La etapa 0-6 meses se me hizo eterna, pero estos dos últimos meses sí que han pasado rápido. Y si el mes pasado ya dije que estábamos superando la etapa “saquito de patatas”, hoy puedo decir que ha quedado completamente atrás.
Mi hijo tiene una movilidad alucinante. Si me hubieran dicho que se iba a mover así hace tan sólo un mes, no me lo hubiera creído. Mi amiga Tiempos le regaló ayer un juguete para estimular el gateo y el tío se recorrió tres veces el pasillo, reptando, a una velocidad que ya la quisiera el Ferrari de Fernando Alonso. Ayer pensé que viendo lo bien y lo deprisa que repta, tengo mis dudas de que llegue a gatear en algún momento: ni le veo interés en absoluto ni falta que le hace.
Cuando cumplió los 7 meses (y siempre según algunos libros) se suponía que tenía que haber alcanzado la etapa de ponerse a cuatro patas. Yo veía el momento muy lejano porque no hacía amago alguno. Pero en el primer fin de semana del mes empezó a levantar el culete y apenas una semana más tarde no sólo estaba a cuatro patas sino que se ponía a hacer “fondos” cada dos por tres e intentaba avanzar hacia adelante echando los dos brazos a la vez, esmorrándose, lógicamente.
La posición sentado también ha mejorado mucho. Su problema ahora mismo es que es un culo de mal asiento y siempre quiere alcanzar lo que cuelga lejos de su alcance o lo que no puede coger con sus manos por estar fuera de su radio de acción. Es en ese momento en que quiere coger algo que está lejos cuando se desequilibra, aunque incluso en eso ha hecho grandes avances pues sabe colocar las manos y algunas veces ha sido capaz de volver a recuperar la posición.
Hace un par de días le dejé en la cuna mientras yo guardaba su ropa limpia. Por el rabillo del ojo le vi darse la vuelta y ponerse boca abajo. Segundos después estaba sentado, no tengo ni idea de cómo lo hizo.
Ahora mismo tiene dos obsesiones: que le dejes en el suelo para poder reptar por toda la casa y ponerse de pie. Esto último, lo de incorporarse, lleva tiempo intentándolo pero en los últimos 10 días se ha convertido en una obsesión. Como es terco como una mula, ya hemos tenido varios momentos de revolverse al sentarle en la silla de paseo o en la del coche. Se sostiene muy bien de pie, sin que se le doblen las piernas por lo menos durante el primer minuto o minuto y medio. Viendo el interés que tiene, de vez en cuando le coloco (porque el no sabe levantarse) agarrado a las anillas del parque, algo que le entusiasma, a juzgar por los gritos de satisfacción y carcajadas que suelta.
Las vocalizaciones también han mejorado mucho. Hay unas pseudo-palabras que ya pronuncia con frecuencia: agua, papa (sin tilde) y eva. También repite mucho brum-brum. Y en los últimos quince días ha empezado a decir mama, sobre todo cuando llora de miedo. No sé hasta qué punto sabe lo que dice. Creo que, en todo caso, tiene una ligera idea de lo que significa agua, puesto que siempre que lo dice le doy. Y ciertamente suele coincidir que diga mama cuando está asustado o mimoso. 
¡Ah! y tiene una frase muy graciosa: ¡ay, pa-pa!. Esta la dice mucho por las mañanas, cuando le dejo solito en la cuna después del desayuno mientras me tomo yo el mío. Se pega unas charlas que parece que dice: ¡ay, papá, me dejan aquí solito, para tomarse el cola-cao, ¡ay, papá!, a ver si vienen ya“.
También ha sido este mes el de empezar a mostrar su carácter. Ahora sí se da cuenta de cuando le regaño, de cuando le hablo enfadada. Normalmente deja de hacer lo que esté haciendo, pone puchero y a veces llora, muy compungido. También llora cuando le quitas algo que tenía entre manos o cuando no puede alcanzar algo o no le dejas que se meta a la boca el móvil, el mando a distancia o las llaves de casa. Es más terco que una mula.
Ha sido un mes muy cansado porque todo el rato que permanece despierto quiere hacer cosas, se sobre-excita fácilmente y se frustra mucho cuando no consigue hacer algo. Pero también ha sido un mes estupendo, viéndole progresar de esta forma.
Así que empiezo su noveno mes de vida con mucha ilusión… y con la introducción del pescado blanco como meta alimenticia para los próximos días.