Bebé ha cumplido ya siete meses, por tanto, cumplimos siete meses porteando.

Al igual que me ocurre con la lactancia materna, llevarle pegadito a mi ha sido un descubrimiento fantástico que está marcando mi segunda maternidad.

Incluso, también ha supuesto una ayuda importante con respecto a mi primera maternidad, pues de otra manera no hubiera sido capaz de atender normalmente a mi hijo mayor, y es indudable que los principios y valores que el porteo fomenta, junto con los de la lactancia materna, me han ayudado a tener una visión que no tenía porque no la había experimentado en persona.

A estas alturas, el uso de portabebés ergonómicos ya no me supone una novedad, forma parte de mi vida diaria, y poco a poco he ido haciéndome con un pequeño buen fondo: fular elástico, fular tejido, bandolera, mochila ergonómica y mei-tai.

Pueden parecer muchos, pero los voy alternando diariamente en función de las necesidades del momento y los tengo más que amortizados. Además, así puedo lavar alguno si se mancha y siempre tengo otro que poder usar, pues ahora mismo quedarme sin ninguno sería un verdadero problema.

Mi estreno fue con un fular elástico de bambú, que he mostrado en Twitter en varias ocasiones según ha ido creciendo mi niño.

El tejido de bambú es increíblemente amoroso, ideal para la delicadeza de un recién nacido. Todavía veo esa foto, donde apenas tenía unos días de vida, ¡y me emociono!.

En torno a los dos meses, decidí incorporar a nuestra vida una bandolera, en nuestro caso de lino, pues estábamos ya al borde del verano. Ha sido el portabebé que más he usado durante los meses estivales por ser muy fresca, cómoda y rápida de poner y quitar, además de facilitar muchísimo la lactancia.

Bandolera turquesa Brazos y Abrazos

Tanto dentro de casa como fuera, la he usado horas y horas, ¡la adoro! y no dejo de recomendar a todo el mundo que ha probado un portabebé ergonómico y le ha gustado que pruebe una.

Mi siguiente adquisición la tenía clara: la mochila Boba Carrier 3G modelo Kangaroo. Le tenía echado el ojo desde antes de ser mami por segunda vez, ¿cómo no iba a tener yo la mía propia?.

 

Boba Carrier 3G

 

Cuando llegó a mis manos Bebé no tenía todavía seis meses, sino casi cinco, y no pesaba aún 7 kilos, aunque andaba cerca.

Esta mochila Boba Carrier 3G, como muchas de las mochilas ergonómicas, tiene un uso ideal a partir de unos 6 meses y unos 7 kilos de peso, además de tener en cuenta que el bebé sea capaz de sostenerse sentado por si solo (es decir, tener un buen control de su columna) pero todas ellas incorporan algún tipo de adaptación o reducción que permite usarlas desde el primer día.

A este principio hay excepciones, ya digo, pues hay mochilas que sí están pensadas para poderse usar desde el nacimiento:

– La excepcional Emeibaby,

– La sencillisíma Marsupi Plus o

– El híbrido de fular elástico y mochila, Caboo.

Aunque Bebé se sostenía ya muy bien sentado era aún algo pequeño de envergadura para la Boba; por eso durante un tiempo la usé sólo de forma esporádica y con la reducción del panel que la mochila incorpora.

Posteriormente pasé a usarla de la manera habitual y ahora es uno de nuestros portabebés favoritos por su comodidad, lo fácil que se quita y se pone y porque es con la que más fácilmente puedo portear a la espalda. Es súper suave, el niño no pesa nada cuando le pones ahí… ¡hasta mi madre se ha animado a usarla!.

Los dos últimos portabebés que he probado en las últimas semanas son un fular tejido y un mei-tai. Aunque el fular me está costando un poco más porque Bebé está ya gateando y quiere subir y bajar y me da un poco de pereza andar anudando y desanudando, me encantan los dos… Vaya, ahora que lo pienso, ¡no hay ningún portabebé que no me haya gustado!.

Llegados los primeros fríos, hemos complementado los portabebés con un forro polar de porteo, indispensable para seguir yendo juntos cómodamente y sin pasar ni pizca de frío. ¡Me encanta lo suave y ligero que es!.

 

Forro polar de porteo

 

Tengo un buen fondo de armario ya :-)

Y tu, ¿vas a comprar una mochila portabebés? ¿Un fular? ¿Ya porteas desde hace tiempo? ¡Cuéntame!