Hay muchas razones por las que queremos que nuestros hijos aprendan a programar. Hemos seleccionado 10, pero en realidad podríamos enumerar muchas más.

Es obvio que en nuestra casa somos muy pro-tecnología, ¡toda nuestra vida se articula en torno a ella!

Yo tuve la suerte de crecer con un ordenador cerca. Nosotros tuvimos Internet en casa cuando aún no se había extendido como ahora. Una época en la que las direcciones de mail eran tan largas que ocupaban una línea entera y no servían para nada porque nadie tenía correo electrónico ¡ni las empresas tenían página web!

Tuve la suerte de tener unos padres que no le tenían miedo a las novedades que iban a transformar el día a día en apenas unos años.

He crecido al mismo ritmo que Internet y los ordenadores.

Para nosotros la tecnología es un vehículo maravilloso y enriquecedor, que mejora la vida de las personas.

Nos apasiona hasta el punto de que llevamos dos décadas trabajando online.

 

La tecnología y los niños

Creemos que hay tiempo para todo en la vida de un niño.

Para jugar, para ir al cole, para salir de excursión, para leer durante horas. Y para usar la tecnología.

Desde nuestro punto de vista, cerrarse a la tecnología es vivir de espaldas a la realidad de nuestro tiempo.

Es más, creemos que, bien utilizada, la tecnología aporta infinidad de valores y experiencias positivas para los niños, además de facilitarles ciertos aprendizajes de una forma intuitiva, divertida y con un potencial infinito.

Por eso, nosotros tenemos claro que es beneficioso que los niños aprendan a programar.

Y que pueden hacerlo desde edades tempranas, incluso desde unos 7-8 años. ¿Por qué?

 

10 razones por las que queremos que nuestros hijos aprendan a programar

  1. Aprender a programar desarrolla la lógica.
  2. Enseña a resolver problemas.
  3. Ayuda a valorar el orden y la necesidad de seguir un método para conseguir resultados, podríamos decir que ayuda a ordenar la propia mente.
  4. Programar ayuda a los niños a mejorar su pensamiento abstracto y su capacidad de análisis.
  5. Potencia al máximo la creatividad, ya que el límite de lo que se puede programar es prácticamente infinito.
  6. Favorece el aprendizaje y el interés por asignaturas realmente complejas y poco amistosas en la escuela tradicional como las matemáticas o la geometría.
  7. Integra a los niños con la realidad del momento en que vivimos: un mundo tecnológico donde la informática forma parte de absolutamente toda nuestra vida. Aprender a programar es necesario porque hoy día todos necesitamos saber de informática y sigue siendo una profesión altamente demandada.
  8. Conseguir resultados a partir de pequeños gestos, como puede ser la programación por bloques, es una inyección de confianza y autoestima fabulosa para los niños.
  9. Poder crear por si mismos hace a los niños más independientes, más seguros, más capaces de tomar decisiones por si solos.
  10. Porque todos estos aprendizajes se realizan de forma lúdica, sin presiones, de forma natural, como un juego más, como quien aprende a montar en bici o a hablar un idioma.

En definitiva, nosotros estamos de acuerdo con Steve Jobs: todos deberíamos aprender a programar un ordenador porque programar te enseña a pensar.

 

¿Y tu qué opinas? ¿Sois padres tecnológicos? ¿Te habías planteado alguna vez los beneficios que tiene para los niños aprender a programar?

 

Foto | Lucélia Ribeiro en Flickr CC