Quería haberme sentado con calma en el ordenador en estos días, tengo un montón de cosas pendientes de las que hablar, ¡pero no hemos parado!.
Como dije ayer, Papá Noel ha sido muy generoso y a mi niño le ha traído unos juguetes muy graciosos:
El piano xilófono de Pocoyo. Ha tenido poco éxito, para qué engañarnos, es muy pequeño todavía. Nosotros lo hemos pasado pipa, eso sí, ¡deben estar contentos los vecinos!. Lo pedí como una inversión de futuro, me parece una opción estupenda para iniciar a los niños en la música desde bien pequeñitos y espero que pronto disfrute aporreando las teclas.
Casita de las formas, de Smoby Cotoons.
Me enamoré de esta casita un día haciendo la compra en el Hipercor hace ya varios meses. Pensamos en comprársela para su primer cumpleaños, pero me pareció demasiado pequeño y decidimos dejarlo para Navidad. Le ha hecho gracia pero aún es pronto para que le saque partido. No sé si se aprecia, pero las puertas se abren con las llaves que lleva encajadas en las ventanas; obviamente, esta utilidad hoy por hoy no sabe emplearla. Los muñequitos llevan formas en su base y se meten por la parte superior, que tienen varias pseudo-chimeneas. De momento, más que encajar, lo que más le gusta es meter cosas dentro y mirar a través de las puertas y ventanas.
Coche teledirigido de Chicco
De los tres regalos ha sido sin duda el que más éxito ha tenido. Es un juguete indicado para niños de 2 años en adelante, más que nada porque es imposible que un niño de un año pueda usar el mano para dirigir el coche. Pero está encantado viéndolo moverse, lo persigue, lo coge, lo trae… Le ha gustado muchísimo, se parte de la risa con él. Incluso coge el mando (le encantan los mandos) y le da a los botones, sorprendiéndose de que el coche se mueva. No coordina, evidentemente, pero se entretiene bastante con él.
Han caído también algunas cosillas más: un albornoz, unas toallas y algo de ropa. 
Pensé que disfrutaría abriendo los paquetes y rasgando el papel (¡le encanta destruir!) pero ni siquiera los miró, es muy chiquitín, ¡no sabe lo que son los regalos!. Yo había preparado ya los nuestros sin cajas ni nada, listos para funcionar. Pero, en vista del escaso éxito, hemos decidido dejarlo para Reyes, donde sólo tendrá lo que le regalemos nosotros.
¡Qué buen ojo tiene Papá Noel!.