Aunque hace ya años que no trato el tema directamente, creo que una de las cosas que más he comentado en este blog, aunque sea de pasada, es la dificultad que supone comprar ropa para bebés / niños delgados (y para mujeres / embarazadas / lactantes de talla pequeña).

En temas de ropa los gustos son muy variados, está claro, pero he pensado que quizá mi experiencia os podría servir de orientación si estáis en nuestro mismo caso. Yo misma he descubierto sitios geniales gracias a la red así que espero que os pueda ser de utilidad.

Para centrar un poco el tema y que valoréis la dificultad de la que estoy hablando:

Niño de 5 años que pesa 16 kilos escasos con una altura en la media o ligeramente por encima (unos 109 cm). Su cintura mide, más o menos, 51-52 cm.

Niño de 2 años largos que pesa unos 12 kilos y mide 88 cm en este momento, con una cintura de unos 50-51 cm.

La dificultad de Mayor, obviamente, es que es estrechiiiiiito estrechito. Su cuerpecito, de ancho, es prácticamente idéntico al de su hermano pequeño, cuyo problema es su corta estatura. De hecho, Bebé parece incluso gordito y rellena la ropa que va heredando bastante más que su hermano. Aunque el problema de la altura es un problema, es un problema menor, puesto que casi siempre podemos solucionarlo doblando el pantalón lo que sea necesario o doblando la manga. Sí, hay veces que no se puede poner determinados jerséis o camisetas porque le quedan de camisón, pero en general tiene solución. Bebé, apretando un poco la cinturilla y doblando extremos, no suele tener grandes problemas.

La complexión de Mayor sí que es un problema. Y muy importante. Con un cuerpecito equivalente al de un niño (delgado) de dos años pero con una estatura que corresponde a su edad, es prácticamente imposible comprarle un pantalón donde no quepan dos como él. No es una frase hecha, muchos pantalones le sobran para meterse dos como él dentro.

Este problema no se soluciona casi nunca apretando la cinturilla elástica que suelen llevar los pantalones porque muchas veces llegas al máximo y el pantalón se le sigue cayendo. Incluso hay veces que aunque logres sujetarlo y que no se le caiga, es tal la bolsa que se le forma en todo el perímetro del pantalón que parece un payaso que se ha atado el pantalón con una cuerda. Una cosa es llevar algo grande y otra cosa es llevar una prenda que está pensada para un niño que abulta el doble.

Tiendas como Zara Kids o H&M quedan totalmente descartadas para Mayor, al menos para partes de abajo.

Entonces, ¿dónde le compro la ropa?

Como conté hace unos meses, últimamente compro muchísimo en GAP. Las tallas son bastante fiables, es decir, que no te encuentras que varias prendas de la misma talla sean radicalmente distintas y normalmente son estrechas. Les sientan bien. He comprado pijamas, batas, calcetines, calzoncillos (¡lo de las calzoncillos para un niño de la complexión de Mayor da para un post en si mismo!), jerséis, camisetas y sudaderas. Vamos, de todo, es nuestra “tienda de cabecera”.

El año pasado le compré a Mayor unos pantalones de chandal y acerté, no se los tuvimos que arreglar y se los pudo poner. Han sido los únicos pantalones que he comprado en la tienda porque al ser online fuera de España no quería arriesgar aunque hace poco he visto que entregando el paquete en DHL no cobran las devoluciones o cambios así que es posible que en un futuro próximo me anime.

Para pantalones “de batalla”, es decir, para ir al cole, tipo chandal o tipo telilla forraditos por dentro, que ahora para el invierno me gustan mucho, en C&A es el único sitio donde sé que no se le van a caer. Y suelen venir con cordones, lo que facilita ir al baño solitos.

No es una tienda que me entusiasme, la ropa de bebé-niño me gusta mucho pero a partir de 2 años la encuentro bastante fea. Sin embargo, los pantalones los veo muy ponibles, son muy baratos y a nosotros al menos nos salen buenísimos. Mis hijos se tiran por el suelo en el parque, hacen el bestia todo el día, yo los lavo sin ningún miramiento, los meto en la secadora varias veces por semana y están perfectos, tanto que incluso Bebé los está heredando.

En general, creo que es una tienda que talla pequeño, algo que a nosotros nos viene genial. Aquí compro bastantes calzoncillos. No salen muy buenos, el dibujo se estropea bastante con los lavados (el color no tanto) pero con ese culillo diminuto no pido más que que no se le caigan.

El sistema de compra online de C&A me gusta mucho y además hacen promociones con frecuencia. El paquete tarda más o menos una semana en llegar, quizá un poco lento (¡en GAP a veces me llega al día siguiente!). Sólo me ha hecho falta una vez, pero se puede cambiar o devolver en las tiendas.

Para pantalones algo más de vestir, es decir, vaqueros, pantalones de algodón, pantalones de pana… Pues aquí tenemos un problema tremendo. Como decía antes, Zara y H&M, que tienen cosas monísimas, quedan descartados porque son monstruosamente grandes. Benetton algunas veces ha podido ponerse algún pantalón si era muy “slim”. También tiene un vaquero de Okaidi que le está bastante bien (hablo siempre de con la gomita elástica interior al máximo, claro). Pero  en general tenemos que descartar el 90% de las tiendas: ni Primark, ni Kiabi, ni Mango… Ná de ná.

En Du Pareil Au Même hemos encontrado varios pantalones. La mayoría de los que tienen no le valen pero de vez en cuando damos con alguno más estrecho de lo habitual que sí se le adapta. Este invierno le he comprado un pantalón de pana que le está muy bien sin apretarle en exceso la cintura.

Es una tienda que me gusta bastante, me gusta la ropa alegre, divertida y con un toque infantil, es de las pocas donde no se ha instaurado el estilo macarrilla a partir de los 2-3 años.

Creo que se da un cierto aire con Tuc-Tuc, una tienda en la que nunca hemos podido comprar nada porque la mayoría de las prendas que he tenido en la mano son más anchas que largas.

Al final no nos ha quedado más remedio que irnos a marcas caras de vaqueros. En concreto, Tommy Hilfiger y Pepe Jeans. Son dos marcas que tallan bastante estrecho (por ejemplo Timberland talla muy ancho y es una auténtica pena porque me gusta mucho). Pero aún así, aún teniendo claro que son marcas que tallan estrecho, hay que andar con ojo porque no siempre acertamos, no todos los modelos le valen. De hecho en estas rebajas hemos tenido que devolver un pantalón porque tras apretar la goma interior le quedaban unas bolsas que parecía un pistolero.

Sobre el precio, pues evidentemente son marcas caras. Lo bueno es que en rebajas es fácil encontrar buenas promociones y a nosotros nos están saliendo muy buenos en cuanto a calidad. Es decir, que en esta casa son una inversión porque sé que cuando Mayor ya nos lo use los podrá heredar su hermano.

Y hasta aquí. La variedad entre la que podemos elegir es muy escasa. Mayor parece condenado a llevar pantalones pitillo toda su vida porque aún no he podido encontrar un pantalón de corte recto cuya cintura no sea enorme.

Como siempre os digo con estas cosas, si estáis en nuestro mismo caso, si tenéis un niño delgado en casa al que es imposible vestir y tenéis sugerencias de marcas o tiendas, os lo agradeceré infinito. Estaría genial tener un poco más entre lo que elegir.