Manuel Bartual. ¿Queda alguien en Twitter ahora mismo que no sepa quien es?

El día 24 de agosto empecé a seguir un misterioso hilo de Twitter que empezaba tal que así:

Me quedé hechizada al instante.

Los primeros tuits son lo suficientemente enigmáticos para quedarte atrapado, sembrando además la duda de hasta qué punto es cierto lo que cuenta.

Según Manuel Bartual, un hombre muy alterado y al que no podía entenderse entró en su habitación del hotel mientras él estaba en la terraza.

A partir de ahí, la historia se va complicando con dos hombres que le siguen todo el tiempo: un hombre alto, con una camiseta que le ha desaparecido a Manuel, y otro teóricamente idéntico a él.

El remate es un mensaje encontrado en el papel higiénico del cuarto de baño de su habitación en el hotel.

A estas alturas ya estaba media España enganchada a su hilo de Twitter, al que se han sumado varios perfiles implicados en la historia: una cuenta espejo del que teóricamente es su doble, la cuenta del “señor Alto”, un perfil de la recepción de su hotel y otro de la recepción del hotel espejo… Sí, hay una habitación espejo en un hotel espejo donde presumiblemente está su ¿doble?

Manuel Bartual (@ManuelBartual) supera en estos momentos los 300.000 seguidores. Cuando yo empecé a seguirle hace apenas 48 horas, tenía poco más de 20.000.

Por qué estamos enganchados al hilo de Manuel Bartual

Como dije ayer en Twitter, los que estamos disfrutando del hilo de Manuel Bartual estamos asistiendo en vivo al nacimiento de un nuevo género literario de misterio.

El hecho de ser una historia contada en tiempo real permite:

  • Tener a cada vez más gente enganchada. Es un efecto bola de nieve brutal.
  • Prolongar la intriga durante los 4 días que ya lleva posteando.
  • Dar un asombroso tinte de realidad a una historia que desde el segundo tuit ya quedaba claro que era ficticia.
  • Permitir que los lectores tengamos la maravillosa sensación de estar participando de algo totalmente nuevo y colectivo, absolutamente vivo e interactivo.

La historia de Manuel es una historia de suspense que aún no sabemos cómo acabará. Ni siquiera sabemos si queremos que termine. ¿Suplantación de identidad? ¿Viaje en el tiempo? ¿Aliens? ¿Algún tema chungo?

 

5 cosas que nos enseña el hilo de Twitter de Manuel Bartual

Conforme las nuevas tecnologías van avanzando, cada vez leo más argumentos tecnófobos. No es el objeto de este post, pero está claro que yo no comparto su punto de vista.

Precisamente este movimiento Manuel Bartual creo que trae consigo unas magníficas lecciones, para todos, pero muy especialmente para todos los que sienten recelo, incluso desprecio, por las redes sociales y la omnipresencia de la tecnología en nuestras vidas.

Podría extraer más conclusiones, pero las 5 cosas más importantes que nos enseña el hilo de Twitter de Manuel Bartual son:

  • La lectura no se destruye, se transforma. Para todos aquellos asustados por el hecho de que la tecnología acabe con el gusto por la lectura, queda patente que Manuel Bartual ha conseguido enganchar a esta nueva forma de novela de misterio a gente que hacía siglos que no cogía un libro (si es que alguna vez han cogido alguno), atrapando al mismo tiempo a gente que nunca ha dejado de leer.
  • Que las redes sociales pueden utilizarse con buenos fines. Gracias a Manuel Bartual, llevamos varios días entretenidos al máximo, con una historia fascinante que no contiene palabras malsonantes, imágenes fuertes, violencia ni sexo. Es un hilo emocionante, lleno de intriga y tensión, pero apto para todos los públicos. 100% diversión y 100% gratis.
  • Que gracias a las redes sociales podemos hacer historia. Sí, señores, con el hilo de Manuel Bartual ha nacido el género de la tuit-novela de misterio. Y esto lo hemos hecho entre todos. Porque Bartual está poniendo todo su ingenio en mantener la tensión durante cuatro días seguidos, pero los lectores estamos formando parte viva de este gran hilo cuyo primer tuit va ya por 50.000 retuits en el momento de publicar este post.
  • Que las redes sociales sirven para unir a las personas. Frente a aquellos que ven el uso del smartphone como una fuente de deshumanización, el hilo de Manuel Bartual ha conectado a miles de personas, que siguen tuit a tuit esta historia narrada en tiempo real, conscientes de estar participando en algo único y colectivo.
  • Que la sociedad cambia y lo hace a pasos agigantados. Yo aún recuerdo cuando me compré mi primera Blackberry. Parece que hace un siglo, pero Mayor tenía ya un año, es decir, hace poco más de 7 años. También recuerdo cuando, embarazada del Peque, me compré mi primer iPhone. Ni seis años hace de esto. Si hace cinco años me llegan a decir que iba a asistir a un fenómeno como el del hilo de Manuel Bartual, no me lo hubiera creído.

Otras lecciones que podemos aprender el hilo de Twitter de Manuel Bartual

Anoche, desvelada esperando a ver si publicaba un último tuit para poder, por fin, cerrar el ojo hasta el día siguiente, pensaba que hay dos grandes lecciones de las que debemos tomar nota ante un movimiento tan fuerte y rápido como el que ha generado la tuit-novela de Bartual:

  • La historia está viva. Se acabó la pasividad de los libros de texto. La historia se vive en directo a través de las redes sociales. Es más, los personajes que mañana estarán en esos libros se mueven por las redes, les vemos, les leemos en vivo, participamos con ellos, formamos parte de esa historia que se está generando. La historia la escribimos los ciudadanos ahora más que nunca.
  • La fama es efímera. Dicen que Manuel Bartual apenas tenía 2.000 seguidores cuando comenzó su hilo en Twitter. A las 19.30h del 26 de agosto, cuatro días después, 342.000 seguidores le acompañaban. La fama prende como una mecha… y se extingue a la misma velocidad. Triunfas, te haces trending topic, con suerte permaneces un tiempo en boca de la gente… y luego tu fama se esfuma.

¿Nos quedamos hasta el final del hilo para ver cómo termina todo esto?

La revolución tecnológica que hemos vivido en los últimos 10 años en nuestro día a día ha sido tremenda. Desconocemos lo que está por venir. Pero, en lugar de temerlo, podemos abrazarlo. Porque todos los cambios traen cosas buenas y cosas malas, pero Internet ha cambiado tanto nuestras vidas que desde mi punto de vista sólo podemos alegrarnos de formar parte de esta historia tan viva, que algún día explicaremos y compartiremos con nuestros hijos.

Por mi parte: ¡Que viva Internet! Y gracias Manuel Bartual por los buenos ratos que nos estás dando.