La urticaria va remitiendo. Anoche me acosté algo preocupada porque no veía mejoría. Mi marido decía que había “evolución”, es decir, que las primeras ronchas que le salieron estaban algo mejor pero también habían aparecido algunas nuevas y tenía casi todo el cuerpo cubierto, incluídas las ingles, los sobaquetes, toda la frente, las orejas… Miedito daba verle.
Al final, viendo el panorama, me decidí a darle tanto el polaramine como la estilsona y supongo que algo habrá hecho, además de la evolución natural, porque hoy tiene muchas menos ronchas en la cara y las del abdomen, que son las que peor tenía, están más oscuras y menos levantadas.
Quien ha amanecido bastante peor soy yo. Me duele mucho el pecho, no paro de toser, me duele la cabeza, un poco los oídos y tengo algo de fiebre. Así que considerando mi tendencia a las enfermedades del pulmón y que mi médico no tiene cita hasta mañana por la tarde, me acabo de automedicar con la dosis habitual de amoxicilina, por si las moscas.
Pensaba yo que junio empezaría mejor pero mucho me temo que hasta que no entre el calor definitivamente en esta casa no vamos a levantar cabeza…