprichos.

Hasta que hace unos meses dieron un paso más al enterarse del lanzamiento de la Nintendo Switch.

Desde entonces, de manera totalmente voluntaria, se propusieron ahorrar para comprarla.

Es un gran reto, pero me parece interesante que espontáneamente hayan comprendido que es una cifra muy elevada, de la que difícilmente podemos disponer con alegría, y que la opción más razonable es ahorrar. De hecho, Mayor, a sus casi ocho años, ya se está diseñando un plan de ahorro, calculando lo que tendría que meter cada mes en su hucha para conseguir comprarla de aquí a fin de año. Un objetivo bastante complicado de alcanzar (esa es la parte en la que menos realistas están siendo), pero sin duda muy loable.

Aunque en este primer acercamiento al dinero mis hijos se planteen el ahorro para después hacer un gasto, me parece genial que hayan dado ese paso.

Siendo sincera, una de las cosas de las que más me arrepiento en mi vida (aunque nunca es tarde), es de no haberme tomado en serio la necesidad de ahorrar. Siempre he sido de aquí y ahora. Y a veces la vida te enseña que tener un colchón es algo muy necesario para dormir tranquilo.

Por eso, investigando sobre cómo incentivar un ahorro responsable para los peques, llegué a Finizens.

Mi idea es dar un paso más en este objetivo que tienen mis hijos, explicándoles la importancia de pensar en el futuro más lejano, mediante un plan de ahorro 100% digital que les permita, sin darse cuenta, tener un colchón para el día de mañana.

 

Qué es el Plan para Niños Finizens

En palabras coloquiales, el Plan para Niños Finizens es una hucha virtual, puesta a nombre de los niños, que permite obtener una rentabilidad a los ahorros en el largo plazo y al mismo tiempo disponer de ellos siempre que se quiera. 

Los padres comienzan aportando 50 euros al fondo y poco a poco van haciendo ingresos, ya sea de vez en cuando, o de forma periódica.

Como Finizens es un producto financiero (técnicamente, un seguro de vida y ahorro unit-linked), avalado y gestionado por la aseguradora Caser, este ahorro está gestionado bajo los máximos estándares de seguridad, buscando obtener una rentabilidad a largo plazo.

Es decir, que tu tienes el dinero siempre disponible, vas aportando lo que quieras/puedas, y al cabo de un tiempo podrás obtener más de lo que hubieras ahorrado con la hucha de casa, ya que a largo plazo es una manera eficaz para sacar una rentabilidad por tus ahorros.

Por ejemplo, en el caso de Mayor, que va a cumplir 8 años, empezando con 50 euros y aportando 50 euros todos los meses, al cumplir 18 años se estima que llegaría a tener entre 6.330 y 9.420 euros. Un dinero que le puede ir fenomenal para, por ejemplo, sacarse el carnet de conducir y dar la entrada para un coche.

 

Ventajas de tener un plan de ahorro digital como Finizens

Finizens - Primer plan ahorro para niños

A mis hijos les encantan sus huchas. Al principio estaban locos con ellas, todos los días contaban sus monedas y hacían sus cálculos.

Pero es verdad que tener el dinero ahí es tentador. Aunque el objetivo de la Nintendo Switch parecen tenerlo claro, tener su dinero ahí en casa, siempre a mano, es una tentación, más aún cuando cada dos por tres sale una nueva colección o juguete de moda.

Además, ya sabéis que nosotros somos una familia muy tecnológica. Tener un producto digital de ahorro me parece lo más práctico.

De hecho, nosotros apenas manejamos ya efectivo. Para mi es complicado echarles una monedita a la hucha porque casi nunca llevo dinero encima. Me resulta mucho más cómodo hacer una transferencia que tener que ir al cajero a sacar dinero. Además de la seguridad de no tener el dinero en casa, que en este barrio ya hemos tenido varios disgustos.

Un plan de ahorro digital para niños como Finizens tiene como ventajas:

  • Fomentar el uso responsable del dinero y la toma de decisiones financieras desde pequeñitos.
  • Guardar el dinero en un sitio seguro, sin complicaciones de gestión.
  • Posibilidad de recuperar los ahorrado de forma inmediata sin explicaciones ni penalizaciones.
  • Poder obtener una rentabilidad sobre el dinero ahorrado.
  • Tener el dinero siempre disponible.

 

Qué pueden aprender los niños sobre el ahorro

El dinero es un concepto muy complejo.

En Pekeleke hace poco hemos reseñado un libro infantil maravilloso, de Combel, que precisamente introduce unos primeros conceptos de economía de una manera muy lúdica: Mon y Nedita.

Aprender sobre el ahorro desde pequeños tiene muchas ventajas:

  • Fomentar buenos valores, en este caso, el uso responsable del dinero y la conciencia de lo mucho que cuesta ganarlo.
  • El interés por el dinero facilita el aprendizaje de operaciones matemáticas sin darse cuenta.
  • Que los niños se propongan un plan de ahorro es un reto más que interesante, que les enseña a ser constantes, consecuentes con sus decisiones y muy pacientes.
  • Entender poco a poco cómo funciona el mundo. Como se ha dicho siempre, “el dinero no cae de los árboles”.
  • Incentivar el valor del esfuerzo, tanto para conseguir el dinero como para ahorrarlo e invertirlo con cabeza.

 

¡Ahora contadme vosotros! ¿Os gustaría ayudar a vuestros hijos a tener un dinero ahorrado para el día de mañana? ¿Conocíais el Plan para Niños Finizens?