Con la lactancia de Bebé tuve la suerte de que me creció bastante el pecho. Obviamente no he llegado nunca a la categoría de pechugona porque yo partía casi de cero, pero el aumento fue más que considerable, ¡qué maravilla! Además, ese pecho estupendo me ha durado mucho tiempo, prácticamente hasta los dos años de lactancia.

Pero, como todo las mamás lactantes me comentaban, y coincidiendo con la llegada de la menstruación, he ido perdiendo y perdiendo… Ahora mismo no estoy en el punto de partida (¡espero no volver a él!) pero sí que tengo mucha menos cantidad. No es tanto de contorno, que he perdido menos, sino de copa, que de tener una copa C pasé a la B y ahora mismo ésta también me está quedando grande.

Debido a este desinflamiento los sujetadores de lactancia que estoy utilizando ahora mismo me quedan súper grandes de copa. No se nota nada bajo la ropa, pero con saberlo yo es suficiente para sentirme incómoda. Además, tanto tiempo de uso ha hecho que estén desgastados, alguno de ellos ya al borde de dar vergüencilla.

Tocaba renovar y no iba a ser fácil. ¡Qué pereza! La búsqueda de ropa, zapatos y demás complementos en mi caso siempre ha sido un peñazo ya que encontrar una talla pequeña, de lo que sea, te conduce directamente a la sección infantil. Como ya he comentado aquí alguna vez, las tallas pequeñas somos las grandes olvidadas del sector textil a pesar de que en un país como España no somos pocas las mujeres que, simplemente, tenemos una estatura (teóricamente) baja y una complexión pequeña y que lo normal en nosotras es estar en una 36 o por debajo. En fin, que me voy del tema del post…

Llevo varias semanas buscando por las tiendas un sujetador de lactancia copa A y, como me imaginaba, no lo he encontrado. He confirmado que si ya de por si es muy difícil encontrar un sujetador “normal” con copa A, que sea de lactancia es casi imposible. Me he recorrido todas las tiendas que se me han ocurrido, he mirado online, y he llegado a la conclusión de que no existen.  A lo mejor he mirado mal, pero yo no he dado con ninguno.

Ya tirando la toalla, me he probado sujetadores con copa B, por si acaso, pero me sobra copa, no es mi talla.

Lo bueno con lo que me quedo es que cada vez más marcas y tiendas de lencería sacan colecciones de lactancia, comparo por ejemplo con el panorama que había cuando tuve a Mayor, incluso cuando estaba embarazada de Bebé, y hay una gran diferencia. Pero aún así sigue habiendo poco donde elegir y, desde luego, nadie piensa en mamás con una lactancia “prolongada” (que aquí en España prolongada debe ser más allá del primer trimestre de vida así que casi hay que dar gracias de que cada vez haya artículos de este tipo).

En fin, que mientras siga utilizando sujetadores de lactancia estoy condenada a usar sujetadores que me queden grandes. Y la cuestión es que los sigo necesitando porque paso muchas horas con Bebé y Bebé pide teta a cada rato y llevar un sujetador normal me resulta muy poco práctico. Además, ¡son tan cómodos los sujetadores de lactancia!

Como no me queda otra, seguiré usando lo que ya tengo y cuando salga a la calle (que normalmente ya no me pide estando fuera de casa) me pondré alguno normal (¡si es que soy capaz de encontrar alguno de mi talla!).

Mamás que sabéis de costura y queréis emprender, os lanzo esta idea de negocio ¿qué tal una colección de lactancia para tallas pequeñas, para mamás que siguen dando el pecho pasados los meses y los años y tienen otras necesidades diferentes a las mamás de recién nacidos? Yo os lo compraba mañana mismo.

Foto | Maegan Tintari en Flickr CC