Si has estado embarazada, es muy probable que hayas manchado un poquito más o menos al mismo tiempo en que has conocido que estabas esperando un bebé.

Este manchado es lo que se conoce como sangrado de implantación: una pérdida de sangre, normalmente más breve y ligera que la menstruación, producida por la anidación del blastocito (óvulo fecundado) en la pared del útero.

En inglés lo llaman “spotting“, de la palabra spot, mancha.

En algunos casos puede llegar a confundirse con la regla, aunque lo habitual es que el manchado sea menor y más oscuro.

Si ya sabíamos que estábamos embarazadas, es un susto indeseable que preocupa mucho.

Pero lo cierto es que el sangrado de implantación es muy frecuente y en principio no tiene importancia para nuestra salud.

De hecho, muchas veces se considera un síntoma de embarazo.

Os cuento cuál es el proceso.

Fecundación del óvulo

Cuando el óvulo sale del ovario, se produce la ovulación.

La fecundación se produce si al encontrarse con los espermatozoides (que pueden llevar esperándole incluso días) finalmente uno de ellos consigue penetrar en su interior.

La fecundación ocurre normalmente en la trompa de Falopio.

A partir de ahí se producirá un proceso realmente mágico, ya que a partir de este óvulo con dos pro-núcleosse inicia una gran multiplicación.

Primero dos células, luego cuatro, ocho, dieciséis…

Así llegamos a la mórula y después al blastocito (¡cómo adoro esta palabra!), que aunque tiene el tamaño de una cabeza de alfiler, realmente contiene ya cientos de células.

He encontrado un vídeo del Institut Marquès donde se ve el desarrollo del embrión bajo microscopio:

En este maravilloso proceso, el blastocito irá recorriendo la trompa de Falopio, lugar donde se ha producido la fecundación, camino del útero.

 

Implantación del blastocito

Cuando llegue al útero, el blastocito deberá pegarse a él. O, lo que es lo mismo, anidar o implantarse.

Si el blastocito no consigue implantarse tras la concepción, el embarazo no seguirá adelante.

En muchos casos en que no llega a haber anidación, la mujer nunca será consciente de que hubo un breve embarazo ya que su regla llegará al mismo tiempo en el que la esperaba.

Una vez que se implante en el la pared uterina, hablaremos ya de embrión.

Esta parte es crucial en el embarazo, ya que una vez que anide correctamente, el embrión comenzará a recibir todo lo necesario a través de su mamá.

 

 

¿Qué es el sangrado de implantación?

En el momento de la fecundación, la matriz se encuentra muy irrigada, llena de sangre.

Con frecuencia ocurre que al implantarse el embrión se produce una hemorragia más o menos leve. Esto es el sangrado de implantación.

El tiempo que tarda el óvulo fecundado en recorrer la trompa de Falopio y acomodarse es variable. Como mínimo estaríamos hablando de unos 7-8 días tras haberse producido la ovulación, pero puede tardar algo más en adherirse. Esto es lo que en muchas ocasiones llamamos implantación tardía.

De hecho, si el blastocito no acaba de adherirse bien, puede ser que se mueva a una zona más cómoda, provocando un hematoma de implantación. Son relativamente frecuentes y pueden provocar sangrados más abundantes que el sangrado de implantación, además de sangrados intermitentes quizá algo más ligeros.

Estos hematomas se producen por acumulación de sangre entre la placenta y la superficie del endometrio (la capa del útero en la que se implanta el embrión).  Normalmente estos síntomas desaparecen solos y no son preocupantes, pero a menudo los ginecólogos aconsejan guardar reposo tras visualizarlos en una ecografía

 

¿Cómo es este manchado y cuánto dura?

Puede ser muy variable de una mujer a otra.

De hecho, muchas mujeres no lo experimentarán nunca.

Otras muchas mujeres sí tendrán ese manchado vaginal y podrán considerarlo un síntoma de embarazo (aunque muy indeseable, desde luego).

Yo no lo sufrí en mi primer embarazo, pero sí en el segundo.

Justo el mismo día que me tenía que venir la regla empecé a manchar de color oscuro. Era leve, pero ahí estaba. Pero yo ya sabía que no era un sangrado menstrual, porque desde varios días atrás sabía que estaba embarazada, ya que me había hecho varios tests de embarazo de alta sensibilidad.

En aquella primera visita a Urgencias no me hicieron ni caso. El test de embarazo de orina confirmó el embarazo y también el de sangre, pero en ecografía no se veía nada.

Como ya os conté, estuve manchando todo el primer trimestre, de forma intermitente, pero todo el trimestre. Fueron semanas muy complicadas, sin duda.

Aquellos manchados fueron debidos, en principio, a uno de estos hematomas de implantación de los que os he hablado más arriba, que claramente se vio en una de las ecografías que me realizaron.

Y, afortunadamente, tal cual vinieron, estos síntomas cesaron al entrar en el segundo trimestre de embarazo.

El sangrado de implantación normalmente es oscuro, como sangre seca, porque cuando llegamos a verla se ha ido secando por el camino.

Pero yo llegué a ver una noche una gota de color ojo intenso. Mi horror, os lo podéis imaginar, fue mayúsculo. Creo que cualquiera hubiera pensado que era el final.

Pero los demás manchados fueron oscuros, algunos realmente muy oscuros, y de carácter leve. Más o menos como cuando estamos en los últimos días de la regla, para que os hagáis una idea.

La duración del sangrado vaginal puede ser muy variable. Desde un par de días… hasta varios más. O, si del sangrado de implantación pasamos a un hematoma, semanas enteras.

Lo cierto es que se puede manchar durante todo el embarazo y por múltiples causas. Esta sería una de las más frecuentes en el periodo inicial.

 

¿Puede confundirse con la menstruación?

Estoy convencida de que sí puede confundirse con la menstruación.

Si no llevas un control de tu ciclo y además tienes periodos poco abundantes, lo puedes confundir con una regla algo breve y escasa.

A mi personalmente no me extraña nada que haya mujeres que tarden 2-3 meses en saber que están embarazadas.

 

¿Cómo salir de dudas ante un manchado inesperado?

Está claro: la mejor forma de saber si nuestro sangrado es de implantación o la llegada de la regla es haciéndonos un test de embarazo para saber si estamos embarazadas o no.

Si ya podíamos hacernos un test de embarazo antes de la primera falta usando un test de embarazo de alta sensibilidad, con los nuevos test de embarazo ultra-sensibles, podríamos saber que estamos embarazadas incluso 4-5 días antes de la primera falta.

En realidad no sé si esto es mejor o peor. Depende de cómo lo encaje cada una.

Si hace una semana prácticamente que sabes que estás embarazada y de pronto empiezas a manchar, es muy complicado mantener la cabeza en su sitio y no asustarse.

En mi caso, cuando empecé a manchar justo el día que me tenía que venir la regla, corrí a Urgencias. Como bien suponía, no me hicieron ni caso y me mandaron para casa con la (desde mi punto de vista) brutal afirmación de que bien podía venirme la regla en cualquier momento, en cuyo caso no debía volver por allí salvo que la hemorragia fuera muy abundante y con gran dolor.

Sea como sea, si sabes que estás embarazada y empiezas a manchar, yo no dudaría en ir a Urgencias o a tu ginecólogo si puedes conseguir una cita rápido.

Prefiero mil veces que me tomen por loca / plasta / angustias pero quedarme tranquila y poder prevenir a tiempo cualquier cosa que me pudiera pasar.

Ni qué decir tiene que si el sangrado se convierte en abundante y/o tienes un gran dolor y/o te encuentras realmente mal, ni lo dudes. Al médico con urgencia.

 

¿Vosotras habéis tenido sangrado de implantación? ¿Conocíais que esto puede pasar?