Los niños muy cansados duermen peor

Toddler durmiendo

Sospecho que el que inventó aquello de “hay que cansar al niño para que duerma más y mejor” podría ser el mismo que acuñó la expresión “dormir como un bebé”. Sin duda era alguien que no tenía hijos o que los tenía ya tan mayores que era incapaz de recordar nada.

Los niños que están muy cansados duermen peor. ¡Bastante peor! Puede ser que se queden dormidos mucho antes, e incluso posible que se duerman en sitios casi imposibles, pero un niño muy cansado es una apuesta casi segura de una mala noche.

Por ejemplo, Rosa Jové explica que los niños que están muy cansados tiene una fase de sueño profundo mucho más profunda (valga la redundancia) y que justo es en esa fase cuando se pueden producir los famosos terrores nocturnos, que muchos niños presentan durante la primera parte de la noche.

[Tweet “Los niños que se acuestan muy cansados tienen mayor propensión a tener terrores nocturnos”]

Es algo que nosotros hemos comprobado incluso con Mayor, que siempre ha sido lironcete. Y con Bebé ya ni hablamos.

Aunque cuidamos muchísimo el sueño de Bebé porque sabemos lo importante que es para él hay veces que la organización diaria impide que se eche la siesta. Por ejemplo esta semana entre un importante pico de trabajo, varias reuniones a horas complicadas y la fiesta de Carnaval de su hermano, Bebé no ha podido dormir siesta ningún día.

Claro que al estar levantado desde las 8 de la mañana sin siesta alguna durante el día se ha acostado casi una hora y media o dos horas antes de lo habitual pero en lugar de dos despertares por noche (que suele ser la media actual), hemos tenido el siguiente patrón:

Entre uno y tres despertares en los 30-90 minutos siguientes a haberse dormido. Además, despertares llorando, gritando y muy alterado. Es decir, despertares de tipo terror-nocturno.

Entre uno y dos despertares más antes de las 2 de la madrugada. Es decir, que algunas noches que se acuesta agotado antes de las 2 de la madrugada se ha despertado ya cinco veces.

A partir de las 2-3 de la madrugada parece que todo se normaliza, duerme más tranquilo y es posible que no despierte hasta las 8 o que despierte un poquito antes de esa hora.

Como decía anteriormente, sabiendo como sé desde hace mucho tiempo que Bebé no puede estar sin siesta, trato de cuidar muchísimo ese momento del día. De hecho, nuestra organización diaria es complicada en gran medida por procurar que Bebé pueda tener su rato de descanso tras la comida. Pero por más que trate de priorizar su siesta, algunas veces es simplemente imposible y tengo que sacrificarla, aún sabiendo que la noche será infernal.

En cualquier caso, suponiendo que pudiera elegir y aún teniendo claro que si duerme una o dos horas tras la comida no le voy a tener dormido antes de las 22.30h, prefiero con creces que duerma la siesta que necesite. Y no sólo porque sé que esa noche tanto él como yo vamos a dormir mucho mejor sino porque sé que el día va a discurrir muchísimo mejor. Un bebé de alta demanda que tiene sueño es una bomba de relojería. Y cuando Bebé tiene sueño es capaz de dormirse en los sitios más inverosímiles y a cualquier hora, algo que a mi al menos me da una pena tremenda. Por ejemplo, a mis padres y a mi se nos ha quedado frito en el columpio en el parque mientras le impulsábamos a las 18h de la tarde. Y a ambos abuelos se les ha dormido comiendo o merendando, a punto de cáesele la cabeza dentro del plato.

No sé si él voluntariamente terminará abandonando ese descanso a mitad del día porque está claro que dormir le parece una pérdida de tiempo pero tengo claro que hoy por hoy su cuerpo sigue necesitando la siesta. Afortunadamente, los días en que no se la puede echar son excepcionales y todavía queda tiempo para que entre al colegio, momento en el que inevitablemente tendrán que desaparecer gracias a la estupendísima jornada partida de la que disfrutamos.

Foto | EveryDayFamily.com

Mamá (contra) corriente

Este mi blog personal. Hace ya nueve años que empecé a escribir sobre la increíble experiencia que la maternidad había supuesto en mi vida ¡y desde entonces aquí sigo! Soy autora del e-book "Cómo lograr un embarazo conociendo tu fertilidad", en el que reúno los conocimientos teóricos y prácticos que necesitas para entender tu ciclo menstrual, interpretar tus signos de fertilidad y utilizarlos para maximizar tus posibilidades de quedarte embarazada. Además de este blog que lees, soy co-editora de Comer con Gusto y autora de otros tres blogs: Pekeleke, mi web de literatura infantil, Miss Cosméticos, mi blog de belleza y Mochilas-Portabebés.es, sobre mochilas ergonómicas.

18 comentarios sobre “Los niños muy cansados duermen peor

  • el 20/02/2015 a las 11:26
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    Qué razón tienes!
    Los días sin siesta, que afortunadamente son pocos, siempre vienen seguidos de noches difíciles y de despertares a deshoras. Con el riesgo que implica que decida a las 5 de ma mañana que ya no quiere dormir más y que prefiere ponerse a jugar.
    Y lo peor, son los días que no duerme siesta porque hay ajetreo en casa, un cumpleaños familiar, navidades… En el momento disfruta mucho por tener más gente con la que jugar y ser el centro de atención, pero suele acabar agotado y esa noche llegan los terrores nocturnos.
    Que duerma siesta retrasa, muchas veces, la hora de irse a dormir, pero aún así yo también intento que descanse un poco después de comer y procuro no despertarle. Prefiero acostarme un poco más tarde que tener que despertarme a las 4 de la mañana y encontrarme con un niño completamente despejado.

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    • el 21/02/2015 a las 19:45
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      Te entiendo perfectamente, no sabes cuánto! Mucho ánimo!

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  • el 20/02/2015 a las 12:00
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    A Camila le pasa igual, como no se eche la siesta o esta sea menor al tiempo que necesita ya tenemos fiesta por la noche, mas fiesta de lo habitual, y si está cansada ni te cuento, así que te doy toda la razón…Camila también pasa de dormir pero está claro que necesita dormir a mitad del día… Esas horas que comentas también son las que mas se despierta, sin ir mas lejos, anoche tuvo 4 despertares entre las 10 y las 3 🙁
    Gracias por compartir

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    • el 21/02/2015 a las 19:44
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      Gracias a ti Elisa, un abrazo.

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  • el 20/02/2015 a las 12:05
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    Totalmente de acuerdo!El mejor ejemplo esta semana, vuelo de vuelta desde España, madrugón, solo se echó una mini siesta en el coche a la vuelta a casa.. O sea, dia ajetreado. Despertar a las 23.30 con un terror nocturno horrible, que no la podías ni tocar porque parecía fuera de sí.
    Yo también creo que los días más monótonos en que hacemos menos actividades y se “aburre” más, duerme mejor.

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    • el 21/02/2015 a las 19:44
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      Sí, es que los niños nunca deben sobre-excitarse, nosotros es algo que tenemos súper claro desde que Mayor era bien pequeño. Un abrazo!

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  • el 20/02/2015 a las 12:14
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    Ya que mencionas la alta demanda, yo tengo clarísimo que para niños tan, tan movidos la siesta es de vital importancia.
    Mi hijo , a pesar de todo, no quiere hacer siesta y ha aprendido a escapar de su cuna, así que le acuesto y al cabo de un rato me lo encuentro intentando comerse mis pendientes o vaciando cajones.
    Y los fines de semana que toca comer con los suegros, es horrible que no pueda echarse la siesta hasta las 4 o las 5, porque está tan cansado que parece una olla a presión a punto de hacer BOUMMMM! Llegamos a casa y encima no puedo dejar que se duerma porque entonces ya sé la noche que nos espera a todos..
    Quién hubiera dicho que algo tan simple como una siesta fuera tan complicado!

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    • el 21/02/2015 a las 19:43
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      Vamos, que los fines de semana son peores que de diario, no? ¡El tema siesta es vital!

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  • el 20/02/2015 a las 17:34
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    Ay no me digas eso! Que el mio tiene 20 meses y cuando cae rendido duerme a pierna suelta…pero claro…como es pequeño aun no empezo con los terrores nocturnos.

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    • el 20/02/2015 a las 19:32
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      Se que no es lo habitual, pero mi peque empezó con los terrores nocturnos a los 7-8 meses. Afortunadamente sólo ocurre en situaciones de desfase extremo.

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      • el 21/02/2015 a las 19:41
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        Mi hijo Mayor empezó con poco más de un año y le duraron muchísimo!

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    • el 21/02/2015 a las 19:41
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      A lo mejor nunca los tiene Bea, mi hijo pequeño tiene muy pocos y muchísimo menos fuertes que los que tuvo su hermano. Nunca se sabe!

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  • el 21/02/2015 a las 17:58
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    yo también hago lo imposible por que haya siesta siempre pero a veces es casi imposible. Qué durillos nuestros bebés!!

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    • el 21/02/2015 a las 19:38
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      Sí, son duros 🙂

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  • el 22/02/2015 a las 23:37
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    Sí,comprobado, y no sabes lo cansados que estamos de escuchar la dichosa frase de “así se cansa” En nuestro caso,todos nuestros planes desde hace casi 3 años gira en torno a que nuestro hijo haga la siesta. Ya que es nuestro caso si no la hace le cuesta mucho más dormirse,llega muy sobreexcitado a la hora de dormir y duerme menos. Ahora controla más pero se sigue poniendo muy ansioso.
    Por lo tanto no comemos nunca fuera salvo contadísimas excepciones porque dormir fuera de casa en carrito ha sido IMPOSIBLE hasta hace unos meses y poco a poco vamos saliendo de la cueva. No sé si le hemos dado una importancia excesiva pero entre un buen descanso y un mal descanso en esta casa era la diferencia absoluta.
    A día de hoy me siguen pareciendo curiosos los niños que cuando no duermen están adormilados después, el mío es pura adrenalina y es así desde bebé. Por suerte cada vez controla más sus estados anímicos.

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    • el 24/02/2015 a las 16:53
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      Uy, dormirse fuera de casa! Imposible!!! 🙂

      No sé si habéis probado a llevarle en una mochila pero por lo que cuentas creo que os puede ayudar bastante.

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  • el 26/02/2015 a las 18:53
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    Y no has probado a echar la siesta antes de comer? Mi hija se la echaba de 12 a 2 y era una maravilla, a las 7-8 estaba durmiendo todos los dias hasta las 7-8 del dia siguiente, con los despertares nocturnos para tomar teta, claro. La mayor sufrio mucho el tema del horario cuando era bebe, influenciada yo por los horarios espanoles (viviamos en Irlanda), pero con la peque fui mas observadora y segui su ritmo, y en los primeros meses ya manifestaba, hacia las 6 de la tarde, tener un cansancio digno del sueno nocturno, asi que se acostaba no mas tarde de las 6 y media. A medida que fue creciendo, aguantaba un poco mas, pero no mas de las 7 y media. A dia de hoy, que tienen 5 y 8 y obviamente no hacen siesta, se acuestan a las 8 y duermen hasta la hora de ir al cole. Ni una manana tengo que sacarlas de la cama, osea que van al cole la mar de descansandas.

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    • el 26/02/2015 a las 21:29
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      Es un consejo interesante Carlota. Mi hijo Mayor también se acuesta sobre las 20h, 20.30h como muy tarde. Y muchas mañanas no tengo que despertarle para ir al cole, ya tiene el horario cogido.

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