Nos habían quedado muchas ganas de charlar con calma y conocernos mejor cuando nos vimos en diciembre, así que desde el momento en que salimos de allí empecé a maquinar cuándo y cómo podríamos encontrarnos de nuevo. No me costó mucho, a Baby Deli le encantó la idea de repetir la experiencia, así que sólo faltaba fijar una fecha: hoy, sábado 19 de febrero. 
Virus y lluvia mediante (que vaya día que hace hoy en Madrid), allí nos hemos encontrado casi todos a las 11 de la mañana y hemos estado compartiendo risas y comida hasta las 14h. Qué gustazo ha sido charlar con calma con los que ya conocí en diciembre, conocer a los que no, y degustar la estupenda tarta de manzana de Obi Wan, casera y ecológica, ¡para chuparse los dedos!.
Creo que estaremos todos de acuerdo en que lo hemos pasado genial. Los niños han disfrutado mucho (el mío ha aprendido a pintar en vertical, nunca antes lo había hecho), han acabado de tiza hasta arriba, y han picoteado de todo lo que había. Los papás han tenido una entretenida charla y el ambiente ha sido de una gran familia (¡¡bendita segunda realidad!!).
Lástima de las ausencias, que aunque han sido pocas, se han notado un montón. Espero que los virus y achaques y ocupaciones varias os sean leves y a la próxima podamos vernos. 
Gracias, desde luego, a Baby Deli, con Valentina a la cabeza, porque nuevamente han estado fenomenal, como no podía ser de otra forma. Es un gusto haber encontrado un sitio así en Madrid. 
Gracias a todos, ¡ha sido fantástico!.
Ay, ¡me he quedado con ganas de más!.