Hora crítica

No recuerdo dónde leí que se había hecho un estudio acerca de la hora con mayor estrés para las familias y se había concluido que eran las 08.25. A mi esa hora me parece un poco tarde para salir de casa para ir a trabajar para casi todo el mundo (al menos en una gran ciudad), pero como estoy poco puesta en el tema de salir de casa para llevar a los niños al cole, si el estudio lo dice, así será.
Yo es que tengo otra hora crítica. La mía es entre las 13h y las 15h y la duración es variable (más que una hora es un rato crítico). Lo curioso es que la crisis se produce únicamente entre semana, cuando estoy sola con el niño, y tiende a ser más crítica cuanta más hambre tenga yo. También influye la cantidad de cosas que haya intentado hacer durante la mañana (cuanto más cansada, más estrés). Y si ese día no tengo la comida preparada, estoy perdida sin remedio.
Creo que mi bebito tiene alguna clase de radar olfativo o poder telepático para ponerse histérico justo en el momento en que enciendo el microondas para calentarme la comida. Pasa de estar tan tranquilo a llorar desconsoladamente en décimas de segundo. ¿Es gafe el microondas?.
Normalmente mi estrés se eleva a unos niveles que ni los de un broker en Wall Street, algo que tampoco contribuye a calmarle. Miro alrededor a ver si se trata de una cámara oculta, porque no encuentro otra explicación a que se ponga a llorar justo en ese momento, cuando no es un niño llorón en absoluto y además está cagado, limpio, comido, des-gaseado y paseado convenientemente. Ahora que ya entiende un poco más, le pregunto si es que está cuidando de mi línea. Le suplico que se quede tranquilo y/o se duerma un ratito y deje a mamá comer “porque si mamá está cansada y hambrienta, no te puede cuidar bien“.
Hay días que supero bastante bien la hora crítica, en cuestión de minutos. Y días que tiro la toalla y pierdo hasta el apetito.  Por ejemplo el lunes, que subo a casa hambrienta y cargada con la compra, abro la puerta del frigorífico y un tarro de arroz con leche se precipita contra el suelo, rompiéndose en mil pedazos y mientras me peleo con una perruna que sería capaz de tragarse todos los cristales con tal de comerse los restos el niño se echa a llorar porque tiene calor en el carro y cuando consigo recoger mínimamente el desastre compruebo que el bebito no tiene ninguna intención de calmarse porque tiene el trinomio aburrimiento-sueño-calor y que yo tengo las zapatillas pegajosas  y si no me las quito voy a pringar toda la casa y no puedo atender dos cosas de ese calibre a la vez…
¡Arrrggggggg!.

Mamá (contra) corriente

Este mi blog personal. Hace ya nueve años que empecé a escribir sobre la increíble experiencia que la maternidad había supuesto en mi vida ¡y desde entonces aquí sigo! Soy autora del e-book "Cómo lograr un embarazo conociendo tu fertilidad", en el que reúno los conocimientos teóricos y prácticos que necesitas para entender tu ciclo menstrual, interpretar tus signos de fertilidad y utilizarlos para maximizar tus posibilidades de quedarte embarazada. Además de este blog que lees, soy co-editora de Comer con Gusto y autora de otros tres blogs: Pekeleke, mi web de literatura infantil, Miss Cosméticos, mi blog de belleza y Mochilas-Portabebés.es, sobre mochilas ergonómicas.

15 comentarios sobre “Hora crítica

  • el 24/03/2010 a las 9:47
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    Bueno yo pienso que sí, que tienen un radas para detectar nuestros peores momentos. Y es que yo lo tengo confirmadísimo, si yo estoy nerviosa, él se pone a 200 por hora. Nunca pudo verme alterada, nerviosa, hablando enfadada…. se pone aceleradito, llora más, y ya la tenemos liada. El papá dice que nos retroalimentamos los dos y es cierto. Mi estado de ánimo pasa a ser el de mi peque en poco rato. Así que el arte del disimulo delante de él juega ya un papel fundamental. Además el tío cuando duda me escudriña con esa mirada espabilada que tiene, y me pregunta ¿mamá, estás contentita?…. y claro, ya con esa pregunta no puedo menos que sonreir.

    Ánimo Eva, todas pasamos por estos momentos de estrés extremo, de sentirnos superadas porque efectivamente, el bote de arroz, o el tupper con lo que más pringa se caerá en el peor de los momentos.

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  • el 24/03/2010 a las 10:58
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    Yo creo que las 24h. del día son críticas, por una cosa o por otra, siempre hay algo que acaba alterandome.

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  • el 24/03/2010 a las 11:19
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    Mi momento crítico es por la tarde desde que sale del cole hasta que llegamos a casa. Suele salir ya cansado así que hay que hacer malabares para que llegue más o menos tranquilo XDD Luego ya todo va sobre ruedas.
    Cuando era bebé con lo de los colicos la hora de la comida era terrible sobre todo si estabas fuera y te tocaba comer en un restaurante. Recuerdo las primeras vacaciones en Santillana que era muy peque y llegabamos a los restaurantes y cuando traian la comida se ponia a llorar por los gases. Así que comia primero uno mientras el otro lo tenía en brazos (con lo cual estaba la mar de calmado y a gusto) y luego cambiabamos. En el restaurante donde comiamos siempre ya lo sabian y nos calentaban el plato a que le tocará el segundo turno.XDD

    —-
    http://lallavedelbaul.wordpress.com

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  • el 24/03/2010 a las 12:12
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    El otro día se me cayó la botella de cristal del aceite justo cuando nos poníamos a cenar. Mi marido empezó a echarme en cara que nunca cierro bien los tapones de las botellas, que aunque es cierto,¿era necesario recordármelo?; yo nerviosa, por la visión del suelo brillante y lleno de cristalitos y de mi zapatilla echada a perder, pero más aún por los comentarios de mi marido; los mayores en silencio esperando a ver cómo evolucionaba la escena; el perro ansioso con esperanzas de que le diéramos el visto bueno para empezar a chupar, que evidentemente no, y la pequeña llorando a todo llorar ajena (¿o no?) a la tensión acumulada en el ambiente. Uno de los momentos que yo llamo “gloriosos” que ocurren más a menudo de lo que a todos nos gustaría y que, no sé por qué, cuando ya han pasado y la calme vuelve a reinar se recuerdan hasta con gracia.

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  • el 24/03/2010 a las 12:14
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    Lo de las 8:25 es porque suele coincidir con la hora límite en que los niños tendrían que estar vestidos, desayunados, peinados, aseados y con el almuerzo preparado para salir hacia el colegio ( sobre todo si hay que ir en coche, como es mi caso). Y normalmente a esa hora solo alguna de esas premisas se cumplen, por eso lo del stress. En mi caso serían las 8:31, más o menos, a esa hora dispongo exactamente de 9 minutos para salir por la puerta, y en esos 9 minutos conseguir que la mayor acabe el desayuno, se lave los dientes, la cara, y se ponga la cazadora; y ponerle el zapato y calcetín izquierdo por octava vez a la pequeña que se los quita recurrentemente, ponerle la cazadora, acabar de vestime yo, coger el bolso, las llaves del coche y salir a menos veinte, para bajar al garaje, y con suerte a menos cuarto salir hacia el colegio. En realidad, al colegio podría ir andando, pero a la guarde de la pequeña no, o sea que coche para todas.
    Lo de tu hijo y la hora de comer… tienen una especie de radar, yo recuerdo que la mía mayor de bebé "detectaba" el momento exacto en que yo me despertaba y se despertaba ella casi al unísono ( o igual era yo la que preveía su despertar , vete saber). La pequeña al revés, ahora ya no, pero tenía la mala costumbre de despertarse en el momento exacto en que mis ojos se cerraban en el primer sueño nocturno. Paciencia

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  • el 24/03/2010 a las 12:27
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    Te entiendo perfectamente Eva porque el mio hacia lo mismo, ahora ya la verdad es que mientras yo hago las cosas le siento a ver Pocoyo y se queda calmado, eso si solo sirve con Pocoyo que no se que tendra pero les deja innotizados al resto de dibujos no les hace ni caso.

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  • el 24/03/2010 a las 12:46
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    Así que el mío no es el único con radar xDDDD

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  • el 24/03/2010 a las 13:25
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    Naia,
    Me ha hecho gracia que incluyas a tu marido en el nivel de estrés 🙂
    La verdad es que podía haber ayudado un poco, pero a mí me pasa lo mismo a veces, que me enfado tanto con la torpeza, que lo echo en cara en vez de echar una mano (en fin, aunque jamás lo reconoceré, no soy perfecto)

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  • el 24/03/2010 a las 15:51
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    Pues mi momento crítico es por la noche a eso de las 21-21.30 cuando quiero que mis niños desaparezcan de la faz de la tierra (bueno,que se duerman) y ellos encuentran unas fuerzas insospechadas para saltar, pelear, gritar, cualquier cosa menos ponerse en situación de dormir. Reconozco que la hora verdaderamente crítica me la salto porque me he ido al curro y le toca al padre de las criaturas, ah cosas del reparto de tareas.

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  • el 24/03/2010 a las 16:35
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    Pues si te sirve de consuelo yo no sólo tengo una hora crítica, tengo unas cuantas: de 9 a 10 (mientras intento desayunar…), de 12'20 a 13,20 mientras le caliento la papilla, come e intento que duerma… de 14 a 15 mientras como rezando a todos los dioses del universo para que no se despierte y pueda comer tranquila y recoger la cocina, y de 19 a 20 mientras esperamos a papá para que llegue para el baño y mientras intento hacer algo en casa… en fin, aventuras y desventuras de las mamás novatas!

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  • el 24/03/2010 a las 17:40
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    Pues nuestra hora critica empieza a partir de las 7 y 30 de la noche que es cuando el niño empieza a ponerse ya muy pesadito porque esta cansado de todo el día y ya no sabe ni lo que quiere. En cuanto ve que me meto en la cocina a hacer la cena se pone a llorar. Pero claro tenemos que cenar. Se pasa toda la cena que si lloro que si no lloro y cuando le dices que a dormir como por arte de magia se pasa toda hora crítica y es como si le hubieran puesto pilas nuevas y ¿ahora quien le mete en la cama?

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  • el 24/03/2010 a las 21:48
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    Treintañera, no sabes como te entiendo, jajaja

    El nuestro, tiene radar para el stress. La noche que se despierta y voy a ponerle el chupete (por vigesimoquintavezenlaultimamediahora), como vaya con ganas de fumarme un cigarro y to estresao, rezando para que esta vez le dure al menos 5 min, el muy …. según me doy la vuelta ya ha escupido el chupete y se pone a berrear. Total que cógelo y empieza a pasearlo por la casa (porque no basta con que lo tengas en brazos, el tiene que ver si todo lo que hay en casa sigue donde lo dejó), así que el nivel de stress ya ni te cuento por donde va. menos mal que sólo lo suele hacer los fines de semana.

    Pero vamos, que sé de sobra que el problema lo causo yo. El día que voy tranquilo y dispuesto a pasar el rato que haga falta, el tío en cuanto le pongo el chupe comienza a roncar, jajaja.

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  • el 24/03/2010 a las 22:20
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    Puestos a elegir, prefiero que la hora/s crítica/s sean diurnas. Porque cada vez llevo peor lo de no descansar por la noche.

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  • el 24/03/2010 a las 23:00
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    JA JA JA JA JA JA JA JA, Yo sí que te entiendo a ti Lobo.
    Está claro, nos huelen, no hay duda.

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  • el 24/03/2010 a las 23:31
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    Fernando, CLARO que no sois perfectos, pero aún así os queremos.

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