No me tocaba volver al gine hasta que no me hiciera la ecografía de las 12 semanas pero esta mañana decidí quedarme tranquila y llamé por teléfono a su consulta. Sólo quería hablar con él y contarle lo que había pasado pero su mujer, que ya me conoce, me ofreció acudir por la tarde, a cualquier hora, y me hacían un hueco. Así que llamé a mis padres para que me echaran un cable y allá que nos fuimos mi padre y yo.

Me ha hecho una ecografía y el bebé está bien. Lo único es que parece que hay un pequeño descolgamiento o hematomilla (ha utilizado ambos términos, realmente no sé si son sinónimos). No le ha dado demasiada importancia pero me ha dicho que haga reposo. Le he preguntado que si tenía que meterme en la cama y no, basta con no hacer esfuerzos, coger peso, hacer movimientos bruscos… pero eso ya lo estaba haciendo desde el principio así que…

La verdad es que por una parte me esperaba lo del hematoma pero, por otro lado, sigo pensando que el manchado de anoche fue cualquier cosilla menor. Pienso que un hematoma sangraría en abundancia y durante más tiempo (no unos segundos). Y es que es curioso pero desde mediodía se puede decir que no mancho absolutamente nada, si acaso unas escamillas inapreciables. Parece que, lo que sea, ha sido algo muy breve.

Me ha mandado, además de la progesterona, un óvulo de blastoestimulina cada noche. Pero Mamá sin complejos y yo hemos leído el prospecto en Internet (¡dichoso Internet algunas veces!) y pone que como no existen estudios en embarazadas no se recomienda usarlo durante el primer trimestre. Es la frase típica del 99% de los medicamentos pero mosquea así que… o le llamo mañana y se lo digo o directamente no me lo pongo, de momento hoy no lo he comprado. Lo consultaré con la almohada.

Me he quedado algo más tranquila. No me agrada tener eso ahí pero ver al bebé con su corazoncito latiendo, hacer como que realmente ves algo cuando el gine te dice que ahí están los brazos, los pies… Eso es un gustazo.