Como ya sabéis, en casa estamos muy interesados en el mindfulness para niños. Después de que Mayor hiciera a principios de curso un taller de ocho semanas, hemos seguido buscando recursos para poder practicar en casa y ser cada vez más conscientes de todo lo que hacemos, incluso de nuestros más pequeños movimientos o pensamientos y de como todo ello influye en nuestro bienestar.

Echando un vistazo por Amazon, que ya sabéis que es una fuente inagotable de libros interesantes, encontré Respira, de Inés Castel-Branco.

Respira (portada)

Al día siguiente lo tenía en casa y sin duda superó mi expectativa inicial así que creo que bien merece dedicarle un post.

El libro se inicia con una conversación entre una mamá y su hijo. El niño no puede dormir porque su cabeza no para de pensar. Ay, a mi esto me suena muchísimo muchísimo, seguro que a más de una también, ¿verdad?

Respira (interior)

La mamá le propone enseñarle a respirar a través de unos ejercicios sencillos y divertidos:

  • Primero le propone imaginarse que tenemos una barca de papel en nuestra tripa, de modo que vamos a moverla, igual que las olas del mar harían con ella. Cuando cogemos aire la barca sube y al expulsarlo, la barca baja.
  • Después le invita a trabajar la parte media de los pulmones, simulando que hinchamos un globo.
  • También le enseña a trabajar la parte alta de los pulmones, por ejemplo, simulando ser un cohete.

Para respirar con todas las partes de los pulmones a la vez, la mamá le invita a imaginar que es un árbol que se va llenando de hojas y manzanas rojas.

Respira (interior_1)

El niño se muestra cada vez más interesado, por lo que la mamá le irá enseñando a respirar al tiempo que adopta distintas posiciones como una cobra, como una grulla… En fin, no quiero destripar el libro entero desgranando todos los ejercicios. Ya veis que es un libro eminentemente práctico, pero narrado como un álbum ilustrado.

Me gusta muchísimo la explicación que la mamá da al niño al final del libro: cuando estás nervioso, eres como una bola de nieve que se agita. Toda la purpurina está moviéndose y la cabeza no puede ni pensar. Pero si empiezas a respirar profundamente, la purpurina va cayendo al suelo hasta que todo el agua se queda limpia, transparente. 

Respira (interior_2)

Y es que si algo que intento enseñar a mis hijos es el autocontrol. Me parece fascinante que ellos sean conscientes de que con algo tan sencillo y natural como es respirar pueden volver a tomar las riendas cuando las emociones se han vuelto locas. Tomar conciencia de lo que somos, de cómo cada gesto nos hace sentir de una manera… me parece fundamental no sólo para los peques sino también para nosotros los adultos. Tener la certeza de que somos dueños de nuestros pensamientos y de nuestro cuerpo y que podemos recuperar la calma cuando la hemos perdido. Qué fácil suena y qué difícil es a veces.

El libro se acompaña de una guía de lectura en sus últimas dos páginas. Explica la importancia de aprender a mirarse a uno mismo, de reflexionar, de estar en silencio… De tener motivación por lo trascedente, incluso desde pequeños, ya que ellos lo viven como algo natural. Dejar de mirarse el ombligo y vivir para el exterior y empezar a mirarnos más a nosotros por dentro.

También explica con más detalle el fundamento de cada juego propuesto y cómo realizar los ejercicios, muchos de ellos inspirados en el yoga o el taichí.

Está claro que Respira, de Inés Castel-Branco nos ha encantado. Se pasa un rato muy divertido en familia practicando los ejercicios, que no son nada complicados. Es un libro que apetece retomar una y otra vez, no es nada pesado ni farragoso. De hecho, no sólo ha gustado mucho a Mayor sino también al Peque, que acaba de cumplir 4 años.

Y aunque parezca que lo que se hace como un juego no es más que un juego, lo cierto es que los niños no tardan en interiorizar estas cosas y pronto notan que les hace sentirse mejor. Una lectura 100% recomendable.