Para una persona tan indecisa como yo, la vuelta al cole puede llegar a ser uno de los momentos más estresantes del año. Ya me habéis visto que planifico cada vez con más antelación el comienzo del curso, pero aún así a menudo doy mil vueltas antes de comprar algunas cosas, como es el caso de la mochila escolar.

Habiendo cometido errores en el pasado eligiéndolas, hoy quería explicar a qué conclusiones he llegado, con la intención de proponeros algunos consejos útiles.

 

6 ideas para elegir bien la mochila escolar de tus hijos

1.- ¿Mochilas de licencias? No, gracias 

Empiezo por el punto que a lo mejor resulta más difícil, pero de verdad que creo que hay que evitar las mochilas de licencias a toda costa.

Salvo que veas que negándote vas a provocar un auténtico drama infantil, te recomiendo que huyas de la Patrulla Canina, Pocoyó o Pepa Pig. ¿Por qué?:

  • Lo primero, porque las modas vienen y van. A menos que quieras comprar una mochila cada poco tiempo, mejor apostar por un diseño atemporal.
  • Por otro lado, salvo contadas excepciones, las mochilas de licencias no suelen salir muy buenas (te lo digo por experiencia) de modo que aún suponiendo que el niño no se canse de Ben y Holly, es probable que la mochila te dure dos asaltos.
  • Aunque tu hijo sea súper fan ahora mismo, pongamos, de Mickey, si quieres que la mochila dure, pregúntate si cuando tenga dos años más seguirá siendo fan de Mickey y no le resultará muy infantil. No tengo nada en contra de las cosas súper de bebés, pero los niños crecen deprisa y en cuanto crecen suelen evitar los productos que parecen muy de niños pequeños (también te lo digo por experiencia).

Una buena forma de evitar dramas es adelantarse a la decisión. Dicen que quien evita la ocasión, evita el peligro.

 

2.- Las mochilas escolares de colores sólidos son la mejor opción

Sobre gustos no hay nada escrito, pero si tus peques son de ideas claras en cuanto a su estilo y se cansan pronto de los estampados, yo apostaría sin duda por diseños sencillos y atemporales.

Por ejemplo, me gustan las mochilas Eastpack porque son bonitas y no cansan. Tienes un montón de tamaños y colores para elegir, de modo que si el color que elijan les gusta ahora sabes que dentro de 2 ó 3 años les van a seguir gustando. No hay sorpresas, son cómodas y no pasan de moda.

 

3.- Menos es más: busca una mochila ligera

Soy una firme convencida de la sencillez.

Teniendo en cuenta que más pronto que tarde tus hijos llevarán la mochila a reventar, te interesa que la mochila pese lo menos posible. Parece una tontería pero incluso aunque tengas el colegio en la puerta de casa, te aseguro que lo notarás.

Considera también si tu hijo tiene que subir o no escaleras. Las mochilas con ruedas se llevan muchísimo ahora pero si su cole tiene escaleras es muy probable que no pueda subir tanto peso con el trolley…. Y ese tipo de mochilas escolares luego a la espalda se llevan fatal.

 

4.- No te pases con el tamaño de la mochila

El otro día comentaba en Twitter que es tremendo como lleva la mochila Mayor, que acaba de empezar 3º de Primaria. El listado de cosas que le piden a diario es digno de una película de Indiana Jones… Pero os aseguro que en una mochila grande al final metemos más de lo necesario.

No sé si yo soy calculadora hasta el extremo, pero confieso que he llegado a medir los libros y cuadernos para hacerme una idea del tamaño de mochila que nos hacía falta.

Si compras un mochilón, además de que el niño parece un garbanzo a su lado, al final se acaba llevando al cole su colección de cartas Pokemon completa, los patines, y hasta una pelota si me apuras. Si hay el hueco justo para lo que necesita día a día, no hay lugar a meter más cosas, de modo que simplificamos y pesa menos.

 

5.- Una mochila escolar de calidad dura varios cursos

Es cierto que mis hijos son de cuidar su material bastante, pero os aseguro que una buena mochila es garantía de que no tendrás que comprar otra a mitad de curso.

Hay que reconocer que las buenas no son baratas, pero en mi experiencia merecen mucho la pena.

En general, siempre apuesto por cosas de calidad, porque a medio y largo plazo salen mucho más económicas que todas las que te duran dos telediarios.

Por supuesto, no podemos dejarnos atrás la comodidad. Una mochila escolar de calidad nos va a asegurar un buen diseño

 

6.- Las mochilas escolares cuanto más sencillas, mejor

Sí, ya veis que me preocupa mucho que la mochila dure. Vaya, ya que nos cuesta elegirla, espero que la aprovechen el máximo tiempo posible.

Por mi experiencia, cuanto más sencilla sea, mucho mejor. Esas mochilas que llevan muchos bolsillos fuera, redecilla para el bote de agua, espacio para lápices, muchos departamentos externos… al final se rompen. Ese tipo de accesorios son la parte más débil de cualquier mochila y por mucho que el niño sea cuidadoso, será sin duda lo primero en romperse.

Así que, volviendo a mi máxima: menos es más.

 

Venga, ahora contadme, ¿cómo elegís la mochila escolar? ¿Aplicáis estas ideas?

Foto | Britt Reints en Flickr CC