La semana pasada os expliqué que desde hace unos meses estamos cocinando mucho con los niños. Y que parte del éxito se lo debemos a la Thermomix, que pone las cosas más fáciles y más divertidas.

En este post os quiero explicar cómo se puede usar la Thermomix para cocinar PARA niños y para cocinar CON niños. Y, sobre todo, plantearos mi punto de vista sobre si merece la pena su compra. Globalmente y en familias con peques.

Así que vamos por partes.

 

Nuestra historia con la Thermomix

En casa somos usuarios de Thermomix desde siempre.  Siempre quiere decir más de 10 años.

A marido la regalaron la TM21 cuando se compró la casa así que yo la conocí a través de él.

Cuando nos casamos, uno de los regalos de boda fue actualizar el modelo que teníamos por la TM31, que acababa de salir al mercado.

Con la TM31 hemos estado casi 10 años, hasta que este verano hemos dado el salto al último modelo, la TM5, que lleva dos años en el mercado, si no me equivoco.

La primera Thermomix que tuvimos, la TM21, la usamos muchísimo. Para mi, que siempre me ha encantado cocinar, aquel descubrimiento fue la bomba. Recuerdo la ilusión con la que íbamos al mercado, incluso antes de vivir juntos, a comprar ingredientes para cocinar los fines de semana. Le dimos mucho uso y por ese motivo quisimos actualizar a la TM31, que lógicamente tenía mejores prestaciones.

Sin embargo, la TM31 no la explotamos todo lo que debíamos durante los 10 años que la hemos tenido. ¿Por qué? La razón fundamental, aunque os parezca una tontería, es que el recetario que traía era muy limitado. Una vez que habías hecho la mayoría de las recetas, terminabas aburrido. El no tener ideas nuevas, unido al largo puerperio de mis hijos, un considerable babyblues y unos peques maloscomedores hicieron el resto. La teníamos bastante aparcada.

Pero en 2016 empecé a escuchar opiniones buenísimas por todas partes acerca del nuevo modelo, la TM5. Un modelo digital, con pantalla táctil, que permitía cocinar la mayoría de las recetas de forma guiada, es decir, con todas las indicaciones en la pantalla. De este modo, no necesitabas ningún libro en papel y accediendo a su plataforma tenías miles de recetas a tu disposición (y en constante renovación).

Del verano para acá, le he dado un tute a la TM5 más que considerable. La utilizo todos los días para 2-3 recetas, muchos días incluso más. Hago todo con ella: cremas, sopas, platos de cuchara, patés vegetales, albóndigas, repostería, postres, zumos… Todo lo que se os ocurra y más.

El secreto del éxito de la Thermomix en mi casa está muy claro:
  • La plataforma de recetas es maravillosa. No sólo tienes una base de datos ingente de recetas muy muy cuidadas sino que constantemente están sacando recetarios nuevos. Cuando digo constantemente es todas las semanas. Son packs de recetas pequeños, de unas 10-15 recetas, a un precio mucho menor que comprar un libro entero. Como además son packs temáticos, es muy fácil que saquen uno que te guste. Por ejemplo, hace poco compré el de croquetas, que me chiflan. Con estos packs siempre tienes un aliciente, siempre tienes algo nuevo que cocinar. Por otro lado, ahora mismo hay muchas recetas gratuitas que se pueden obtener a través de Internet. La comunidad de Thermomix ha crecido mucho en los últimos años y la gente es súper maja. Ya no es sólo Velocidad Cuchara o las recetas adaptadas de Webos Fritos, es que hay gente genial haciendo recetas fantásticas. Cualquier cosa que se te ocurra que quieras cocinar, seguro que puedes encontrar la receta en Google.
  • Las recetas guiadas son comodísimas. Una cosa que me daba mucha rabia de la TM31 es tener que estar con el libro al lado. Os parecerá una tontería pero en una casa pequeña tener que estar con el libro abierto al tiempo que cocinaba me resultaba muy molesto. Las páginas más usadas las tenía muy guardadas de haberlas manchado. Era un incordio. Ahora no necesito tener ningún libro porque casi todo está en la propia máquina, que me va diciendo lo que tengo que ir echando y seleccionando temperatura y tiempo para que yo sólo tenga que ponerla en marcha. Más cómodo imposible.
  • Con la Thermomix puedo cocinar cosas que de otra forma nunca cocinaría. Por ejemplo, unas croquetas. Yo no sé los demás, pero a mi las croquetas a mano me parecen muy díficiles. Pues con la Thermomix quedan perfectas, sin un grumo, tiernas por dentro y crujientes por fuera. Y todo ello sin manchar nada la cocina.
  • La cocina guiada pone muy fácil cocinar con niños ya que la convierte en una máquina muy muy fácil de manejar. Cualquier niño que sepa leer puede usarla. Y es una máquina que tiene muy poco peligro, desde luego muchísimo menos que cocinar al fuego convencional. Me parece una máquina fantástica para despertar el gusanillo de la cocina en los más pequeños de la casa.
  • La variedad y la calidad de la comida que haces es muy difícil conseguirla de otro modo. Por ejemplo, la textura profesional que consigue en cremas como el salmorejo o el gazpacho veo muy difícil conseguirla con otro tipo de batidoras. O las croquetas que os mencionaba. O hacer una salsa holandesa, que en la Thermomix es fácil al mantener la temperatura constante… La Thermomix pone en tu mano una herramienta de cocina profesional con un manejo hiper sencillo.

 

Thermomix para cocinar PARA niños

Antes de que nadie se me tire encima, quiero dejar claro que esta es MI opinión y que puede diferir (y mucho) de la opinión mayoritaria. Pero no pasa nada, que cada uno tenemos nuestra historia, ¿no? 😉

Bueno, pues dicho esto: no veo una gran utilidad a la Thermomix para cocinar PARA niños.

Infinidad de gente me ha comentado en estos años que le han sacado muchísimo partido a la Thermomix para hacer papillas. Pues bien, no ha sido nuestro caso porque:

  • Mis hijos han tomado muy pocas papillas. No hemos hecho un baby-led weaning puro con ninguno pero desde muy pequeñitos comieron casi todo en trozos y pocos triturados por lo que papillas más bien pocas.
  • La Thermomix está genial para hacer mucha cantidad y congelar. Como mis hijos apenas han tomado papillas, no tenía sentido hacer litros y guardar, ocupando espacio en el congelador, que a mi me aprovechaba más para otras cosas. Para hacer un poquito de papilla me bastaba con el microondas y aplastar con un tenedor, así además no quedaba tan cremoso sino más bien en trocitos.
  • Al Peque, además, las papillas caseras que yo le hacía no le gustaban nada de nada.

Dejando aparte las papillas, si por cocinar para niños nos referimos a alimentos del tipo macarrones con tomate o pollo empanado, comprar la máquina no tiene sentido.

Por lo demás, creo que la Thermomix es una grandísima herramienta para cocinar para toda la familia, tanto si hay niños como si no. Ahorra mucho tiempo, no ensucias nada, puedes prescindir de veinte mil cacharros que tienes rodando por la cocina ya que ella lo hace todo y te permite una variedad y calidad que no conseguirías de otro modo.

Dicho que otro modo. Si tu idea es comprar la Thermomix para cocinar para niños, mi opinión es que no la vas a amortizar. Ahora bien, si tu idea es utilizarla mucho, aprovechar todas las posibilidades que tiene, disfrutar de ella toda la familia y, de paso, hacer comidas para tus peques, entonces te doy un SÍ rotundo. Además es que la TM5 es una máquina realmente genial, desde mi punto de vista con muchas más posibilidades que el modelo anterior TM31.

 

Thermomix para cocinar CON niños

La Thermomix para cocinar CON niños me parece la bomba. No sé como todavía no se le ha ocurrido a nadie hacer cursos de cocina para peques con Thermomix porque creo que sería una idea buenísima.

La TM5 es una máquina muy fácil de manejar por cualquiera que sepa leer y con muy poco peligro. Desde unos 8 años en adelante estoy convencida de que podrían usarla de manera independiente con la gorra. Y desde antes con ayuda.

Como os comentaba la semana pasada, cocinar con niños es una experiencia que os recomiendo muchísimo. Es divertido, aprenden muchísimo (¡hasta de matemáticas!) y, además, nos permite comer mejor.

Nos ponemos con la Thermomix bajo la campana, encima de la placa. Cada uno se me pone al lado, con una escalerita o una silla. Y nos vamos repartiendo el trabajo. Obviamente Mayor es el que lee y toma nota de las cantidades que vamos echando, así que al Peque le dejamos otras cosas que pueda hacer él solito, como poner y quitar la tapa o accionar la rueda que la pone en marcha. ¡El resultado aún hoy les parece magia!

Antes de la TM5 en casa comíamos siempre lo mismo. Tampoco os voy a decir que los niños ahora coman muchos más alimentos porque siguen siendo muy complicados para comer, pero sí que prueban más cosas y tienen menos prejuicios, además de haber aprobado varias recetas nuevas (como unas albóndigas que casi el 50% son de zanahoria y ni se han enterado).

Por otro lado, la facilidad de preparar la comida mientras haces otras cosas me permite hacer comidas especiales para mi marido y para mi y otra comida a parte para ellos. Además, hago grandes cantidades y congelo, por lo que ahorro tiempo y dinero. Mi marido y yo estamos comiendo mejor que nunca.

Algo que no os comenté el otro día y que también me encanta de la Thermomix es que al cocinar con ella con los niños les estamos enseñando también a agasajar a la gente que queremos. Como salen grandes cantidades si hacemos las recetas completas, siempre estamos repartiendo comida. A los abuelos, a algunos amigos… Realmente es muy bonito estar cocinando sabiendo que no sólo vamos a comer rico sino que vamos a compartirlo con otras personas especiales. Me parece que son valores que merece la pena compartir con los peques.

 

¿Merece la pena comprar una Thermomix?

Desde mi punto de vista, sí.

Las virtudes de la TM5 son muy claras:
  1. Cocinas maravillas sin esfuerzo y mientras te desentiendes de la comida.
  2. Inmensa variedad de recetas de thermomix, con el estímulo de tener siempre algo nuevo que cocinar.
  3. No manchas la cocina.
  4. El vaso se lava en un pis pas ya que al estar la comida siempre en movimiento no se quema nunca. Y se puede meter en el lavavajillas.
  5. Ocupa un hueco razonable en la cocina.

Ahora bien, la tienes que usar. Es evidente que la máquina es cara. Para amortizar la Thermomix TM5 tienes que usarla todos los días. Con lo fácil que te lo pone veo difícil que no lo hagas, pero tienes que comprometerte, claro. Si no te gusta cocinar ni te interesa mucho la cocina, probablemente no es para ti. Si la vas a comprar para dejarla cogiendo polvo, entonces estás tirando el dinero.

Creo que mi opinión es (bastante) objetiva. Soy muy fan de la TM5, eso es indudable. El otro día fui a la clase de Cocina de Navidad y salí de allí dando palmas. Pero intento mantener la objetividad 😉

La máquina es una pasada en muchos aspectos pero es indudable que tiene un precio elevado. Para amortizar la inversión hay que utilizarla mucho. Si es así, merece la pena muchísimo.

 

Espero que os sea útil mi experiencia con la Thermomix para cocinar PARA niños y CON niños. ¿La tenéis? ¿Os parece que merece la pena?