Cuando eres madre (o padre) y te sientes vulnerable

Hasta hace nada yo pensaba que cuando te hacías mayor y te convertías en padre, automáticamente adquirías unos poderes extraordinarios, que no sólo te convertían en héroe a los ojos de tus hijos, sino a los tuyos propios. Yo miraba a los padres del mundo y me parecían personas infalibles, con gran voluntad, una capacidad de sacrificio extraordinaria y una fortaleza digna de los Dioses del Olimpo. Yo pensaba que los padres no lloraban. Que los padres no se preocupaban por cosas grandes ni pequeñas. Pero llegada a este punto, con 34 años ya a mis espaldas, dos hijos,...

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