¿Es mi impresión o en la blosfera maternal estamos bastante filosóficas?. Yo estoy teniendo un mes de julio de lo más pensativo, dándole vueltas a muchas cosas.
En esta semana he leído a Laky en algún comentario decir que había observado en su entorno que los abuelos tenían mucha más relación con los hijos de sus hijas que con los hijos de sus hijos y que ella esto le producía cierta preocupación y en cierto modo era un motivo adicional para estar feliz por estar esperando ahora el nacimiento de su niña (¡corrígeme si te he interpretado mal o quieres matizarlo!).
Eso de “prepárate porque no es lo mismo el hijo de una hija que el hijo de un hijo” a mi me lo han dicho unas cuantas personas en los últimos meses, incluso gente de la calle, de esta de hablar por no callar, que sabían que pronto mi hijo ya no iba a ser el único nieto en mi familia política. Claro que nunca se esperaban que yo contestara: “claro, es que no es lo mismo“.
En líneas generales, considero que el dicho popular es bastante cierto pero creo que las cosas tienen un por qué.
Salvando honrosas excepciones, lo habitual es que sean las hijas las que tengan más relación con sus padres que los hijos. Los hijos normalmente están deseando salir de casa y desprenderse del agobio materno y muchos se limitan a una llamadita a la semana y una visita de vez en cuando. Con esa situación, normal que el día que tengan un hijo la relación no sea tan intensa, ¿no?.
Mi madre y yo estuvimos más unidas durante mi embarazo. Supongo que esto nos ha pasado a muchas. La experiencia de la maternidad es algo que se aprecia mejor por una mujer y, mejor aún, si esa mujer es tu madre. Tengo claro que la preocupación por mi salud que mi madre tuvo durante casi todo mi embarazo desde luego que no la tuvo nadie, ni siquiera mi marido. Ella dice que lloró de emoción y también de alivio cuando le enseñaron a mi hijo y estoy segura de que así fue.
Mi madre me acompañó a la eco 4D porque mi marido no podía ir, se lo pasó como una enana y lo recordará toda la vida. Me acompañó a comprarle varias cosas importantes al niño, como la cuna, y a planificar un montón de cosas que a mi marido le parecían poco interesantes (¡cómo son los hombres!). 
Aquel 2 de octubre de 2009, la chica que entró en el quirófano para una cesárea era su hija. Hablando en plata, a mi no me encontró en la calle, sino que salí de sus entrañas, un matiz más que importante. Por mucho que los demás pudieran tener un cierto nerviosismo/temor/ansiedad, estoy segura de que no era comparable al de mi madre, más que nada porque la mayoría de la gente estaba centrada en el niño a punto de nacer y mi madre estaba más centrada en lo que me pasara a mi.
Todo esto que comento es así por biología, es un argumento que no se puede combatir con nada porque una madre es una madre y una suegra no es una madre.
Ahora bien, estoy absolutamente convencida de que si el hijo que tiene un niño tiene previamente una relación estrecha, íntima y amorosa con su madre, la experiencia puede ser casi como la de una hija. Digo casi porque, insisto, no creo que pueda ser exactamente lo mismo, pero sí muy similar.
Lo que creo que ocurre es que, en líneas generales, los varones son bastante desprendidos de sus familias y las nueras, si ya tienen a su madre, es natural que tiren hacia ella.
Por lo demás, yo no creo que a un nieto se le quiera más o menos por ser hijo de uno o de otro. Siempre he creído que a la familia no se la quiere por su posición biológica sino por el trato que se tiene con ellos. Si hay mucha relación, la vivencia será muy intensa. Si hay menos relación, lo será menos.
A mi, que una suegra pase más tiempo con los hijos de su hija me parece bastante normal. Si yo viviera cerca de mis padres, seguro que nos veríamos todos los días porque mis padres están locos con su nieto, locos perdidos, y a mi me parecería lo más lógico. De vez en cuando, me gusta compartir cosas con mis padres; con ellos puedo ir a comer, puedo ir a dar una vuelta, puedo ir de compras, etc, que son actividades que no haría con mis suegros porque no tenemos esa clase de relación. De hecho, nosotros nos hemos ido de vacaciones con mis padres antes de tener al niño y probablemente lo repitamos algún año llevando al bebito, algo que francamente no me planteo con mi familia política. Así que, si lo entiendo para mi, ¿cómo no iba a entenderlo para los demás?.
Ahora bien, creo que hay gente que dice “prepárate” queriendo decir que sobrevendrán feos, privilegios, malos detalles… Pues puede ser, no pondría yo la mano en el fuego porque no, pero yo creo que estas cosas, insisto, dependen más de cómo sean los abuelos y de cómo sea la relación con sus hijos que de otra cosa. ¿O es que no se hacen feos en familias donde sólo se han tenido hijas?.
¿Qué os parece?. ¿Es lo mismo o no lo es?.