Desde que ha empezado el buen tiempo, todo me recuerda a mi embarazo. Es todo igual que el año pasado, pero muy distinto. Resulta curioso. Constantemente me vienen la mente cosas relacionadas con lo que hacía yo el año anterior por estas fechas.

Como me pasé más de la mitad del embarazo encerrada en casa y sin poder hacer nada de utilidad, que no estaba a gusto más que tumbada de lado, mis actividades quedaron bastante reducidas. 

Lo “bueno” es que me cundió bastante el tiempo con todas las actividades que se pueden hacer tumbada en un sofá. Tengo la impresión de que en cinco meses he visto más series, cine y jugado a más juegos de la DS que en toda mi vida.

Lo má destacable:

Perdidos. Mi marido estaba enganchado a la serie pero yo no. Un buen día me encontré con el maratón de Cuatro, que estaba poniendo la serie desde el principio, vi un trocito y ya no me pude resistir. Creo que tardé en ponerme al día un mes, a razón de cuatro capítulos diarios, más o menos.
Entre Fantasmas. Es una serie que siempre había tenido ganas de ver pero por los cambios de horarios y por ser una serie nocturna (que trabajando me dan una pereza increíble), lo había dejado pasar. La iba alternando con Perdidos mientras se bajaban capítulos.
Rhythm Paradise. ¡El jueguecito de la DS madre mía lo que dió de si!. Me encanta ese juego. No sé qué lo hace más adictivo, si lo pegadizas que son las canciones, lo que engancha seguir el ritmillo, el pique que tenía con mi marido… La de horas y la de risas que nos pudimos echar con el juego.
Chick lit“. Tenía ganas de probar este género literario, del que me habían hablado muchas personas. Me vino al pelo porque entre la fuga de neuronas que tuve desde el principio y que no estaba yo para leer penas sino para reirme un rato, los buenos ratos que me dieron estos libros. Eso sí, en el tercer trimestre dejé de leer completamente porque era capaz de pasarme una hora para una página y no haberme enterado de nada, mi capacidad de concentración era la misma que la de una mosca.

Wii Sports Resort. Qué juego más divertido, por Dios. Mi marido jugaba de pie, entusiasmado y sudando como un pollo. Y yo desde el sofá, haciendo lo posible por no sofocarme, que ya lo que me faltaba. Lo bien que nos lo pasamos retándonos a los triples de baloncesto.

Universo bloguero. Mi marido empezó a pasarme blogs que leía y poco a poco fui añadiendo yo a la lista. Y eso que usar el portátil tumbada de lado no es del todo cómodo, pero ¡en algo había que matar el tiempo!.

– Una de las últimas pelis que vi, apenas un par de semanas antes de dar a luz, fue Una pareja de tres. Lo que pude llorar. Odio las películas que, disfrazadas de comedia, son un dramón de tomo y lomo. ¡Qué sofoco!. 

¿Teneis este tipo de recuerdos, de películas, libros o juegos asociados a momentos cruciales de vuestras vidas?.