Mi amiga Tiempos, de la que ya os he hablado, es mamá desde ayer. Tanto ella como la niña están muy bien y yo estoy emocionadísima. Cuando recibí la noticia se me saltaron las lágrimas y se me puso un nudo en la garganta, ¡es tan bonito el nacimiento de un niño!.
Sin poder evitarlo, se me han ido pasando muchos flashazos de todos esos momentos que yo he vivido hace poco y de todas las cosas que he ido comentando aquí en el blog. Me pregunto cómo las vivirá ella, cómo las sentirá. No sé si yo soy muy rara con estas cosas, pero una vez que veo que el bebé está bien, quien realmente centra mis atenciones es la madre. Porque aunque yo tuve un buen postparto y para mi supuso entrar en la etapa más feliz de mi vida, creo que son unas semanas bastante duras. Eso es algo que sólo sabemos las que hemos pasado por ello, no se puede describir con facilidad esa amalgama de sentimientos que yo llamé “estado de desembarazo“.  
Algo que me ha encantado es que nos ha mandado un mail a los amigos contándonos los detalles de la buena noticia y pidiéndonos, por favor, que nos abstuviéramos de llamadas o visitas hasta el día de hoy. ¡Qué gusto da tener a los amigos bien aleccionados!. Todavía me acuerdo cuando me llamó mi amiga Lou diciéndome “dime en qué habitación estais que vamos a ir a veros” y yo le dije “nooooooo, por favor, nooo” (jajajajaja) “¡déjalo para el lunes, que por lo menos a ti te lo puedo decir claramente!”.
Espero que tenga la misma suerte con su familia (sobre todo la política, que es la que uno no domina con facilidad) y que no sufra un aluvión en la clínica como si de las rebajas se tratara, que a algunos les falta llevarse la neverita y la tortilla de patata para montarse allí mismo el guateque. Claro que a ella le salva haber dado a luz entre semana, se supone que la gente estará trabajando y no ociosa y con ganas de juerga como ocurre en el fin de semana. Y pronto estarán en su casa.
En fin, que estoy muy feliz, que me parece que fue ayer cuando estábamos hablando de temperaturas basales, moco cervical y demás triquiñuelas para cazar el ovulito. ¡Que se me hayan hecho tan largos los casi 7 meses de mi hijo y tan cortos los 9 meses de su embarazo!.
Para cuando me leas, un beso, guapa.