Sigo pensando que los síntomas de embarazo no existen. O que existen, pero tienen tanto en común con los síntomas post ovulatorios que muchas padecemos que es imposible discernir a qué se deben.

Sin embargo, hay cosas que mosquean…

Pesadillas como síntoma de embarazo

En enero de 2009, una semana después de haber ovulado, empecé a tener pesadillas y sueños muy movidos, inquietantes, de esos que cuesta olvidar al día siguiente. Me extrañó. Tener una pesadilla de vez en cuando no creo que sea raro aunque yo no las suelo tener, pero tenerlas prácticamente todas las noches, incluso alguna tarde si me echaba la siesta, me pareció extraño. Una semana después confirmé que estaba embarazada. No recuerdo hasta cuándo tuve ese tipo de sueños pero sí que me acompañaron durante bastantes semanas, de forma bastante frecuente.

En agosto me ocurrió prácticamente lo mismo. Una semana después de ovular empecé a dormir muy mal. Eso no me sorprendió mucho, soy de poco dormir y en verano aún menos, pero ese insomnio era especialmente intenso. Las pocas horas que dormía, para colmo, tenía sueños muy enrevesados, desagradables, me levantaba con mal cuerpo, como si me hubiera pasado un tractor por encima. No le dí importancia a pesar de la frecuencia pero cuando unos días más tarde el test de embarazo dió positivo me acordé de que eso ya me había sucedido anteriormente.

A día de hoy sigo teniendo ese tipo de sueños. No todas las noches tengo pesadillas pero sí con bastante frecuencia, unas tres veces por semana. Y cuando no son pesadillas son sueños muy intensos, con personas que hace siglos en las que no pienso (ni ganas que tengo, normalmente), situaciones de peligro, de estrés… muy raros.

También hay algo en común con ambas situaciones: una sensación parecida al nerviosismo que siento en los primeros minutos tras haberme despertado y a veces también en momentos aislados del día. Es una inquietud muy peculiar, no puedo describirla de otra forma. Recuerdo que tuve esa sensación extraña durante mucho tiempo en el embarazo de mi hijo, quizá de principio a fin (no recuerdo ya) y me es muy familar.

Como digo, realmente no creo mucho en estas cosas. Quizá sea sólo coincidencia o quizá sea fruto, simplemente, de los grandes cambios que el cuerpo experimenta sin que nos demos cuenta.

El cuerpo humano, que no deja de maravillarme…