Como os contaba hace unos días al inaugurar Miss Cosméticos, siempre me ha encantado los potingues, cuidarme el pelo, el maquillaje…

Pero es cierto que cuando tienes niños pequeños no tienes tiempo para nada y muchos de estos cuidados pasan a la historia. Vamos, ¡si es que hay días que ni te quitas el pijama!

Sin embargo, hay algunos pequeños gestos que siempre he mantenido. Son rutinas de belleza ideales para mamás con mucha prisa. Apenas nos llevan un par de minutos pero que suponen una gran diferencia. A veces verse mejor cuesta muy poco y suele servir para levantar el ánimo cuando una está bajita, ¿verdad?

He pensado en compartirlo hoy con vosotras. Ojalá sirva para animaros a alguna a optimizar nuestro tiempo y cuidarnos un poquito más.

 

Rutinas de belleza para mamás con prisa

1. Un buen champú y mucha hidratación para el cabello

Si me preguntaran lo que más me obsesiona de mi aspecto, sin duda diría que el pelo.

De adolescente me lo cuidaba tanto y dedicaba tanto tiempo a peinarlo que medio en broma medio en serio me decían que si llevaba peluca, ¡no se me movía nunca ni un pelo!

Para mi, cuidarme el pelo es absolutamente imprescindible.

He pasado mucho tiempo sin ir a la peluquería. ¡Años! Incluso me cortaba yo las puntas.

Pero para poder estar siglos sin que nadie te haga un arreglo y seguir teniéndolo bien es fundamental usar un buen champú y mantenerlo hidratado.

Porque además tela como se cae en el postparto… ¡Después de tener al Peque casi me quedo calva!

Así que, fundamental para mi: un buen champú que hidrate sin engrasar y mascarilla en cada lavado.

He tardado mucho tiempo en encontrar un champú que me guste, de hecho aún es posible que cometa alguna infidelidad. Llevo varios meses utilizando el Pro-Keratin Refill de L’Oreal Professionnel. Me deja muy bien el pelo, hidratándolo sin engrasar. Casi diría que me dura más tiempo el pelo limpio, algo que es una proeza para mi, que se me engrasa con mirarlo.

Me gusta tanto que ya me compro la botella de litro y medio y voy rellenando. En ese formato, además, sale súper bien de precio.

Desde hace ya años en lugar de utilizar acondicionador en cada lavado, que no me hace nada, utilizo mascarilla. Ahora estoy utilizando la mascarilla de la misma gama, que cunde un montón.

También ayuda mucho el cepillo Tangle Teezer, que me permite cepillar el peor de los enredos sin romper el cabello. Y es que yo cuando salgo de la ducha, a pesar de toda la hidratación que me pongo, tengo el pelo enredadísimo. Antes me costaba muchísimo peinarlo y estoy segura de que lo destrozaba en el proceso. Es alucinante lo bien que se peina con el cepillo que os comento. Si no lo habéis probado ¡os lo recomiendo con los ojos cerrados!

 

2. Limpiarse la cara a fondo

Da igual si no te maquillas en semanas, casi me atrevería a decir que tampoco pasa nada si no te echas ninguna crema.

Pero es súper importante limpiarse bien la cara.

Incluso esos días que no has salido de casa ni te has quitado el pijama. Es increíble lo que se ensucia la cara en tan sólo unas horas.

Simplemente el mantener la piel bien limpia nos deja un aspecto mucho más sano y favorecedor. Además de evitar que nos salgan granitos, que en mi caso es importante.

Llevo años utilizando Cetaphil, una loción limpiadora cero agresiva que limpia a fondo (quitando el maquillaje si lo llevas) y deja una sensación tan agradable que incluso podrías prescindir de hidratarte después.

 

3. Uñas pintadas en 5 minutos

Me chifla pintarme las uñas. ¡De todos los colores!

Pero es verdad que cuando tienes niños pequeños es casi imposible pintártelas porque no puedes estar esperando una hora a que se sequen. Y si te las pintas por la noche quedan marcas de la cama.

Bueno, pues todo eso se soluciona con un líquido secante ultra-rápido.

¡Bendito el día que lo descubrí!

Te pintas las uñas como siempre y luego echas una gotita del líquido secante de esmalte, una en cada uña. ¡Seco al momento!

Ya sé que es difícil de creer, pero os prometo que es cierto: estos líquidos te secan el esmalte en 60 segundos. Y luego ya puedes hacer lo que quieras, que no se te estropean las uñas.

Así que yo ahora me las pinto después de comer, mientras vemos una peli. O cuando ya están dormidos, antes de acostarme, porque ya no tengo el problema de las marcas de las sábanas.

Ahora mismo ya hay líquidos secantes de todas las marcas. Las gotas secantes de esmalte de Essie son buenísimas (me encanta esta marca) y las Sephora están también fenomenal.

 

4. Maquillaje básico en dos brochazos

Yo no me he hecho nunca con las famosas BB Creams. Quizá porque no he dado con ninguna que sea de mi tono y que controle bien los brillos sin resecarme las zonas que no tengo grasas. Desde luego, para quien funcionan son una manera comodísima de hidratarse la piel al tiempo que unifican el color.

En cualquier caso, si no tienes tiempo de toda la rutina de base de maquillaje, polvos, etc, en dos brochazos puedes cambiar tu cara: un poco de máscara de pestañas, un toque de corrector de ojeras y un poquito de colorete.

Eso es menos de un minuto y el cambio en el aspecto es increíble.

En este caso creo que es importante optar por los mejores productos de maquillaje. Porque tienes sólo cinco minutos para aplicártelos y lo que buscas es estar bien durante todo el día, ¿no? Que está claro que las madres no tenemos tiempo para retoques.

Pues por mi experiencia, si quieres maquillarte a las 8 de la mañana y que por la noche siga en sus sitio, tienes que irte a buenos productos. En este caso, salvo contadas excepciones, lo barato sale caro. Apuesta por un buen maquillaje, por ejemplo el Double Wear Light, y ya podrás hacer lo que quieras durante el día que cuando te mires al espejo por la noche para lavarte la cara lo tendrás impecable.

 

5. Piel hidratada en profundidad

No se vosotras, pero yo llevo años duchándome en compañía. Así que rutinas como exfoliarme y demás por aquí siguen siendo muy poco frecuentes.

Pero si algo tengo claro es que una piel hidratada en profundidad luce mucho mejor.

Ah, y pica menos. Porque yo, que en el cuerpo tengo la piel seca, necesito cremas que me hidraten en profundidad si no quiero pasarme el día con picores.

Quizá sea un poco cara, pero la Reparación Intensiva de Neutrógena me va genial: hidrata muchísimo sin nada de pringue. El envase dura mucho, ¡son 400 ml! Y con el pump dosificas muy bien, sin pasarte.

 

6. Pies en condiciones

Después del pelo, si hay algo que necesito verme bien son los pies.

No los tengo muy secos pero inevitablemente se forman algunas durezas, sobre todo ahora en verano que al estar tan expuestos se secan más.

He estado muchos años usando la típica piedra pómez, pero era un poco tedioso y me resultaba una lata perder el tiempo en esa tarea.

Desde que me pasé a la lima electrónica Velvet Smooth he ganado un montón de tiempo. ¡Una vez a la semana y pies estupendos!

También los hidrato mucho mucho mucho. En época de calor, varias veces al día.

Las cremas de pies de Mercadona me gustan, igual que su exfoliante de pies, que es como una cremita hidratante pero con gránulos. Muy buena relación calidad / precio.

Pero para el verano necesito cremas súper hidratantes y para eso la de Ultra-Hidratante de Neutrógena es sencillamente perfecta.

 

Como véis, son cosas muy sencillas, que apenas nos ocupan un par de minutos.

¿Ya seguís estos gestos rápidos de cuidado personal? ¿Os animáis aportando vuestras propias rutinas de belleza para mamás con prisa?

Si os gusta cuidaros, os invito a seguirme en mi blog de belleza.

Foto| Zenspa1 en Flickr CC