Es evidente que llevo unas semanas a otro ritmo, muy distinto al anterior. He pasado de dormir cinco horitas de media a batir récords de permanencia en posición horizontal… ¡y no estoy más horas porque el nene no perdona!.

No me quejo, para nada, pero es verdad que para mi es chocante encontrarme así, de una forma tan distinta a la habitual. Sigo teniendo muchas cosas que contar en el blog pero con la sensación casi constante que tengo, entre mareo, asco y malestar general, sentarme en el ordenador se me hace muy cuesta arriba.

El primer trimestre del embarazo es una etapa que enseguida se suele olvidar o se tiene de ella un recuerdo muy disperso porque el embarazo resulta muy largo y al fin y al cabo es un trimestre bastante corto. Pero cuando estás en ello, no deja de asombrar hasta qué punto el cuerpo y la mente experimentan cambios rápidamente.

Un nene me tira de la mano para que me levante… ¡Eso también influye!.