Me las prometía muy felices. Sin haber hecho mucho esfuerzo, mi hijo manejaba bien el tenedor incluso para pinchar cosas duras y pequeñas y no digamos la cuchara, que podía darle perfectamente un yogur y desentenderme, rebañaba el envase que daba gusto. Pero un buen día, más o menos desde hace un mes, decidió que los cubiertos eran un rollazo y ha vuelto por sus antiguos fueros, más guarro que nunca. Vamos, creo que los trogloditas comían guarreando menos que él.

El tenedor es como si ya no supiera para qué sirve. A veces pincha y a continuación coge lo que sea con la mano. Si intento darle yo de comer o cierra la boca o coge lo pinchado con la mano. Es capaz de quedarse sin comer antes de comerlo del tenedor. La obsesión por cogerlo todo con la mano abarca todo tipo de alimentos. Cuando digo todos es todos: se come hasta las lentejas con la mano, mejor no doy detalles de cómo puede llegar a ponerse.

Pienso que es una nueva fase de experimentación que incluye, desde luego, la experimentación de hasta qué punto alcanza la paciencia de mamá y qué caras pone con según qué guarrerías. También ha comenzado a jugar con la comida, simbólicamente, por ejemplo, diciendo que los fideos son serpientes, paseando un trozo de patata alrededor del plato como si fuera un coche o cogiendo un trozo de cebolla y poniéndoselo en los ojos mientras comenta que son unas gafas. Por supuesto, alimentar a la perruna, muy especialmente cuando no está conforme con el menú, también forma parte de su nueva forma de alimentarse.

En general, creo que cabrearme y regañarle mucho sólo puede contribuir a reforzar esta conducta, sobre todo cuando me mira buscando mi reacción. No dejo de pensar en que es un niño al que le disgusta mucho ensuciarse las manos por lo que está constantemente pidiendo que se las limpie; quiero pensar que en algún momento comprenderá que la mejor manera de mantenerse limpio es emplear los cubiertos, que ya no entrañan dificultad para él.

Supongo que cuando menos me lo espere volverá a comer decentemente pero mientras tanto me está dando unas comidas… un día de estos pongo fotos de cómo acaba la mesa y alrededores.