Ayer tuve la tarde completita: pediatra y ecografía.

En la pediatra me hinché a hacer preguntas, que para eso las voy apuntando en una libretita durante todo el mes:

  • Vamos a mezclar la leche anticólicos con la leche antiregurgitaciones, porque parece que sigue teniendo unas pocas. En la misma consulta de la pediatra regurgitó bastante con tanto meneo.

  • Las medidas han diferido un poquito de las mías: 63,5 cm y 6,200 kilos.
  • Oidos, piel, reflejos y demás, estupendamente.
  • Voy a dejar de esterilizar a diario para hacerlo una vez a la semana o cada dos o tres días.
  • No recomienda ponerle zapatos a un bebé hasta que empiece a intentar andar. Esto ya lo había leído yo, pero empezaba a sentirme acomplejada viendo a tantísimos niños de su edad ya con zapatos, algo que no entendía yo tampoco.
  • No hace falta ofrecerle agua, de momento.
  • Total beneplácito en haberle pasado a la silla de paseo. De hecho, dice que ella considera que a esta edad hay que empezarles ya a incorporar y que lo de la espalda, siempre que no se fuerce, es una tontería, puesto que los niños que padecen de reflujo gástrico están incorporados o sentaditos desde que nacen sin ningún tipo de problema. Así que este fin de semana voy a empaquetar el capazo para pasaportarlo a casa de mis suegros.
  • Aunque está tomando mucha cantidad de leche, no recomienda introducir alimentación complementaria hasta los cinco meses y medio, por lo que será en la siguente visita cuando nos den las pautas para los cereales sin gluten.
En cuanto a mi ecografía, me volvió a tocar la tía seca que en su momento me diagnosticó feto pequeño para su edad gestacional. La verdad es que es seca de narices y encima es anticesáreas (ya me lo comentó la otra vez), así que ayer se permitió mirarme con condescendencia, como si ella pudiera juzgar sólo con mirarme si fue pertinente o no…En fin, ¡cómo son algunos médicos!.

Bueno, a lo que íbamos. Mi cicatriz está muy bien, el útero normal, los ovarios normales PERO el mioma que me vieron en la cesárea sigue ahí. Tiene un tamaño de casi 3,5 cm, que según esa mujer es normal, pero ¡a mi me parece ENORME!. Según me dijo, los miomas pueden tardar en desaparecer y suelen ir cambiando de tamaño. Tengo ganas de consultarlo con mi ginecólogo porque me preocupa que no desaparezca y que en un futuro pudiera ser un impedimento para la anidación del óvulo fecundado. Ya veremos.

Como me ha venido la regla, no puedo hacerme la citología y colposcopia, que es lo último que me queda  pendiente, pero ya la semana que viene pediré cita, a ver si consigo volver a mi ginecólogo antes de que termine el mes de febrero.
Me cundió el viernes, ¿no?. Llegué agotada a casa porque en la clínica de las ecografías tienen siempre un retraso de ¡una hora! y sumado al tráfico de Madrid, llegué a casa bastante tarde.
PD. Estoy prepando una entrada sobre lo que metí en la maleta para ir a la clínica, haciendo memoria de todo lo que me llevé. Espero tenerla para mañana. Besos.