Por fin llegó el día de Reyes y, con el, los regalos para el nene:

Tren bloques sorpresa, de Fisher Price.

Es de la misma colección de la “ciudad” que le regalamos por su cumple. Es el regalo que más éxito ha tenido. El vagón se desengancha y se puede usar por separado. La locomotora emite sonidos de tren y varias canciones (a un volumen agradable).
Pulpo, de Lamaze.
Me enamoré de este juguete cuando aún estaba embarazada y no me resistí a comprarlo cuando lo encontré en Amazon UK a mitad de precio que en España. Pensaba que su éxito iba a ser nulo porque no le gustan los peluches, pero sí que lo ha mirado y manipulado y le ha hecho algo de gracia. Cada tentáculo emite una nota musical, de forma que se pueden tocar canciones. Me encanta el tacto, el colorido y las posibilidades que tiene, espero que en un futuro le saque partido… ¡y si no me lo quedo yo!.
– Libros coloridos, con superficies para tocar y pestañas para levantar.
Los libros le gustan mucho porque le encanta señalar. Eso sí, tienen que ser de cartón duro para que no se los cargue, creo que estos van a cumplir muy bien en este sentido. El de “That’s not my dinosaur” es una monada, tiene un montón de superficies para tocar y experimentar y un colorido muy marcado. Otro libro que tenía ganas de comprar es “¿Dónde está el ombliguito?”, un libro de destañas para descubrir donde están distintas parte del cuerpo de varios bebés. El último es un libro de la colección de Elmer, un elefante hecho de patchwork súper colorido que es una preciosidad. Los tres le han gustado mucho, creo que van a dar mucho juego.
Y ¡eso ha sido todo!. Con esto y Papá Noel creo que tenemos juguetes para una larga temporada.