Me sigue dejando perpleja comprobar como mi hijo, de un día para otro, hace cositas nuevas.
Sus últimos logros son:
  • Si le pongo el babero en la cara, se lo quita enseguida con la mano.

  • Arquear la espalda cada vez más, empujando con la cabeza y apoyando la planta del pie. Consigue ponerse de lado y a poco que siga insistiendo, el día menos pensado se coloca bocabajo.
  • Sostener cosas ligeras durante más tiempo. Ha empezado a cambiárselas de mano, pero no parece que lo haga de forma consciente.
  • Se le nota que enfoca mucho mejor de lejos. Me sonrie aunque estemos a un par de metros.
  • Si le hablo se queda más tranquilo y me escucha aunque no me vea.
  • Distingue perfectamente la cara de su padre y la mia de la del resto. Los extraños, de primeras, no le hacen demasiada gracia y les hace pucheros.
  • Ha soltado alguna carcajada en un par de momentos puntuales.
  • Es capaz de quitarse el chupete con la mano y sostenerlo durante bastante tiempo, sobre todo si tiene anilla. Lo mismo con el babero o la mantita. Agarra muy bien las cositas que cuelgan de la espiral de su cuna.
  • Colocado bocabajo, dobla las rodillas hacia dentro hasta tocarse el abdomen y levanta el cuerpo. Si coodinara mejor el pecho y los brazos, se pondría a gatear seguro.
En el tema del habla estamos más o menos estancados. Ya utiliza una gran cantidad de consonantes y, desde hace poco, la vocal “e”, pero ahí nos hemos quedado.
Lo que no ha vuelto a repetir ha sido lo de ponerse bocarriba estando bocabajo. Pero sí que ha conseguido por unos instantes levantar completamente el pecho empujando con los brazos.
Me pregunto qué nuevos progresos están por venir…