Ya he probado los pañales Deliplus. Compré un paquete pequeño, de 36 unidades, y los he estado gastando esta semana.
Vienen en un paquete de plástico, bien plegados como todos los pañales, aunque es cierto que esperaba que el paquete ocupara menos, ya que 36 pañales son bastante pocos.
La primera impresión fue mala porque, a simple vista, son bastante más tiesos que los Dodot y también más gordos. Me recuerdan a las compresas estas gordas que antes se usaban mucho porque eran las únicas que había en el mercado. De hecho, si me pongo en una mano un pañal de cada marca, los Dodot son mucho más ligeros, sin lugar a dudas. No sé si en la foto se puede apreciar…
En la fotografía de abajo veis la parte trasera del pañal. Estéticamente sí me gustan bastante porque me gustan los pañales blancos y cuanto más lisos, mejor, pero es cuestión de gustos. 
En cuanto al elástico y las tiras adhesivas no he tenido ningún problema y funcionan estupendamente.
Otra cosa que me ha gustado es que son algo más anchos que los Dodot, por lo que a mi hijo le están mejor de talla.
Sin embargo, no me ha gustado cómo aislan el pipi. Mi hijo, que nunca ha sido de quejarse por el culito mojado, ahora sí se queja. Los Dodot le aguantan puesto muchas horas (otra cosa es que yo se los cambie antes) y cuando se los quito el culo lo tiene seco. Con estos de Deliplus en cuanto hace dos pises le noto el culo mojado y él se encuentra incómodo, por lo que le tengo que cambiar más a menudo y entonces el escaso ahorro que suponen estos pañales se pierde completamente. 
También noto que con estos pañales el pies le sube hasta arriba del todo del pañal, por lo que tiene húmedo no sólo el culito sino también la tripa, algo que no me ha gustado nada.
Por ese motivo, no he usado los Deliplus para dormir, porque con los Dodot ya tengo comprobado que va a estar las 12 horas bien protegido y seco.
Lo cierto es que no he tenido problemas de escapes ni de pis ni de caca, claro que cada vez hace la caca más sólida y eso también influye.
Por resumir los “pros”:
– Un poquito más baratos que los Dodot etapas normales.
– Algo más anchos que los Dodot etapas normales.
– Bonito estampado.
– No he tenido problemas de escapes.
Y los “contras”:
– Son demasiado gordos y tiesos.
– Son más pesados.
– No aislan igual de bien de la humedad que los Dodot.

En líneas generales, no me han parecido unos pañales malos pero en la comparación con Dodot etapas (los normales, no los más caros) pierden por goleada. El ahorro es más bien escaso y no creo que merezca la pena en absoluto, considerando además que a mi me obligan a cambiar a mi hijo con más frecuencia.
Así que, sintiéndolo mucho, ¡no os los puedo recomendar!.