Sabemos que las hembras mamíferas se retiran a un lugar más íntimo y tranquilo cuando llega el momento de parir.

Al contrario que en mi primera gestación, este embarazo ha sido de libro: he pasado por todas las fases habituales, de modo de que tras haber superado el síndrome del nido, ha llegado el momento de prepararse para el parto.

Siguiendo mis instintos, voy a hacer lo mismo que mis compañeras mamíferas: retirarme para alumbrar una nueva vida.

Esto significa que lo próximo que escriba será que mi bebé, mi segundo pequeño, ya está con nosotros.

En los últimos días he recibido correos llenos de cariño que agradezco muchísimo, de todo corazón. Siento que para algunos pueda ser un poco decepcionante que la narración se interrumpa aquí, pero tengo una gran necesidad de espacio, intimidad, silencio…

Hasta dentro de unos días…