No, no me he vuelto loca. Y no, este blog, de momento, no se va a convertir en un blog sobre potis (¡aunque ganas de hablar del tema no me faltan!).

Simplemente ocurre que he descubierto Sensationail, una de esas maravillas que hay que compartir con todo el mundo, muy especialmente con las mamás, que andamos muchas veces con unas manos que dan pena verlas. Al menos las mías no andan casi nunca muy allá, muy a pesar, pues me encantan los esmaltes de uñas y debo tener más de 20 lacas en mi casa, ninguna de las cuales resiste puesta más de 24 horas sin estropearse. Bueno, pues parece que el problema de las uñas descascarilladas, con esmaltes que no aguantan nada en su sitio, se ha terminado.

Hace unos días, tras mucho meditar sobre si merecía la pena la inversión, y en vista de que Papá Noel no se había decidido, me ofrecí a ser la conejilla de indias de varias mamás que conozco (empezando por la mía propia) y me planté en el Corte Inglés dispuesta a comprar el kit de inicio de Sensationail.

¿Qué es Sensationail? Es un sistema de esmaltado semi-permante para hacer en casa y conseguir una manicura brillante y, sobre todo, ¡¡que dura hasta 2 semanas!! El kit inicial de SensatioNail incluye una lámpara (la lámpara LED Pro 3060) y todo lo necesario para 10 aplicaciones de esmalte de uñas. La lámpara LED consigue secar rápidamente el esmalte en gel, sella el color a prueba de daños y aporta un acabado brillante. Nada más sacarlas de la lámpara, las uñas están 100% secas, lo que para mi significa adiós al problema de que en medio de la manicura se despierte Bebé y se me arruinen al tener que levantarme la ropa para sacar la tetilla al aire.

El kit inicial de Sensationail lleva la lámpara LED, un esmalte en gel, un gel de limpieza y otro de primer y una base & top coat. Puede parecer mucha cosa pero yo en la primera manicura no he tardado más de 15 minutos, así que es fácil de usar incluso para alguien con poca maña como es mi caso.

¿Resultados? De momento llevo 3 días completos con la manicura intacta. Brillante, sin chips, sin bordes desgastados ni nada parecido y eso que en estos tres días he hecho vida normal: bañar niños, fregar, abrigar cajas, preparar paquetes. Perfectas. En serio, nunca había visto nada igual.

Es más, como se puede ver en la foto, no me las pinté muy allá y además las tenía muy cortas. En el meñique cometí el error de pintar más allá de la uña.; bueno, pues ni por esas se ha saltado por esa zona, como yo esperaba. ¡Parece magia!

La marca tiene un montón de colores de esmaltes. Yo estaba esperando a ver si funciona, en vista de que es evidente que sí, en cuanto pueda acercarme a un Corte Inglés me compraré alguno más. El que venía con el kit que cogí es el Raspberry Wine, un precioso color frambuesa.

El precio, algo importante. Ahora mismo está de oferta por 59.90 euros, costaba 80 euros si no recuerdo mal. Los esmaltes cuestan 10.90 euros. Me parece un precio más que razonable, considerando que tengo esmaltes bastante más caros (como por ejemplo uno de Dior) que apenas me duran ni 24 horas íntegros (algunos no me duran ni el primer asalto de fregoteo de la cocina).

En fin, que estoy súper contenta con mi manicura semi-permanente. ¡La loca de los esmaltes de uñas ha vuelto!

PD. Volveré con otro post contando si alcanzo las dos semanas completas con la manicura intacta y explicando cómo se quita.