Perdón de nuevo por todos los problemas que Blogger está dando desde hace un par de días. Aunque son ajenos a mi voluntad, os agradezco muchísimo que os tomarais la molestia de repetir varias veces lo escrito sólo para conseguir comentar, ¡tiene mucho mérito!.
Hace un tiempecito quedé en que cuando hubiera probado convenientemente la bañera Stokke Flexibath os contaría mis impresiones, y eso es lo que quiero hacer hoy.
Se trata de una bañera plegable que está pensada para bebés y niños pequeños (hasta cuatro años, dicen, aunque yo la veo pequeña para esas edades). Es un diseño realmente original, no hay nada igual en el mercado. Se trata de una bañera de plástico rígido (aunque bastante flexible), que se pliega longitudinalmente hasta ocupar el espacio de una carpeta.
El sistema no puede ser más cómodo. Plegada ocupa poquísimo y se puede guardar en cualquier parte. Nosotros la dejamos encima del radiador del baño para que no estorbe.
Una vez abierta, tiene espacio suficiente para un bebé o para un niño pequeño. Es muy estable y tiene más capacidad de lo que parece (39 litros una vez llena).Para sacar el agua, basta con quitar el tapón del fondo, aunque nosotros solemos utilizar el método “bruto”, que es volcarla directamente.
El material del que está hecha es bastante sorprendente. Es un plástico firme, sí, pero también es flexible. Es muy suave, no tiene aristas cortantes y se nota que se moldea con el peso y el calorcillo del agua. En la foto se ve la bañera sin agua y sin la forma rectangular que finalmente adopta.
Ya conté que cuando nació, bañábamos al bebito en una bañera-cambiador, la clásica con patas. Pero según se fue haciendo mayor, el baño era una odisea porque chapoteaba muchísimo y salpicaba todo. Además, las bañeras-cambiador tienen bastante poca profundidad y no eran aptas para que él estuviera sentado. Por eso necesitábamos algo para bañarle en el plato de la ducha.
Estuvimos mirando bañeras hinchables, pero no me convencía la solución. Estar inflando y desinflando prometía ser un suplicio. Y tampoco teníamos espacio para guardar ningún trasto.
A mi me parece que la bañera sorprende. Cuando la compras plegada, realmente no te imaginas que vaya a tener esa capacidad. Las medidas, abierta, son 66,5 x 39 y 24 cm de alto. Es una bañera de un tamaño bastante majo y cabe bastante agua. Es facilísima de usar. Se abre y se cierra con una sola mano y se pliega en un instante, quedando además sujeta por la pestaña que lleva. No contiene metales pesados, ftalatos, formaldehído, BPA ni otros materiales dañinos, que es algo que muchos padres tenemos también en cuenta. Mi hijo chupa y muerde los bordes, por eso lo digo. Por cierto que de momento ha resistido muy bien los ataques de sus dos dientecitos.
Aunque la bañera se podría usar desde el nacimiento, yo no la recomendaría para ningún bebé que no se pueda sostener sentado. Nosotros la estamos usando, más o menos, desde los seis meses y algo. El fondo de la bañera no es especialmente resbaladizo pero no lleva ninguna clase de “tope” porque lo que si el bebé se mueve, es probable que pierda el equilibro.
En cualquier caso, no la veo como una “primera bañera” porque para bañar a un recién nacido es más cómodo tumbarlo en un brazo de los padres y si la bañera está más alta, mejor. Bañar a un niño a ras del suelo es agotador y destroza la espalda.
Sí la veo, como digo, como “bañera de segunda edad”, para casas que no cuenten con una bañera, para segundas residencias, como bañera de viaje… Para todos esos usos, me parece la más práctica del mercado.
La venden en muchos sitios, por ejemplo en Amazon.es.
El único inconveniente que la encuentro es que la pestaña que garantiza que se sujete al plegarla no se puede esconder durante el baño, por lo que mi hijo la mordisquea un montón.
Si pudiera hacerles sugerencias, les diría que sacaran otro modelo algo más grande, pues hay gente que tiene platos de ducha que les permitirían disfrutar de una bañera algo mayor.
Y si sacaran unas patas plegables, con algún sistema que ocupara poquito espacio igual que la bañera, sería estupendo para no tener que doblar el lomo todos los días.
¿Se nota que me ha gustado la bañera? ¡De las mejores compras que hemos hecho!