Nunca pensé que me metería en la cocina con ellos. Pero de unos meses hacia acá están más tranquilos, tienen más paciencia para escuchar lo que hay que hacer antes de lanzarse como pollo sin cabeza, son capaces de hacer cosas juntos sin pelearse (demasiado) y, sobre todo, tienen mucho interés por saber qué es lo que pasa en la cocina. Así, he descubierto que cocinar con niños es divertido y beneficioso.

Cocinar con niños es divertido

Para ellos meterse en la cocina es como una fiesta, lo viven con mucha emoción. No deja de maravillarme la capacidad que tienen los niños de convertir lo cotidiano en algo mágico. Con la pereza que nos suele dar a los adultos meternos en la cocina y lo divertido que es para ellos.

Normalmente se ponen uno a cada lado, con una escalerilla o una silla y vamos repartiendo el trabajo de forma ordenada.

Últimamente cocinamos mucho con la Thermomix, la TM5. Sin duda creo que esta máquina está haciendo mucho por facilitar que cocinemos con los niños. Estoy pensando en escribir un post sobre mi experiencia ya que es el tercer modelo que tenemos y creo que hemos pasado por todas las fases con ella por lo que os puedo dar una opinión global.

La TM5 es una máquina digital, con pantalla táctil, que ya sabéis lo que les mola a los niños. Y, además, tiene muchas recetas guiadas. Es decir, vas viendo en pantalla los ingredientes que tienes que ir echando y sólo tienes que girar el botón grande para ponerla en marcha. Para poderla usar basta con saber leer. Por tanto, Mayor, a sus 7 años recién cumplidos, es capaz de manejarla perfectamente y si los ingredientes fueran sencillos no me cabe duda de que sería capaz de hacer una receta sin ayuda alguna.

Como os decía, nos repartimos las tareas. Cuando cocinamos con la Thermomix, normalmente Mayor va leyendo lo que nos dice y dándole a “siguiente”, yo voy echando los ingredientes y el Peque (4 años) es el que selecciona la velocidad moviendo el botón y pone y quita la tapa. Las recetas guiadas muestran una marca en pantalla para que sepas hasta dónde tienes que girar así que no necesita ayuda.

 

Cocinar con niños es beneficioso

En la cocina hay mucho de ciencia. Cocinar es como entrar en un laboratorio. Experimentas, pruebas cosas nuevas, haces mezclas y, con suerte, sale algo delicioso.

Algunos de los beneficios que le encuentro a cocinar con niños son:

  • Van aprendiendo las unidades de medida. Es un tema complejo para el que aún son pequeños pero el poder ver cómo medimos les va dando una idea acerca del volumen, del peso y de las unidades que empleamos para medirlo.
  • Descubren muchos alimentos que desconocían. Se han llevado muchas sorpresas tanto con alimentos que para ellos eran extraños como el perejil en rama como al descubrir que algunos de sus platos favoritos llevan cosas que ellos no imaginaban, por ejemplo, los nuggets de pollo llevan queso en crema.
  • Aprenden vocabulario. Sobre todo el pequeño es increíble todas las cosas que ha aprendido en la cocina, parece un pequeño chef diciéndome que hay que desgrasar la sopa.
  • Experimentan con los sentidos. Si nos metemos en la cocina, hay que dejarles que toquen, que huelan, que prueben… Para ellos meter las manos en la harina (literalmente) no es solamente una experiencia divertida sino algo sensorial.
  • Trabajan la motricidad fina. Nada mejor que dejarles que hagan albóndigas, empanadillas, remuevan o batan un huevo. Puede que manchen mucho al principio pero ya veréis como pronto van mejorando.
  • Les hace más ordenados. Si cocinamos sin cuidado manchamos mucho. Y al terminar hay que recoger, que es una tarea que no la apetece a nadie. Así que ellos mismos van siendo conscientes de la necesidad de tener un orden, de ir recogiendo sobre la marcha e intentar manchar lo menos posible.
  • Adquieren autonomía, lo que mejora su autoestima. Poco poco irán haciendo más cositas, ya veréis que si cocináis con ellos cada día os van a sorprender con una habilidad nueva.
  • Mejora su concentración y su paciencia. Nunca pensé que el Peque fuera capaz de convertir más de 1 kilos de carne en albóndigas del mismo tamaño ¡y además pequeñitas! Obviamente es una tarea que le lleva mucho tiempo pero lo hace con una dedicación y un mimo… Toda una prueba para la capacidad de concentración de los más pequeños.
  • Les hace valorar el esfuerzo. Algunas recetas que son más costosas luego es toda una alegría ver que se han convertido en una rica tarta, por ejemplo.
  • Aprenden la importancia de la higiene.
  • Desarrollan la relación causa-efecto. Su carita lo dice todo cuando echas un huevo a la sartén por primera vez y ven cómo se va cuajando hasta convertirse en un huevo frito.
  • Practican las matemáticas, cuando vamos sumando ingredientes o cuando tenemos que adaptar una receta para hacer menos cantidad.
  • Tenemos la ocasión de transmitirles buenos valores como la importancia de llevar una comida equilibrada, el reciclaje, no desperdiciar comida, etc.
  • Animamos su creatividad, proponiendo variantes a las recetas o nuevas formas de presentarla.
  • Les anima a probar cosas nuevas. Poco a poco, porque mis hijos, ya lo sabéis, comen poca cantidad y muy pocos alimentos. Pero cocinar les hace ver que hay más cosas ricas en el mundo y que si no las prueban nunca podrán saber si les gustan o no. La cocina abre la mente.

 

Cuándo empezar a cocinar con niños

Como os decía al principio, yo no me veía cocinando con ellos. Hay padres cargados de paciencia y mano izquierda. Claramente yo no pertenezco a ese grupo y el desorden me pone de los nervios. Así que si me preguntáis cuándo empezar a cocinar con niños mi respuesta sería: cuando todos estéis preparados.

En nuestro caso hemos empezado a cocinar este verano porque ellos han madurado y ahora son capaces de concentrarse, de seguir las normas y de enredar lo justo.

Cuando piensas en cocinar con niños seguramente imaginas fotos de familias en cocinas nórdicas de ensueño y todos sonrientes… pero si los niños no están en la fase de centrarse en la cocina y tu además andas escasa de paciencia, me parece a mi que esa estampa idílica es muy poco probable que se produzca.

Es más, incluso ahora que pasamos un muy buen rato cocinando en familia os puedo decir que hay que tener ganas. Si un día estás cansado, necesitas paz, tranquilidad, silencio y orden, mejor dejar la cocina con niños para otro día. Creo que es de esas actividades con niños que requieren estar en plena forma tanto física como mental. Del mismo modo, si los niños están cansados, si ya venís de alguna discusión anterior… mejor dejarlo para otro momento en que todos estemos de buen humor.

 

Qué cosas pueden hacer los niños en la cocina

Va a depender mucho de la edad que tenga el niño, lógicamente.

Cuando son pequeños pueden remover, añadir ingredientes, cortar masa con un corta pastas, empanar o hacer albóndigas, por ejemplo. Son actividades bastante sencillas que además les ayudan a mejorar su psicomotricidad.

Los niños un poco mayores pueden pelar frutas o patatas, cortar ciertos alimentos (con vigilancia y utensilios adecuados), pueden vigilar cómo van las cosas dentro del horno o de la cacerola, hacer croquetas, amasar, aplastar un aguacate con el tenedor para hacer guacamole, estirar una masa… Y si tenéis Thermomix pues casi pueden cocinar solos, como os decía antes 😉

 

Contadme, ¿os animáis a cocinar con niños? ¿Lo disfrutáis? ¿Qué cosas preparáis vosotros?