En todo este tiempo cuidando de mi bebé, he aprendido que mi mejor herramienta de organización es el marcarme objetivos realistas. De nada sirve que por la noche me fije limpiar el baño, la cocina, barrer y fregar, hacer la comida y planchar, porque normalmente al día siguiente sólo me da tiempo a hacer un par de estas cosas y la frustración es mucho mayor.
Así que tengo ya aprendidas combinaciones de tareas que sí suelen ser compatibles, y son las que me fijo diariamente. Por ejemplo:
– Los días que me tengo que lavar el pelo (días alternos), despejo la mañana lo máximo posible, porque la tarea me lleva un buen rato. Normalmente esta tarea matutina (¡para mi es un suplicio por lo mucho que tardo!) sólo es compatible con acercarme a la galería a comprar a media mañana.
– Si tengo que hacer comidas, procuro hacerlo por la tarde y es el único objetivo para la tarde, no es compatible con nada más. Lo mejor es intentar hacer varias y así despejo otro hueco para el día siguiente.
– Limpiar el baño suele ser compatible con pasar el trapo, pero si añado barrer y fregar ya es demasiado.
– Poner la lavadora y la secadora es compatible con casi todo, salvo que se trate de un viernes, que mi marido viene a las 16h y tengo que tener las cosas hechas antes de esa hora.
– Si tengo que hacer algún recado o salir a la calle unas cuantas horas, despejo lo que puedo ese día porque tengo muchas papeletas de no conseguir hacer nada.
– No me fijo días para limpiar el baño (desde luego, no lo limpio a diario) pero siempre procuro que uno de esos días sea el viernes, para que el sábado esté decente (que es cuando solemos recibir la visita de mis padres).
– Intento planificar las comidas y las compras al máximo, aunque esto me cuesta bastante porque necesito tranquilidad para poder pensar con claridad, algo que no suelo conseguir mientras mi hijo está despierto.
– Excluyo de esta lista el planchar, que se me da fatal y tardo mucho, mientras que mi marido puede hacerlo en el fin de semana y tarda la mitad que yo, con resultados mucho mejores.
De momento el sistema me funciona, me produce menos estrés y frustración que el sistema que utilizaba al principio del “yo puedo con todo”. Por supuesto, no digo nada de las tareas que son diarias me ponga como me ponga, como recoger la cocina, encargarme del lavavajillas, lavar los biberones (sigo haciéndolo a mano y es una tarea que odio), hacer la cama, sacar a mi perra, la compra, ventilar, etc.
¿Qué os parece? ¿Haceis algo parecido?.